Un hombre muerto en Lyon a principios de octubre estaba infectado con el virus shamonda. Hasta ahora, este solo afectaba a animales bovinos y no se consideraba transmisible a las personas. Afectado por una inmunodepresión severa, los expertos que han investigado el caso creen que las complicaciones cerebrales que sufrió estaban "muy probablemente relacionadas con la infección por este virus", identificado por primera vez en Nigeria en los años sesenta y que se transmite a través de las picaduras de mosquito. Este verano se detectó por primera vez en varias granjas de Europa, entre las que había también francesas. Hasta el caso de este hombre ingresado en los Hospicios Civiles de Lyon, no se había detectado nunca en humanos.
Llamada a la calma
La principal hipótesis de las autoridades francesas es que la contaminación se produjo por la picadura de un mosquito en el este de Francia, una zona en la que se había constatado que el virus circulaba en diferentes granjas durante los meses de verano y primavera. Con todo, han querido rebajar la alerta hablando de un "caso excepcional" que se ha producido en un paciente con el sistema inmunitario muy debilitado. El gobierno francés lo ha notificado a las instancias sanitarias internacionales, concretamente a la Organización Mundial de la Salud y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades.
Otras autoridades relevantes se han expresado en la misma dirección. "Aunque los científicos conocen la existencia de este virus desde hace muchos años, hasta ahora se había asociado únicamente a animales y no en humanos. Se trata de un hallazgo científico importante, ya que es el primer caso de infección humana por el virus del que se tiene constancia. Pero es fundamental ponerlo en perspectiva. El paciente sufría una enfermedad grave, siendo especialmente vulnerable a las infecciones, y todavía no sabemos si este virus provocó su muerte", ha manifestado Benjamin Brennan, profesor en la Universidad de Glasgow. David Roiz, investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha, ha querido subrayar que "no existe ningún riesgo para la población general, ya que es un caso de un paciente inmunodeprimido".
Brotes en Córdoba y Toledo
El virus también llegó a España. Concretamente, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación confirmó a finales de septiembre la detección del patógeno en siete granjas repartidas entre Córdoba y Toledo. Desde entonces no se han confirmado más casos, ni dentro ni fuera de este primer perímetro. A diferencia de otras enfermedades, como la dermatosis nodular bovina, la detección de shamonda no obliga a sacrificar los animales y la mayoría se puede recuperar de forma natural. Ante la falta de una vacuna comercial, el virus se tiene que contener con insecticidas y repelentes sobre los animales para evitar las picaduras de mosquito. Además, las autonomías (Andalucía y Castilla-La Mancha) han tenido que activar la trazabilidad de los traslados de animales por si ha habido movimientos de riesgo que puedan afectar a otras granjas.