El fundador de Mango, Isak Andic, de 71 años, estaba parado y no hacía fotos cuando se precipitó por un barranco de unos 100 metros en el camino de Montserrat, que hacía con su hijo Jonathan Andic, en diciembre de 2024. Así lo afirman los Mossos d'Esquadra para reafirmar su hipótesis de que la caída mortal del empresario no fue accidental, sino provocada por su hijo, investigado por el homicidio de su padre desde el pasado mayo. ElNacional.cat ha tenido acceso a esta información, documentada, y a la conclusión policial, a partir del análisis del móvil del creador de Mango, que le encontraron en un bolsillo, en el levantamiento del cadáver.

Esta hipótesis contrasta con la pericial presentada por la defensa de Jonathan Andic, coordinada por el investigador Paco Marco, que asegura que el fundador de Mango podría haber tropezado con algunas piedras del camino y que no podría haber reaccionado con rapidez por la artrosis que tenía en ambas rodillas. La pericial de la defensa se compara con una caída que Isak Andic tuvo en febrero de 2024, al ir a una comida, cuando tropieza y no cae al suelo al ser ayudado. A partir de estos movimientos, se ha hecho una simulación y se asegura que se produce lo mismo que en la caída mortal: primero tropieza, rueda y luego cae en forma de “tobogán”.

Unidad experta de los Mossos

Ante esta pericial de la defensa y de otros indicios que sus abogados han desmentido en un recurso —como que Jonathan sí llevó el móvil a Quito, lo conectó y se lo hurtaron, que ahora intentan comprobar los Mossos—, la fiscal del caso, Teresa Yoldi, ha pedido el refuerzo de la Unitat Central de Persones Desaparegudes (UCPD), tal como lo avanzó ElNacional.cat. Quiere reconstruir sus sospechas de que el hijo, Jonathan, mató al padre. Por ahora, está acusado de homicidio por la jueza Raquel Nieto, del juzgado número 5 de Martorell, y fue enviado a prisión, aunque, después de consignar una fianza de un millón de euros, se ahorró pasar ninguna noche en la prisión Brians 1.

Cronología de la caída

La Unidad Central de Informática Forense de los Mossos realizó, en el año 2025, un informe que, para los mismos investigadores, permite desmontar una de las primeras explicaciones dadas por el hijo del fundador de Mango sobre la caída mortal de su padre en Montserrat: que Isak Andic podía haberse precipitado porque usaba el móvil o porque se había distraído intentando hacer una fotografía.

 En contra de la versión inicial ofrecida por Jonathan Andic el 14 de diciembre de 2024, el mismo día de los hechos, el informe forense de los Mossos especialistas en recuperación de dispositivos móviles, del vaciado autorizado del terminal recuperado después de la caída, que estaba en los pantalones de Isak Andic en el momento de la precipitación mortal, concluye que el fundador de Mango no utilizaba su teléfono móvil. Para los Mossos, argumento que también compra la Fiscalía y la jueza de Martorell, esto descarta que la falta de atención por el hecho de manipular el teléfono pueda explicar la caída por el barranco de las Coves de Salnitre, en Collbató —imágenes en vídeo de la zona cero, que acompañan esta noticia.

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Punto exacto de la caída de Isak Andic, el 14 de diciembre de 2024, en Collbató

Tres fotos y un vídeo

El informe técnico de los Mossos sitúa la última actividad fotográfica del móvil de Isak Andic a las 12:17 horas del 14 de diciembre de 2024. En aquel momento, el fundador de Mango hizo tres fotografías y un vídeo. Pero, según el análisis de las imágenes y de la geolocalización del terminal, estas fotos no se hicieron en el punto donde se produjo la caída, sino en una fase inicial del recorrido, en la zona de las escaleras. Concretamente, un tramo anterior y que, según ha podido confirmar presencialmente ElNacional.cat, está a unos diez minutos del lugar donde acabó cayendo Andic. Y esta distancia es relevante, aseguran los investigadores de los Mossos en su informe.

La precipitación de Isak Andic fue hacia las 12:28, siempre según el informe de esta unidad central de la Policía Científica de los Mossos. Por lo tanto, entre las fotografías y el momento de la muerte pasan aproximadamente once minutos. Para los Mossos, este margen temporal es “sobradamente suficiente” para hacer el recorrido entre el punto donde se captaron las imágenes —las escaleras— y el lugar del accidente y, por lo tanto, concluir que no hizo las fotos en el momento de la caída.

El móvil, en el bolsillo

El informe policial también destaca otro elemento importante: el móvil de Isak Andic fue encontrado en el bolsillo de los pantalones durante el levantamiento del cadáver. Este detalle refuerza la tesis de que no estaba manipulando el terminal en el momento de caer. Segundos antes de la precipitación, el móvil no registra ningún movimiento y la cámara tampoco estaba activada. Los analistas de los Mossos, por lo tanto, entienden que Isak Andic estaba parado, ni caminando ni haciendo fotografías, cuando se precipitó.

Esta conclusión de los Mossos es hecha a partir del terminal móvil del fundador de Mango, que contradice directamente la hipótesis defensiva según la cual Isak Andic podía haberse parado para hacer una fotografía, haberla intentado hacer o, incluso, haberse distraído con el teléfono antes de perder el equilibrio, caer al primer balconcillo, de medio metro, y después barranco abajo. La última actividad real del móvil está situada en un lugar alejado de la zona cero y once minutos antes de la caída, detalla el informe policial.

De espaldas al padre

Con todo, la defensa de Jonathan Andic, ejercida por Cristóbal Martell y Sebastián de Juan, insiste en su recurso que “lo esencial es que el hijo caminaba delante del padre y eso es congruo y coincidente en ambas declaraciones y es relevante porque es la razón de no haber visto el hijo el momento de la caída del padre al estar de espaldas”. Es decir, la defensa minimiza que Jonathan dijera en la primera declaración a los Mossos que el padre hizo fotos al inicio del trayecto, y después, quizás, en el momento de la caída.

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Las escaleras donde, supuestamente, Isak Andic usa el móvil por última vez, según los Mossos

Tarda 4 minutos y 34 segundos en hacer la primera llamada

En el móvil recuperado después de la fatal caída, asegura también el informe forense de los Mossos, no consta que recibiera ninguna llamada por parte de su hijo. Aunque no tenía contacto visual con su padre, que acababa de caer, Jonathan Andic no intenta llamarle después del accidente, apunta el informe policial. Sí que se ha podido saber que el hijo llama, después de los hechos, a Estefanía Knuth, la pareja de su padre. Tardó 4 minutos y 34 segundos en llamarle, después de la caída, destacó la jueza de Martorell, en su resolución de imputación.

La llamada al 112, el teléfono de emergencias —audio filtrado este lunes por la defensa—, se hace, siempre según el informe de los Mossos, a las 12:36 horas. Jonathan Andic estuvo solo en el lugar de la caída durante varios minutos, hasta que llegaron dos excursionistas, que vieron su estado de nerviosismo, hablan con el 112, pero los agentes de la policía catalana que van al lugar de los hechos no anotan sus datos para contactar con ellos y citarlos como testigos, denunció el perito de la familia, Paco Marco.

Ahora, la nueva unidad central de los Mossos tiene trabajo para arreciar los indicios ya recopilados. También se tendrá que ver si la defensa aporta la pericial que acredite que Jonathan Andic conectó su primer móvil en su viaje relámpago en Quito. En este sentido, la instructora ha permitido a los Mossos que reclamen en Vodafone las conexiones de este primer móvil de Jonathan Andic. Finalmente, otro extremo para aclarar es "hay terceras personas implicadas", como la terapeuta familiar, según apuntó la jueza de Martorell.