Si ya es crítica la situación en Catalunya por culpa de la ola de calor, hay que sumar los delincuentes que lo aprovechan para hacer daño, como los pirómanos que los últimos días han ayudado a crear el pánico en los bosques de Catalunya provando incendios en varios puntos del país. Según los datos recogidos por ElNacional.cat, en pocos días los Mossos d'Esquadra y los Agents Rurals han detenido a seis personas y buscan, como mínimo, una más, la acusada de causar, de manera intencionada, el incendio del Pont de Vilomara, que quemó más de 1.700 hectáreas y calcinó la urbanización de River Park, quemando más de 40 casas.

Un hombre detenido en la Ribera de Ebro

El último arrestado es un hombre que este domingo, 24 de julio, presuntamente, provocó, de manera intencionada, tres incendios forestales en un radio de cinco kilómetros entre Móra d'Ebre y Corbera d'Ebre, de donde es vecino. En el primer momento que se iniciaron las llamas, y que por suerte los Bombers pudieron controlar rápidamente, los Mossos tuvieron la sospecha de que estaban delante de un posible pirómano.

Una rápida actuación de los agentes de las Tierras del Ebro de la policía catalana permitió identificar al hombre, ya conocido de la zona, y poder arrestarlo, acusado de un delito de incendio. El arrestado tiene 36 años, nacionalidad española y tiene antecedentes por otros delitos parecidos, según han explicado fuentes de la policía catalana a ElNacional.cat.

Pirómanos en el Solsonès, en el Garraf, Empordà y Lleida

Los últimos días se han detenido varias personas por extender fuego, de manera intencionada, en diferentes comarcas del país, y casi siempre, en plena ola de calor y con el riesgo de que el fuego corra sin traba. Uno de los primeros que se acuerdan de esta temporada estuvo en Navès, en el Solsonès. El 18 de junio fue arrestado un joven de 25 años, de nacionalidad española y vecino de la zona, que había provocado, presuntamente, cinco incendios. Los Mossos, Agents Rurals, Bombers y voluntarios ADF pudieron localizarlo escondido en una barraca en medio del bosque y fue arrestado; después de pasar a disposición judicial, entró a prisión. Los incendios que provocó coincidían con los grandes incendios de Castellar de la Rivera, a la misma comarca, y también con el de Artesa de Segre.

Imagen de una agente del cuerpo de Agents Rurals, en la zona del Bages / ACN

El 2 de julio detuvieron en Vilanova i la Geltrú, en el Garraf, un miembro del ADF de la zona por, presuntamente, haber iniciado dos incendios en Sant Pere de Ribes y en Olivella. Uno de estos incendios casi entra en una urbanización. Testigos y cámaras de seguridad sitúan al arrestado en la zona, pero el juez no vio clara la investigación de los Mossos d'Esquadra y lo dejó en libertad con cargos. Se trata de un chico de 22 años, también de nacionalidad española. También se imputó su pareja, una chica menor de edad.

También en plena ola de calor, el pasado 17 de julio, se detuvieron en Palafrugell dos jóvenes que intentaron prender fuego en una zona del municipio. Los dos arrestados, jóvenes, estaban dando vueltas en bicicleta mientras prendían fuego en una zona de arbustos y matorrales muy cerca de la autovía que hay entre Calella y Palafrugell. El aviso de unos testigos fue clave para poder arrestarlos. El 23 de julio, la semana pasada, la Guardia Urbana de Lleida detuvo a un hombre de 43 años que se le relaciona con decenas de fuegos de vegetación y contenedores que se han registrado los últimos meses en la capital del Segrià. En uno de los incendios, a tocar la N-240, las llamas corrieron por el camino de la Creu, obligando incluso a desalojar a varias personas por precaución. Después de ser identificado y detenido, se pudo confirmar que el hombre tenía una retahíla de antecedentes, uno de ellos también por homicidio.

En busca y captura el pirómano del Pont de Vilomara

El que todavía no se ha podido cazar es el pirómano que causó las llamas que quemaron sin control durante tres días en el Bages, en el Pont de Vilomara. El fuego se inició en una zona remota de este municipio y avanzaron en dirección norte, hacia Sant Fruitós de Bages. En su paso quemó una urbanización, River Park, que es donde se vivieron más momentos de tensión, cuando las llamas llegaron a tocar las puertas de las casas. Los Agents Rurals confirmaron que las llamas se habían iniciado de manera intencionada y ahora, conjuntamente con los Mossos d'Esquadra de la comisaría del Bages, tienen abierta una investigación para poder localizar al incendiario.

Según las primeras indagaciones, los Agents Rurals creen que el hombre que buscan es de la zona, que se conoce los caminos y que sabía perfectamente el daño que podía causar, por la hora y el lugar exacto donde se iniciaron las llamas. Los especialistas en la investigación de incendios encontraron dos puntos de inicio, a ambos lados de un camino, un hecho que confirma la teoría del pirómano de los Agents Rurals.