El periodista Fernando Ónega, una de las voces más reconocidas de la comunicación desde la transición y una voz respetada por su rigor y su neutralidad, ha muerto este martes a los 78 años. El cronista gallego, que cubrió el golpe de estado del 23F como director de informativos de la Cadena SER, todavía escribía en medios como La Vanguardia o La Voz de Galicia, lo cual demuestra la relevancia de sus palabras, incluso en el presente. Ónega, que se definía como "periodista y gallego, no sé en qué orden", explicaba que su vocación periodística le llegó cuando decaía la seminarista: salió del seminario con 15 años y empezó, gracias a su hermano, a escribir una página semanal en el diario El Progreso de Lugo, donde entrevistó a "todo artista que pasaba por el Gran Teatro". En algunas ocasiones, el veterano periodista afirmaba que era "un niño de pueblo, hijo de padres agricultores", y que su padre "tenía una radio con la que escuchaba Radio Pirenaica y Radio Moscú", ambas clandestinas. 

Fernando Ónega empezó su carrera periodística en Galicia, pero fue desde Madrid donde empezó a tomar revuelo. En pocos años llegó a ser el director de prensa de la Presidencia del Gobierno de Adolfo Suárez, a quien escribió gran parte de sus discursos, incluido el famoso Puedo prometer y prometo en la campaña electoral de las primeras elecciones generales españolas posfranquistas en el año 1977. La trascendencia de aquel discurso fue tal que Más de uno, el programa de radio de Carlos Alsina, llamada Puedo opinar y opino. Ónega vivió momentos cruciales de la Transición española, que dejó por escrito en su libro Puedo prometer y prometo: Mis años con Adolfo Suárez, en el 2013. Esta trascendental etapa de la historia de España le permitió conocer el poder "desde dentro" y la "grandeza" de algunas personas, entre las cuales destacó a Santiago Carrillo, líder del Partido Comunista, a Felipe González, líder del PSOE y expresidente del Gobierno, y al propio Suárez.

Periodista multifacético

Ónega ejerció la profesión periodística en todo tipo de medios, pero fue en la prensa escrita donde empezó su carrera. Antes de la caída de la dictadura, Ónega estaba adscrito al "falangismo periodístico" y fue subdirector del diario Arriba, el diario oficial de la FET y de las JONS. Posteriormente, pasó a ser portavoz del gobierno de Adolfo Suárez, lo que es ejemplar de su reconversión de falangistas en el nuevo contexto democrático. En la radio comenzó en 1979, con comentarios políticos en el programa Hora 25. El 10 de febrero de 1981 fue nombrado director de informativos de la cadena, en sustitución de Iñaki Gabilondo, desde donde cubrió en directo el intento de golpe de Estado del 23F. "Mantuvimos a la sociedad informada en todo momento", lo que significó, según el propio Ónega, "un punto de inflexión en el periodismo después de 40 años de franquismo".

En cuanto a la televisión, empezó su carrera en TVE, donde dirigió distintos programas y desempeñó el cargo de director de Relaciones Externas. Durante los noventa colaboró ​​con los servicios informativos de Telecinco y, posteriormente, en Antena 3, donde presentó los informativos de la noche hasta 1999. En los últimos años en televisión, intervino como comentarista de la actualidad en distintos espacios informativos de varias cadenas españolas, mientras hacía lo mismo en la radio. En 2022, después de una nutrida carrera profesional, anunció su retirada de los micrófonos de Onda Cero, con estas palabras: "Me he olvidado de que había prolongaciones de los fines de semana, me he olvidado de que había puentes, no he disfrutado de un solo puente en toda mi vida". En 2019 empezó a ejercer como director de 65ymás.com, un diario digital dirigido al público de la tercera edad. Un año más tarde, en 2020, recibió el Premio Ondas a la trayectoria por "su fecunda carrera en la radio, tanto en su faceta directiva como frente al micrófono, desarrollada en las principales cadenas".