Continúan las reivindicaciones de los profesionales sanitarios en Catalunya, que reclaman desde hace meses (y años) mejoras en sus condiciones laborales para poder atender mejor a la ciudadanía. La semana comenzó con una jornada de huelga que se ha repetido este viernes, con una manifestación incluida en las calles de Barcelona. A pesar de que los días de Carnaval ya han llegado a su fin y este viernes es el primero de Cuaresma, los médicos han protagonizado un desfile reivindicativo bajo el nombre de "Carnaval de los Privilegios", con inicio y final ante la Conselleria de Salut, en la Travessera de les Corts, muy cerca del Camp Nou. Buena parte de los profesionales sanitarios iban vestidos con sus batas blancas y máscaras de zombis para representar su cansancio. De hecho, una de las grandes peticiones de los médicos, no solo en Catalunya sino también en todo el Estado, es acabar con las guardias de 24 horas, un hecho que desde el Ministerio de Salud han prácticamente descartado. Durante el recorrido de la manifestación, los médicos también han cortado la avenida Diagonal de la ciudad.
Por otra parte, el Departament de Salut ha cifrado en un 7,2% el seguimiento de la huelga de médicos en los centros del sistema sanitario público. La de este viernes es la segunda huelga de la semana convocada a escala autonómica, después de la jornada del lunes. El sindicato convocante, Metges de Catalunya, ha elevado la cifra al 43%. En el conjunto del Estado, la huelga se ha alargado durante toda la semana, con el nuevo estatuto marco en el punto de mira. El sindicato catalán ha dado apoyo a esta convocatoria, pero han ido recordando que los profesionales del país tienen sus propias reivindicaciones y que piden interlocución directa con la consellera del ramo, Olga Pané, contra quien van dirigidas buena parte de sus críticas.
Críticas a la consellera
Precisamente, algunos de los manifestantes se quejaban de que la consellera no se reúna con sus representantes y de que no se sienten escuchados cuando se quejan de sus condiciones laborales, que afectan negativamente a la atención que después dan a la población cuando acude a los centros de salud y hospitales. Esta misma semana, la consellera ha vuelto a estar en el centro de la polémica después de que se planteara condicionar parte de los fondos públicos para los CAP a que reduzcan bajas médicas, una medida que el Govern inicialmente defendía, pero que enfureció a buena parte del sector y también a los socios parlamentarios del PSC. Por eso, en el acuerdo por los presupuestos entre el ejecutivo y los Comuns, esta medida quedaba descartada, hecho que los profesionales sanitarios celebraron desde el Parlament, después de haber recogido unas dos mil firmas de compañeros contra la medida.