Los Mossos d’Esquadra han convertido en un indicio incriminatorio contra Jonathan Andic el hecho de que hubiera tenido una relación tensa y conflictiva con su padre Isak Andic, fundador de Mango, hasta pocos meses antes de la caída mortal del empresario, el 14 de diciembre de 2024 en Collbató, cuando paseaban juntos. No usaba el móvil ni caminaba cuando se precipitó por el barranco, sostienen los Mossos para mantener la acusación de homicidio contra el hijo. La defensa del primogénito insiste en que son mensajes “descontextualitzats”, que “retuercen la verdad” y que se han de interpretar en el marco de una terapia familiar.
Con todo, los mensajes recuperados del móvil de Isak Andic, en los que habla con su hijo y la terapeuta familiar, se han incorporado a la investigación, y tanto la jueza de Martorell como la fiscal del caso las consideran clave para mantener investigado a Jonathan Andic por el homicidio de su padre y por un supuesto móvil económico.
Julio de 2024, mensaje al padre
Uno de los mensajes destacados por los Mossos, y que ElNacional.cat difundió en exclusiva la semana pasada, está fechado el 16 de julio de 2024, cinco meses antes de los desgraciados hechos. Jonathan le dice a su padre que entiende que, por hechos anteriores y su actitud, hubiera podido llegar a pensar que lo quería matar.

“Empiezo a estar más tranquilo de que ya no me matarás”
Ahora ElNacional.cat también avanza la respuesta del mensaje que hizo el padre al hijo el mismo día, 16 de julio, en menos de una hora, según detalla el cronograma de mensajes recogidos por los Mossos. Isak contesta a Jonny —la forma afectuosa con la que se dirige a Jonathan— y asegura que no se puede llegar a imaginar cómo agradece que le escriba el mensaje anterior. “Qué alegría saber que empiezas a ver las cosas con más sentido común y con más claridad”, le escribe, en castellano. Y sigue. “Seguro que esto nos ayudará a volvernos a acercar”. Y, alerta, esta frase: “Empiezo a estar más tranquilo que ya no me matarás”. El padre le pide al hijo que esto sea el inicio de un nudo que se deshace y que todo vuelva a fluir con “cariño y amor”. Cierra el mensaje deseándole a él, y se entiende que también a la pareja del hijo, Paula Nata, unas buenas vacaciones “en vuestro paraíso de Formentera”.

Los dos mensajes no prueban nada más que, aquel día, según recogen los Mossos, padre e hijo se intercambiaron dos escritos por WhatsApp y que Andic Jr. aceptó que, por actitudes anteriores, el padre hubiera podido tener miedo. En cambio, el padre asegura que ya empieza a entender que los cambios en el hijo le permiten pensar que ya no lo quiere matar. No hace falta ponerse en la piel de la Fiscalía para entender que, si ya no tiene miedo de que acabara con él, es que anteriormente sí que había tenido, Isak Andic, este temor. La jueza del caso Andic, Raquel Nieto, y la fiscal, Teresa Yoldi, siguiendo las conclusiones de los investigadores de los Mossos, apuntan esta mala relación entre padre e hijo como un indicio de la muerte criminal del fundador de Mango y lo enmarcan en un móvil económico.
Mensajes convertidos en indicios
Los Mossos han recopilado muchos mensajes, y algunos de ellos sirven a la acusación, que lidera la fiscal Yoldi, para asegurar que tienen suficientes indicios para investigar a Jonathan Andic por homicidio y, a la vez, mantener las medidas cautelares que, cuando fue arrestado, le impuso la jueza del caso, del juzgado de instrucción número 5 de Martorell, Raquel Nieto. Hay que recordar que quedó en libertad después de consignar una fianza de un millón de euros y evitó entrar en prisión.
En el auto, la jueza hizo suyos todos los indicios apuntados por los Mossos: supuesta mala relación paternofilial; “la obsesión por el dinero” de Jonathan, la fundación social que quería crear el padre, además de haber visitado el camino de Montserrat dos veces antes de la caída y de haber perdido el móvil en una visita relámpago en Quito. Por su parte, la defensa ha desmontado uno a uno los indicios, según asegura en su recurso ante la Audiencia de Barcelona.
La defensa de Jonathan Andic
La defensa de Jonathan Andic insiste en que los mensajes forman parte de la vida privada de él y de su padre y que, incluso, están sacados de contexto por parte de la Fiscalía para culparlo. Los penalistas Cristóbal Martell y Sebastián de Juan lideran la estrategia de defensa junto con Paco Marco, investigador privado de Método 3, que juega la parte mediática haciendo públicas las llamadas al 112 del hijo de Isak Andic después de la caída en Montserrat. La manera como llama al teléfono de emergencias, entre lloros, demuestra, de forma contundente, para la defensa, que no lo mató, sostienen sus abogados.
La defensa también ha aportado al juzgado un vídeo del tropiezo del empresario textil meses antes del accidente mortal, para intentar romper el relato acusatorio contra el primogénito de los Andic. También ha detallado que Isak Andic sufría artrosis en las dos rodillas y que, quizás, no pudo reaccionar en la caída mortal.
Será clave la respuesta que en las próximas semanas tiene que dar la sección 9.ª de la Audiencia de Barcelona: ¿dará la razón a la jueza y la fiscal de Martorell y dejará a Jonathan Andic más cerca de tener que afrontar un juicio con jurado, o a la defensa del hijo y le anulará todas las medidas cautelares, como la retirada del pasaporte?