La visita del papa León XIV en Montserrat este miércoles ha sido mucho más que un acto institucional: se ha convertido en una afirmación simbólica de la centralidad espiritual y cultural del santuario para Catalunya, marcada por un hecho especialmente relevante, el uso mayoritario del catalán en los momentos clave de su discurso. En un entorno cargado de historia y espiritualidad, a los pies de la Moreneta, el pontífice ha querido dirigirse a los fieles en la lengua del país, un gesto que ha sido recibido con emoción por los asistentes. "Gracias por acogernos, gracias por vuestra presencia", ha dicho nada más empezar, antes de expresar su alegría por encontrarse "a los pies de la Moreneta" y encomendarle "mi servicio y la misión de la Iglesia en el mundo que clama pidiendo justicia y paz". "La Moreneta me ha acompañado toda la vida", ha manifestado.
El Papa ha tejido un discurso profundamente arraigado al simbolismo de Montserrat, evocando los siglos de devoción vividos entre los muros del monasterio y dando por terminado el milenario de la fundación del monasterio: "Podrían explicarnos las innumerables historias de devoción, agradecimiento y esperanza", ha afirmado, recordando también el testimonio de fe y sacrificio que se ha vivido allí. En este marco, ha destacado el papel de la Escolania, "la más antigua de Europa", como voz viva de esta tradición espiritual. Uno de los momentos más destacados ha llegado cuando, de nuevo en catalán, ha invitado a los fieles a contemplar la imagen de la Virgen de Montserrat: "Contemplemos a la Virgen de Montserrat que nos muestra a Jesús como un niño indefenso reposando en su regazo". Con esta imagen, León XIV ha hecho un llamamiento a abandonar "las corazas que han endurecido poco a poco el corazón" y apostar por la fuerza "desarmada y desarmante del amor".
La referencia constante a la Moreneta como madre y protectora ha culminado con una invocación final cargada de simbolismo nacional y espiritual. El papa ha invitado a los presentes a saludarla con unas palabras que han resonado con fuerza en la basílica: "De los catalanes siempre seréis la Princesa, de los españoles y de todo el mundo el amor; decidnos: 'Sois mi tesoro, yo soy vuestra madre, no tengáis miedo'." Este fragmento, pronunciado íntegramente en catalán, ha sido interpretado como un gesto claro de reconocimiento a la identidad catalana y al papel de Montserrat como corazón espiritual del país.
El abad Manel Gasch agradece la presencia del pontífice
La visita también ha tenido una dimensión institucional destacada. El abad de Montserrat, Manel Gasch, ha agradecido la presencia del pontífice, subrayando que "nos confirma en la fe y el sentido del santuario y monasterio milenario", y ha remarcado su denuncia de la violencia y su compromiso con la paz. Por su parte, el obispo de Sant Feliu, Xavier Gómez, ha dado la bienvenida al papa a "la santa montaña de Montserrat, donde el pueblo catalán viene a rendir a Jesús bajo el resguardo de la Moreneta".
La relación de León XIV con Montserrat no es nueva. Durante su etapa como misionero en Perú en los años noventa, impulsó la construcción de un templo dedicado a la Mare de Déu de Montserrat en Trujillo. Además, como agustino y antiguo superior general de la orden, comparte una profunda sintonía con la vida monástica benedictina, y ya había hecho estancias espirituales en el monasterio. No es menor tampoco el simbolismo de su nombre: el último papa León, León XIII, fue quien declaró la Mare de Déu de Montserrat patrona de Catalunya.
El acto central de la visita ha sido el rezo del Santo Rosario, que se ha celebrado a las 12:00 h en el interior de la basílica de Montserrat y se ha hecho íntegramente en catalán, con la participación musical de la Escolania, que ha concluido con una Salve María y el emblemático 'Virolai'. Una vez que acaben los actos, el pontífice ha de compartir un almuerzo con los monjes del monasterio. Entre los asistentes a la Abadía, se encontraban el president de la Generalitat, Salvador Illa; el presidente del Parlament, Josep Rull; los consellers de Justicia y Universidades, Ramon Espadaler y Núria Montserrat; el ministro de Transportes, Óscar Puente; el adjunto a la Presidencia de Junts, Albert Batet; diputados de Junts en el Congreso, Josep Maria Cruset y Pilar Calvo; conseller de Acción Exterior, Jaume Duch; el alcalde de Manresa, Marc Aloy; el presidente en funciones del Barça, Rafa Yuste; o el presidente de Foment, Josep Sánchez-Llibre. También el alcalde de Igualada y vicepresidente de la Diputación de Barcelona, Marc Castells, o la presidenta de la Diputación de Barcelona, Luïsa Moret.
