El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha anunciado este viernes cambios importantes en la misión Artemis, con dos misiones tripuladas hacia la Luna el año 2028 en lugar de una, mientras que una tercera expedición, Artemis III, no irá hacia el satélite terrestre ese año tal como se esperaba y, en cambio, será un viaje dentro de la órbita terrestre baja en 2027. Las modificaciones implican que la misión Artemis IV buscará llegar a la Luna a principios de 2028 y la nueva Artemis V también lo intentará a finales de este año, ha revelado el administrador de la agencia espacial estadounidense en una conferencia de prensa en Cabo Cañaveral en Florida. El anuncio de este viernes llega después de que se retrasara el lanzamiento de la misión Artemis II, prevista para este mes de marzo, después de detectarse un problema con el flujo de helio hacia la etapa superior del cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) de la agencia.

La administración espacial estadounidense ha retrasado el lanzamiento de la misión Artemis II hasta —como mínimo— principios de abril mientras intenta reparar los desperfectos que ha encontrado en su nave en las últimas dos pruebas realizadas. El lanzamiento, que estaba programado para el 6 de marzo, enviará cuatro astronautas a la órbita lunar por primera vez en más de 50 años, aunque el aterrizaje en la luna no se prevé hasta el año 2028. Con la modificación del plan para las misiones Artemis, la misión que debía aterrizar en la luna en un primer momento (Artemis III) se retrasa un año y será una prueba en la órbita baja terrestre de un encuentro entre la nave Orion de la NASA con una o dos de las naves de compañías privadas que realizarían el aterrizaje en la luna. De esta forma, la NASA también abre la competición entre Space X, propiedad de Elon Musk, y Blue Origin, del magnate Jeff Bezos. 

Competir con China

Con la reestructuración de la misión, la NASA también espera aumentar la velocidad de los lanzamientos e ir a la Luna cada diez meses, en lugar de cada año como estaba previsto originalmente. En este sentido, aunque no ha mencionado directamente a China, sí que ha dicho que su competencia es "una buena forma de motivar a nuestra plantilla". "La NASA debe aumentar la velocidad de vuelo de forma segura y ejecutar la política espacial nacional del presidente (Donald Trump). Con la competencia creíble de nuestro mayor adversario geopolítico, que aumenta cada día, necesitamos avanzar con más rapidez, eliminar retrasos y alcanzar nuestros objetivos", ha declarado el administrador de la NASA. "Necesitamos empezar a volver a lo básico y movernos en esta dirección, así que necesitamos reconstruir la fuerza de trabajo civil y restaurar nuevamente las capacidades cruciales, esto contribuirá directamente a la cadencia de lanzamientos de la NASA", ha manifestado.