La contundente victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt ha sacudido el gobierno federal y ha disparado la presión sobre el canciller, Friedrich Merz. La extrema derecha obtuvo el domingo el 43,8% de los votos y 39 diputados, a solo tres escaños de la mayoría absoluta, mientras que la CDU cayó hasta el 17,2% y pasó de los 40 diputados que tenía a solo 15. "Todos estamos profundamente conmocionados. No nos lo esperábamos de esta manera", ha admitido Merz este lunes en Berlín, antes de avisar: "Este resultado electoral tendrá consecuencias. No podemos volver simplemente a la normalidad".
El canciller ha definido el resultado como la peor derrota electoral de la CDU "en años, en décadas" y ha reconocido que el gobierno tiene una valoración muy baja en el conjunto del país. Merz también ha hecho autocrítica sobre la respuesta del ejecutivo a las inquietudes de la población y sobre la manera de explicar las reformas impulsadas por la coalición. "Tenemos que hacer más que justificar las reformas matemáticamente, económicamente. Las tenemos que explicar mejor", ha afirmado. A pesar de asumir errores de comunicación y admitir que ha infravalorado los miedos de una parte de los ciudadanos, ha defendido que Alemania necesita mantener las reformas estructurales previstas.
El SPD cuestiona el rumbo de las reformas
La posición de Merz choca con la de sus socios socialdemócratas. El vicecanciller y vicepresidente del SPD, Lars Klingbeil, ha calificado el resultado de "punto de inflexión" y ha señalado que "mucha gente está descontenta con el rumbo reformista". "El resultado invita a reflexionar sobre las políticas del gobierno federal. Y tengan la seguridad de que lo haremos", declaró el domingo a ZDF. El secretario general del SPD, Tim Klüssendorf, también ha admitido que el gobierno federal y los partidos que lo integran tienen responsabilidad en el resultado y ha defendido replantear las reformas acordadas.
La crisis es especialmente profunda en la CDU. Merz ni siquiera participó en la campaña de Sajonia-Anhalt y este lunes se ha reunido con la dirección del partido después de la derrota. El jefe del grupo parlamentario democristiano, Thorsten Frei, ha calificado el resultado de "catastrófico" y de "momento de inflexión para nuestro país". En medio de las especulaciones publicadas por medios alemanes sobre un posible relevo al frente de la Cancillería, Merz ha descartado dimitir: "Tirar la toalla no es una opción".
La AfD queda a las puertas de gobernar
Los 39 diputados de la AfD dejan el partido cerca de poder gobernar por primera vez un estado federado alemán. El candidato de BSW en Sajonia-Anhalt, Thomas Schulze, ha confirmado que sus cinco diputados están dispuestos a abstenerse en una tercera votación de investidura, lo que podría permitir al candidato de la AfD, Ulrich Siegmund, ser elegido con mayoría simple. "No participaremos en la coalición de los del cordón sanitario", ha afirmado Schulze. Siegmund, que anteriormente había descartado pactar con BSW, se ha mostrado ahora abierto incluso a incorporar esta formación a un eventual gobierno si la AfD no tiene que hacer "grandes" concesiones.
Merz promete defender el orden constitucional
Ante la posibilidad de que la AfD llegue al poder regional, Merz ha querido enviar un mensaje tanto a Alemania como a sus socios internacionales. El canciller ha subrayado que el resultado de las urnas se debe aceptar, pero que los valores constitucionales "no están sujetos a negociación". "Sabemos que Alemania, debido a su historia, tiene una responsabilidad especial. Mantendremos siempre nuestro orden político y nuestro firme arraigo en Europa", ha asegurado.