Los peores pronósticos se han cumplido. Los tres grandes incendios forestales que castigaban la Comunidad de Madrid se han acabado uniendo en un único frente, una situación que los servicios de emergencia intentaban evitar porque multiplica la dificultad de controlar las llamas e incrementa el riesgo para los municipios próximos. La nueva evolución del fuego ha obligado a ordenar la evacuación de tres localidades más —Chapinería, Colmenar del Arroyo y Navas del Rey—, mientras que en la provincia de Ávila los equipos de extinción concentran todos los esfuerzos en impedir que el incendio atraviese la sierra y llegue al valle del Tiétar. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha confirmado que los tres incendios activos en la región se han acabado uniendo en uno solo, que ya ha engullido unas 12.000 hectáreas. Esta confluencia incrementa notablemente el riesgo, complica las tareas de extinción, ya más complicadas a causa de las condiciones meteorológicas, y ha obligado a ordenar la evacuación de nuevos municipios situados cerca de las llamas. El viento fuerte, con rachas que pueden superar los 50-60 km/h, es el factor que más preocupa porque aviva las llamas, hace saltar brasas a grandes distancias y favorece que diferentes focos acaben confluyendo en un único incendio. Además, también influyen las temperaturas muy elevadas, en plena ola de calor, que secan todavía más la vegetación y hacen que el fuego avance con más intensidad, y una humedad relativa muy baja, que deja la vegetación extremadamente seca e inflamable, facilitando una propagación rápida de las llamas.
Marlaska: "Una situación absolutamente compleja"
La confluencia de los tres fuegos era precisamente el escenario que más preocupaba al Gobierno español. Horas antes de que se confirmara la unión de los incendios, Fernando Grande-Marlaska había calificado la situación de "absolutamente compleja". El ministro admitió que "optimistas no podemos serlo", a pesar de remarcar que el operativo ya tenía preparada una reorganización de los recursos en caso de que los tres frentes acabaran uniéndose, como finalmente ha sucedido. La unificación de los tres focos llega pocas horas después de que el Gobierno español declarara la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en Ávila, a petición de la Comunidad de Madrid y su presidenta, Isabel Díaz Ayuso. Una decisión que situó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al frente de la coordinación de todos los recursos desplegados. Durante la noche del jueves, el ministro ya había advertido que el objetivo prioritario era evitar que los tres incendios confluyeran "en un día crítico" por las elevadas temperaturas, el viento y la baja humedad. Finalmente, este escenario se ha acabado produciendo.
"El peor incendio de la historia de Madrid"
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha comparecido este viernes para valorar los incendios forestales que afectan la región y ha asegurado que se trata del "peor episodio de la historia" de la comunidad. Actualmente, hay tres grandes incendios activos: uno a Villa de Prado, con afectaciones a Aldea del Fresno; otro en San Martín de Valdeiglesias, que amenaza Pelayos de la Presa; y un tercero en Almorox (Toledo), ya en fase de estabilización. En conjunto, los fuegos afectan a cerca de 19.000 personas.
Nuevas evacuaciones
El servicio de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid ha ordenado el desalojo completo de Chapinería, Colmenar del Arroyo y Navas del Rey. En Chapinería, los vecinos han sido trasladados hacia Villaviciosa de Odón. El Ayuntamiento ha habilitado autobuses desde la plaza consistorial para las personas que no disponen de vehículo propio y ha pedido seguir estrictamente las indicaciones de los servicios de emergencia. En Colmenar del Arroyo y Navas del Rey también se ha instado a los residentes a abandonar los municipios en dirección a Madrid. Las autoridades han previsto transporte público para aquellas personas que no puedan marcharse con medios propios. Con estas nuevas evacuaciones. Con estas nuevas evacuaciones, la presidenta Díaz Ayuso ha asegurado que ya son 19.000 las personas evacuadas o confinadas, una situación que, según ha dicho, "no se había vivido nunca" en la Comunidad de Madrid. A pesar de la gravedad de la emergencia, la presidenta madrileña ha destacado que la coordinación con el gobierno español "es buena".
La preocupación se traslada al valle del Tiétar
Mientras Madrid afronta la unión de los tres grandes focos, en la provincia de Ávila la principal preocupación es evitar que el incendio declarado el miércoles en Burgohondo supere la cresta de la sierra y baje hacia el valle del Tiétar. Durante la noche, los equipos terrestres han conseguido completar buena parte del perímetro y asegurar algunos sectores después de la retirada de los medios aéreos. Las tareas se han centrado en proteger los municipios con maquinaria pesada y en abrir nuevas líneas de defensa manuales. Aun así, la Junta de Castilla y León advierte que el viento continúa empujando las llamas hacia la vertiente sur. Si el fuego llega al Tiétar, podría amenazar poblaciones como Piedralaves y complicar aún más un incendio que ya es uno de los más graves del verano.
Los incendios más críticos de España
Los fuegos de Madrid y Ávila son ahora mismo los más preocupantes del Estado, después de que el incendio de La Mierla (Guadalajara), que ha calcinado unas 32.000 hectáreas, haya experimentado una evolución favorable que ha permitido el regreso de los primeros evacuados. Con la declaración de la emergencia de interés nacional, Fernando Grande-Marlaska dirige la respuesta conjunta ante los incendios, mientras que la dirección operativa recae en la Unidad Militar de Emergencias (UME), encargada de coordinar todos los recursos estatales, autonómicos y locales desplegados en los dos territorios.
