En el Pirineu catalán vivían, en 2025, 54 osos pardos, según los datos recogidos por el Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso Pardo (GSTOP), mientras que en el conjunto de la cordillera la cifra de ejemplares crece hasta los 108. Con todo, en Cataluña solo se han identificado tres nuevos cachorros (un oso y dos osas) de dos camadas diferentes y de dos padres diferentes. Este número es significativamente más bajo que el que se registró el año pasado, cuando nacieron 12 crías en el país y 24 en todo el Pirineu. Según los cálculos de esta organización integrada por la Generalitat, el Conselh Generau d'Aran y los gobiernos de Andorra, Francia, Aragón y Navarra, durante 2025 murieron o desaparecieron 10 ejemplares. De los 54 ejemplares “catalanes”, 23 son hembras, 30 machos y hay un oso con sexo no identificado.
¿Cómo se hace el seguimiento poblacional en el Pirineu?
¿Cómo se hace este recuento de osos pardos en el Pirineu? Tal como explica el Departament de Territori, el seguimiento se puede hacer de forma oportunista (daños, observaciones, huellas, rastros o excrementos) o sistemática, con operaciones desplegadas. Hay que tener en cuenta que, en el país, el área que se debe analizar es de más de 2.500 km², por los cuales se ha distribuido una serie de trampas de pelo, mayoritariamente cámaras fotográficas, que son las que “nutren la información recogida en este seguimiento sistemático o programado”. En total, hay 259 trampas repartidas por diferentes comarcas.
En cuanto a los indicios oportunistas, en total, se han recogido más de 519 muestras de pelos de oso pardo y 53 excrementos, de los cuales, una vez escogidos y seleccionados, se han enviado al laboratorio 283 muestras para su análisis genético e identificación individual: 239 muestras de pelos y 44 excrementos. Estas muestras han permitido identificar 49 animales diferentes con seguridad y uno posible en Cataluña. El resto se han hecho mediante la comparación de fotografías de hembras con crías donde algún ejemplar ha sido identificado genéticamente.
