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Hay quien reserva las vacaciones para irse de viaje. Hay quien las guarda para Navidad. Y este año en Estados Unidos hay muchos que las están acumulando por una razón bastante diferente: encerrarse en casa durante varios días para jugar a Grand Theft Auto VI. La fiebre por el GTA VI, el nuevo videojuego de Rockstar Games, ha llegado hasta el punto de que el Wall Street Journal ya advierte a los empresarios de que el próximo 19 de noviembre, día del lanzamiento, podría convertirse en una especie de work blackout: una jornada que podría provocar más de 1.000 millones de dólares en pérdida de productividad porque muchos trabajadores pedirán fiesta o directamente faltarán al trabajo para jugar desde el primer minuto. Y todavía hay una historia más difícil de imaginar: una unidad del Ejército de Estados Unidos ofrece cuatro días de permiso coincidiendo con el estreno de GTA VI a los soldados que renueven su compromiso militar. Y esta semana, solo mostrar 27 minutos del juego ha hecho subir en bolsa las acciones de la empresa que hay detrás. Todo esto por un videojuego que todavía no ha salido.

Se llama Grand Theft Auto VI, más conocido simplemente como GTA VI, y llegará el próximo 19 de noviembre, pero hace tiempo que ha dejado de ser solo un nuevo producto de la industria del videojuego. El estudio responsable es Rockstar Games, propiedad de Take-Two Interactive, y el principal centro de desarrollo es Rockstar North, en Edimburgo. El proyecto actual ha requerido más de una década de trabajo y miles de personas han participado en diferentes fases de producción. GTA VI se ha convertido en un fenómeno cultural y económico mundial, probablemente uno de los mayores lanzamientos de entretenimiento de la historia de los videojuegos. Esta semana la temperatura ha subido todavía más. Rockstar Games ha mostrado por primera vez casi media hora extensa de GTA VI y, paralelamente, han empezado a hablar las poquísimas personas que habían podido entrar previamente a Rockstar North, en Edimburgo, para ver el juego en funcionamiento. Entre ellas había un creador de contenidos español, El Rubius.

¿Cómo puede un videojuego provocar todo esto?

No es solo entusiasmo de jugadores. Se está tratando casi como un evento cultural y económico. GTA VI saldrá el 19 de noviembre de 2026 para PlayStation 5 y Xbox Series X|S, después de haber sido aplazado varias veces. Las reservas están abiertas desde junio y Rockstar permitirá precargarlo una semana antes. La dimensión de la expectación se entiende mirando el precedente: GTA V ha vendido más de 230 millones de copias, es el producto cultural más vendido de la historia y continúa generando negocio trece años después. Ahora la industria espera que la sexta entrega sea potencialmente el mayor lanzamiento de la historia de los videojuegos.  Una estimación reciente citada por Cinco Días sitúa los ingresos netos de GTA VI alrededor de los 1.900 millones de euros. Otras proyecciones de mercado son todavía más agresivas y calculan que el juego podría generar entre 3.250 y 5.200 millones de dólares solo durante la primera semana, aunque estas cifras son especulativas y no provienen de Rockstar.

¿Pero qué es exactamente GTA?

Para entender esta locura hay que retroceder casi treinta años. Grand Theft Auto es una saga de videojuegos creada a finales de los años noventa —la primera entrega apareció en 1997— que permite al jugador moverse con enorme libertad por ciudades abiertas tridimensionalmente inspiradas sobre todo en Estados Unidos. Se pueden conducir coches, robar, huir de la policía, completar misiones, comprar propiedades o, sencillamente, pasear durante horas observando qué pasa alrededor. Pero reducir GTA a un juego de delincuentes y persecuciones sería quedarse en la superficie. Su gran característica ha sido convertir Estados Unidos en una enorme caricatura interactiva. De hecho, la clave de GTA siempre ha sido que su mundo funciona como una exageración de la sociedad norteamericana. Los programas de televisión, las emisoras de radio, la publicidad, el consumismo, las armas, la política, los famosos, las redes sociales, la corrupción, la política, la cultura popular y las obsesiones contemporáneas son deformados y ridiculizados constantemente. En cierto modo, GTA es una sátira norteamericana disfrazada de videojuego.

Trece años esperando

Hay otro dato que explica la expectación: GTA V apareció en 2013. Cuando llegue GTA VI habrán pasado trece años entre las dos entregas principales. Y el juego anterior no ha desaparecido durante todo este tiempo. Para millones de jugadores que eran adolescentes cuando apareció GTA V, la nueva entrega llegará cuando ya están trabajando, tienen familia o pasan de la treintena. Esta espera generacional ha multiplicado una expectativa que Rockstar ha alimentado con una política de comunicación extremadamente controlada: muy pocas imágenes, muy pocos anuncios y largos periodos de silencio. Hasta que las filtraciones han empezado a reventar esta estrategia. Rockstar ha sufrido durante los últimos años algunas de las fugas de información más graves de la historia reciente de los videojuegos. Y justo antes de la gran presentación de Netflix volvieron a aparecer vídeos no autorizados de GTA VI. La compañía definió la situación como un golpe "devastador" para los desarrolladores y lamentó que el público viera material antes de que estuviera preparado para ser presentado. Take-Two ha emprendido acciones para intentar identificar a los responsables.

Una presentación ampliada de 27 minutos

La nueva oleada de expectación se ha disparado a raíz del Extended Look, una presentación ampliada de casi media hora con la que Rockstar ha querido ir mucho más allá de un tráiler convencional. El vídeo muestra con más calma cómo será el mundo de GTA VI, desde la densidad de las calles y el comportamiento de los personajes secundarios hasta la conducción, las persecuciones, los interiores y la relación entre los dos protagonistas. La intención es clara: demostrar que el juego no solo será más espectacular visualmente, sino también más vivo, más interactivo y más imprevisible. El estreno de esta pieza, seguida masivamente por los fans, ha vuelto a situar GTA VI en el centro de la conversación mundial y ha reforzado la sensación de que Rockstar está preparando mucho más que una simple continuación de la saga. 

Tras la publicación del Extended Look, las acciones de Take-Two Interactive, propietaria de Rockstar, subieron aproximadamente un 2,5%, mientras que Sony, fabricante de PlayStation 5, también registró una revalorización. Las búsquedas de GTA VI en Google se dispararon tras el estreno, que se hizo primero en Netflix para suscriptores, y luego se liberó en el canal oficial de YouTube y en la web del juego. Todo el material, según Rockstar, está capturado directamente de la versión de PlayStation 5. Es difícil pensar en otro videojuego capaz de provocar movimientos simultáneos en Netflix, YouTube, Wall Street, las oficinas norteamericanas y una base militar de Georgia.

Una nueva Leonida (Florida) descomunal

GTA VI vuelve a Vice City, la ciudad ficticia inspirada en Miami, pero esta vez el territorio se extiende por toda Leonida, una versión exagerada y satírica de Florida. Los protagonistas son Lucia Caminos y Jason Duval, una pareja de delincuentes que acaba atrapada en una conspiración después de que un atraco aparentemente sencillo se complique. La referencia a Bonnie y Clyde es inevitable. Pero lo que más ha impresionado a quienes han visto el juego no es necesariamente la historia, sino la densidad del mundo.

El creador australiano TGG pasó unas tres horas en Rockstar North observando el juego y hablando con Rob Nelson, responsable de desarrollo y codirector del estudio. Según la información que recibió, el mapa jugable será aproximadamente el doble de grande que el de GTA V y unas tres veces más grande que el de Red Dead Redemption 2. Solo Vice City podría tener casi el doble de superficie que Los Santos, la ciudad ficticia principal de GTA V y que está inspirada claramente en Los Ángeles. Rockstar asegura también haber creado más de 600.000 animaciones para los personajes, con el objetivo de que la gente que llena las calles deje de comportarse como figurantes que repiten rutinas y parezca formar parte de una ciudad real. La historia principal de GTA VI podría durar unas 80 horas de juego si el jugador se concentra sobre todo en las misiones principales, según las estimaciones que han trascendido después de las primeras demostraciones del juego. 

El Rubius entra en el santuario de Rockstar

Rockstar ha sido extraordinariamente selectiva a la hora de enseñar el juego. Antes del estreno mundial de esta semana, al menos cuatro grandes creadores de contenido habían confirmado públicamente haber sido invitados a Rockstar North: el español El Rubius, el australiano TGG, el brasileño Davy Jones y el italiano Mike ShowSha, además de periodistas de diversos medios. Con un matiz importante: no les dejaron jugar. Se trataba de una demostración hands-off. Rob Nelson tenía el mando y los invitados podían pedirle que fuera a determinados lugares, provocara situaciones o experimentara con algunas mecánicas. El Rubius estuvo más de dos horas viendo cómo Nelson recorría GTA VI y podía sugerirle qué quería comprobar. Él mismo lo definió con humor como una especie de backseat gaming extraordinario. La impresión que se llevó fue contundente: considera que GTA VI tiene posibilidades de acabar siendo uno de los mejores videojuegos de la historia.

¿Por qué es tan especial?

GTA V tenía un mundo enorme donde podías hacer muchas cosas. GTA VI aspira a crear un mundo enorme donde las cosas también pasen sin ti. Esta es probablemente la diferencia fundamental, señalan los expertos. No se trata solo de poner más coches, más edificios o mejores gráficos. Rockstar quiere que una persecución, un robo o simplemente caminar por una playa provoquen una cadena de reacciones diferentes y poco previsibles. Por eso hay tantísima expectación. Después de trece años, GTA VI no se juzga simplemente como la continuación de un videojuego que vendió más de 200 millones de copias. Se le está juzgando como la gran prueba de hasta dónde puede llegar hoy un mundo virtual.

Rockstar no quiere construir el mapa más grande de los videojuegos. Quiere construir un mundo que parezca que no necesita al jugador para seguir vivo. Más allá de los gráficos o del tamaño del mapa, una de las ideas que más han destacado los críticos y creadores que han visto GTA VI es la sensación de que Leonida no funciona como un simple decorado, sino como un mundo que sigue vivo al margen del jugador. Rockstar ha multiplicado las animaciones, las rutinas y las reacciones de los personajes secundarios para que las calles parezcan habitadas por personas con comportamientos propios: pueden reaccionar de manera diferente ante un delito, recordar el aspecto de un sospechoso o alterar su conducta según lo que ocurre alrededor. El sistema policial también será más sofisticado y podrá retener información sobre la ropa o el vehículo utilizado por el protagonista. Es probablemente aquí donde reside la ambición más grande del proyecto: GTA V ofrecía un mundo enorme donde se podían hacer muchas cosas; GTA VI aspira a crear un mundo enorme donde las cosas también pasen sin que el jugador las provoque. Esta voluntad de simular una realidad dinámica, más que simplemente construir un mapa espectacular, es una de las razones por las que muchos observadores consideran que el juego puede marcar un nuevo estándar en los mundos abiertos.

También hay polémicas y recelos: la desaparición del disco físico

La expectación, sin embargo, también ha ido acompañada de polémicas y recelos. Una de las decisiones más criticadas fue estrenar la presentación ampliada primero en Netflix y mantenerla durante unas horas como contenido exclusivo para los suscriptores, una fórmula que algunos fans consideraron excesiva por tratarse, al fin y al cabo, de material promocional. También ha generado debate el acceso muy restringido al juego y que los creadores y periodistas invitados a Rockstar North no pudieron jugar libremente, hecho que obliga a relativizar el entusiasmo de las primeras impresiones. Pero sin duda, una de las polémicas que ha levantado más recelos entre los fans es la desaparición del formato físico. Rockstar ha confirmado que GTA VI se podrá comprar en una caja en las tiendas, pero en el interior no habrá el juego en disco, sino simplemente un código para descargarlo. Es decir, incluso la llamada versión física dependerá de una descarga digital.

Para los coleccionistas y defensores de la preservación de los videojuegos, no es una cuestión menor: el formato físico garantiza una cierta independencia respecto a los servidores y las tiendas digitales, mientras que una copia descargada depende siempre del ecosistema de Sony o Microsoft. Por eso la decisión ha indignado a muchos jugadores defensores de la preservación de los videojuegos, porque elimina la posibilidad de conservar una copia plenamente funcional al margen de las tiendas y los servidores de Sony o Microsoft, y también complica prácticas tradicionales como prestar o revender el juego. Incluso creadores como El Rubius han expresado reticencias ante esta tendencia, porque un lanzamiento tan simbólico como GTA VI podría acelerar aún más una transformación que ya preocupa a una parte importante del sector. Que una producción tan simbólica y masiva como GTA VI dé este paso se interpreta, además, como una señal de que la industria avanza definitivamente hacia un futuro sin discos.