La historia de Nazar Uliantxenko se ha vuelto viral en las redes sociales. Se trata de un joven ucraniano que, a raíz de la invasión rusa en Ucrania, tuvo que huir de su país y, a principio de marzo de 2022, llegó a Catalunya para refugiarse. En una entrevista en TV3, Nazar ha explicado que cuando tenía solo 16 se vio obligado a abandonar su casa, después del estallido del conflicto en Ucrania. Aunque era menor de edad, se tuvo que ir solo porque sus padres son médicos y se tenían que quedar en el país. Después de un año viviendo en Catalunya, el joven ucraniano se ha adaptado y ha aprendido el catalán, con capacidad para seguir perfectamente una conversación en esta lengua.

El camino que hizo Nazar para llegar hasta Barcelona no fue fácil. Según ha detallado en la entrevista a TV3, este trayecto empezó atravesando la frontera de Ucrania con Moldavia. Desde allí, llegó a Iasi, una ciudad rumana desde donde cogió el vuelo hasta la capital catalana y, una vez en Catalunya, fue acogido de urgencia al ser menor de edad. La Dirección General de Atención a la Infancia lo dirigió al Centro de Acogida Natzaret de Amposta, sitio donde pudo reanudar los estudios.

En el centro escolar donde estudiaba, los profesores se dieron cuenta de la complicada situación que vivía Nazar, el cual, a diferencia de los otros refugiados provenientes de Ucrania, no contaba con el apoyo de ningún familiar en Catalunya. Es por eso que su profesor de catalán decidió acogerlo. "Él estaba solo. Algunos profesores hablamos para ver qué podíamos hacer para paliar esta situación, que nos parecía muy dura. Nosotros teníamos la casa, habitaciones libres y pensamos que no nos costaría un gran esfuerzo acogerlo", ha explicado el docente a la televisión pública. Después de unos difíciles trámites burocráticos, el 1 de junio Nazar pudo pasar a convivir con esta familia. Un gesto que, según el joven ucraniano, le ha "abierto las puertas a la vida en un futuro".

La comunicación

En un principio, la lengua que utilizó Nazar para comunicarse fue el inglés. Después de un mes conviviendo con la familia de su profesor, pidió que le hablaran en catalán para poder aprenderlo. Una acción que ha servido para que, en pocos meses, el joven ucraniano comprenda la lengua y pueda hablarla sin ninguna dificultad. De hecho, aparte del catalán, también está aprendiendo castellano, alemán, griego y latín. Con 17 años, ya sabe que quiere estudiar traducción e interpretación, pero asegura que ve un futuro incierto. Su familia continúa en Ucrania y, aunque intentan hablar diariamente, el joven se encuentra con grandes dificultades a causa de la guerra. De hecho, Nazar ha remarcado que, durante este año, ha perdido a muchos de sus amigos ucranianos en los bombardeos, pero también a causa de suicidios al "no acostumbrarse a la situación".