El Pequeño Nicolás finalmente no entrará en prisión pese a las diversas condenas

Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como el Pequeño Nicolás, no entrará finalmente en prisión pese a haber sido condenado por falsificar documentación para hacerse pasar por altos cargos del Gobierno, del CNI o de la Casa Real. La Audiencia Provincial de Madrid ha acordado suspender su condena y la entrada en la cárcel, en un auto avanzado este martes por el diario madrileño El País. La condición del tribunal madrileño es que no cometa ningún delito en cuatro años y pague una multa de 1.800 euros —seis euros diarios durante diez meses—.

La Sala Penal del Tribunal Supremo confirmó en marzo la condena al Pequeño Nicolás por inducir a un delito de revelación de secretos y otro delito de cohecho. El joven de 32 años, convertido en personalidad televisiva, se benefició de un atenuante por parte del Alto Tribunal español, a petición de su defensa. Si la Audiencia Provincial de Madrid lo condenó a cuatro años y tres meses de prisión, el Supremo rebajó la condena a siete meses y quince días por revelación de secretos y un año y seis meses por cohecho. Al tratarse de penas inferiores a dos años, se abrió la posibilidad de suspender su encarcelamiento, como finalmente ha decidido la Audiencia madrileña.

Gómez Iglesias acumula diversas condenas en firme por situaciones similares, de las cuales en algunos casos ha sido absuelto por altas instancias judiciales. Se le condenó a un año y nueve meses de prisión por falsificar el DNI para que un amigo se presentara por él en la selectividad en 2012. En 2014, viajó a Ribadeo (Lugo) haciéndose pasar por una persona vinculada al Gobierno y a la Casa del Rey y organizó una falsa comitiva oficial. Por ello, se le condenó a tres años de prisión por usurpación de funciones públicas, cohecho y falsedad documental, si bien el Tribunal Supremo revisó el caso y le absolvió en 2024.

También se presentó como miembro del Gobierno para intervenir en la venta de un inmueble, con documentos falsificados para engañar al empresario Javier Martínez de la Hidalga, por lo que Nicolás fue condenado a tres años por los mismos delitos. Finalmente, el Supremo aplicó el mismo criterio con la usurpación de funciones y atenuó la condena, si bien fue condenado a dos años de prisión por falsedad documental. Asimismo, fue condenado a dos años de cárcel por articular una trama para conseguir información confidencial como matrículas y datos personales de bases de datos policiales —condena también rebajada por el Supremo, que inicialmente era de cuatro años por parte de la Audiencia de Madrid—.

No es un "reo habitual", la justificación

Pese a este historial, la Audiencia Provincial de Madrid justifica la suspensión de la entrada en prisión por la nueva condena porque se trata de "conductas concentradas en un mismo período vital, sin que constase haber delinquido con posterioridad por estos mismos hechos". El tribunal madrileño también descarta que el Pequeño Nicolás pueda ser considerado "reo habitual", y cree que no es necesaria su entrada en prisión para evitar nuevos delitos. Asimismo, argumenta que la suspensión del encarcelamiento "facilita el efecto resocializador" del condenado.