Cuando Isabel Ferrer recibió el encargo de tomar la dirección general de Protección Civil se planteó una mejora del modelo centrado en las personas. Y desde hace un año que se trabaja en un protocolo. El Protocolo de Protección Civil de atención a las personas ante emergencias graves en Catalunya.

Se trata de la primera estrategia transversal que define con detalle los procedimientos de atención y estándares técnicos que estructuran la atención de calidad en la población. Una vez aprobado por el Govern, empieza ahora el plan de implantación. El tramo final del protocolo se ha cerrado en medio de la gestión de la crisis por la Covid-19.

Ferrer ve la gestión de la emergencia centrada en las necesidades de las personas. Y así se ha podido constatar durante el confinamiento por la Covid-19, donde todo el mundo se ha visto afectado.

Isabel Ferrer Proteccio Civil - Sergi Alcàzar

¿Por qué hacía falta un protocolo de estas características?

Teníamos un sistema de Protección Civil muy orientado a los riesgos clásicos: a la nieve, el hielo, las inundaciones... Todo eso se ha trabajado mucho. Hay unos planes de emergencias muy buenos, muy acurados, tenemos indicadores y son temas que conocemos lo suficiente y se pueden hacer muchos estudios y trabajar todo el tema de prevención porque sabes más o menos cómo irá la emergencia, aunque por temas de cambio climático hay variaciones. Pero hay todo un conjunto de nuevas emergencias que han ido pasando, desde la crisis de refugiados, hasta un atentado o la pandemia de ahora. Hay todo un conjunto de emergencias que afectan directamente a las personas y para las que no tenemos una respuesta articulada para estas nuevas situaciones.

¿Cómo es el protocolo y en qué pilares se estructura?

Estuvimos trabajando un plan estratégico y pensamos que era muy importante tener un protocolo de atención a las personas. Precisamente porque las personas son el centro de nuestra intervención, son la primera referencia. La ley de protección civil lo que dice es que hay que cuidar a las personas y los bienes, pero en primer lugar a las personas. Incomprensiblemente en los planes de emergencia sí que hacía referencia a la atención a las personas pero no lo desarrollaba. Cuál era el estado de atención, quien los tenía que atender, en qué momento, qué derechos tienen estas personas... Todo eso no se había trabajado. Y en municipios, que tienen más recursos, como es el caso de Barcelona, sí que se han desarrollado servicios de atención a personas en situación de emergencia, pero la realidad de nuestro país es que la mayoría de municipios no disponen de servicios de atención en emergencias, por lo tanto se estaba produciendo una situación de falta de equidad brutal. Es decir, depende de dónde vivas y cuando te pase tendrás atención integral pero depende de dónde vivas no se enterará nadie. Estuvimos trabajando este plan conjuntamente con el Colegio de Psicólogos, el Colegio de Trabajadoras Sociales, Cruz Roja y, evidentemente, Justicia, Asuntos Sociales, médicos forenses... Cuando hay una emergencia y hay personas afectadas, ¿cómo las atendemos? Se tiene que hacer un tratamiento integral, no sólo de la salud, sino de la persona. No puede ser que pensemos mucho en qué recursos le hacen falta a cada persona pero no contemplemos las pérdidas que ha tenido. Hemos estado prácticamente un año trabajando estas situaciones con diferentes escenarios en los que se podía producir una situación de múltiples afectados y cómo lo trabajaríamos.

Se tiene que hacer un tratamiento integral, no sólo de la salud, sino de la persona

El protocolo se basa en la resiliencia. ¿Qué es y qué hará cambiar?

Hemos hecho todo este trabajo a partir de la resiliencia. Se refiere a trabajar de una manera muy determinada, de manera que las personas sean realmente no sólo el centro de la intervención, sino que se siga el ritmo de estas personas y que ellas sean las protagonistas de su situación potenciando que todas estas habilidades que tenemos en estas situaciones puedan ayudarles a salir adelante. No adelantarnos nosotros a poner recursos hasta que las personas no decidan hacia dónde y qué quieren hacer. Este enfoque es muy novedoso a la hora de trabajar. Es una referencia para que vivas donde vivas la atención sea la misma y con unos estándares de calidad. En una situación de emergencia cuando la gente está sufriendo tanto, su evaluación normalmente es excelente, y eso no nos sirve mucho para hacer mejoras. Es un paso adelante. No hay nadie que tenga un protocolo de atención a las personas. Es un enfoque muy diferente a lo que es la Protección Civil.

¿Hasta qué punto habéis podido constatar algunas de las medidas del protocolo en la gestión del confinamiento de la Covid-19?

El protocolo está ligado a la activación del PROCICAT. No es una improvisación por el coronavirus. Necesita un tiempo de implantación. Ha estado mucho tiempo en el horno pero ahora se tiene que implantar. Tenemos que ir al mundo local, lo tenemos que explicar... Lo primero es que todo el mundo conozca este plan, el papel lo aguanta a pesar de que ahora lo tenemos que desarrollar. Teníamos un plan, el plan de pandemia, que lo actualizamos cuando aparecieron las primeros casos, incorporando una fase de prealerta y se modificó el análisis de riesgo, que lo hizo el departamento de Salud. Todo el trabajo que hicimos el año pasado al respecto de la atención a las personas nos ha servido también ahora para entender que el confinamiento provocaría un estado emocional en las personas y lo hemos tenido en cuenta. Hemos visto que tenía derivadas sociales, de personas que no podían salir a comprar y no tenían red social y familiar, todo lo que hemos trabajado previamente lo hemos tenido en cuenta, no se nos ha pasado. Como no, no se nos escapa que habrá gente que quedará en situación de dificultad. Tenemos que trabajar desde todas las perspectivas y de manera multidisciplinar y ya lo hemos puesto en práctica en el comité técnico.

¿Qué diferencia hay entre un protocolo y un plan?

Un plan se activa por sí mismo y tiene diferentes fases. El protocolo está ligado al plan. La estructura es la del PROCICAT. No se puede activar por sí mismo sino que se activa de manera transversal ante la activación de un plan de emergencias donde hay personas afectadas.

¿Es transversal, pero quién lo coordina?

Es transversal en relación con todos los planes de emergencias, pero el director de todos los planes de emergencia es el conseller de Interior, a excepción del de pandemias, que está codirigido por Salut e Interior. El protocolo está ligado al PROCICAT y tiene un mando único. Necesitamos herramientas para trabajar, no somos voluntarios, somos profesionales y el protocolo coordina a todo el mundo que sea necesario con el fin de tomar las mejores decisiones juntos.

¿Cuál es el tiempo de implantación?

En menos de un mes lo tenemos terminado. Los circuitos ya están establecidos. En todos nuestros servicios de Interior, todo el mundo está haciendo teletrabajo y trabajando muchísimo. Tenemos un servicio de implantación y evaluación que ya lo tienen todo previsto.

Isabel Ferrer Proteccio Civil - Sergi Alcàzar

Se ha resuelto consulta por consulta haciendo un traje a medida

Protección Civil ha gestionado el confinamiento. La vida seguía para mucha gente que estaba encerrada en casa pero se tenían que garantizar los servicios básicos. ¿Cuál es el trabajo que se ha hecho desde Protección Civil? ¿Cómo se afrontó al principio y cómo ha ido evolucionando?

La mitad de las tareas de Protección Civil se hace de puertas adentro. No somos tan visibles como la policía o los bomberos pero nuestra tarea es absolutamente esencial, porque somos quienes coordinamos y resolvemos todas las incidencias que se van produciendo. De manera que sin este cerebro el nivel de incidencias se haría muy grande y el nivel des desviaciones sería grandísimo. Nosotros, en un primer momento, como para todo el mundo, fue una situación de altísimo estrés, porque los frentes de incidencias eran múltiples. Había muchísimas incidencias en el sentido de municipios que te planteaban dificultades para resolver situaciones ordinarias y porque en una situación de emergencia parece que si llega el suministro ya está, pero no. Una emergencia es ir resolviendo situaciones que te plantean de personas concretas. Aquí se ha resuelto consulta por consulta haciendo un traje a medida. Y de situaciones ha habido cincuenta mil, de las que no se podía hacer un procedimiento para cada una pero las hemos resuelto todas conjuntamente con los alcaldes. Resolver estas situaciones es el éxito de la emergencia.

Esta emergencia es como tener el bolso de Mary Poppins, porque vas sacando cosas y no se acaba nunca

¿Cómo se afrontó al principio y cómo ha ido evolucionando?

Para cada incidencia que se produce la coordinación es inmediata. Y eso es 24 horas todos los días de la semana. Semanalmente hacemos un encuentro con la mesa de suministros donde están representados desde las plataformas de alimentación, farmacéuticas, servicios solidarios, Fecsa, Endesa... suministros imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro sistema social. Desde el minuto uno hemos estado resolviendo y mirando si había puntos de conflictos, si podían pasar los camiones, si llegarían, y yendo un paso por anticipado si habría dificultades. Y todo se ha ido resolviendo. Esta emergencia es como tener el bolso de Mary Poppins, porque vas sacando cosas y no se acaba nunca.

Los técnicos de Protección Civil han tenido que pasar por la traductora los decretos publicados en el BOE. Eso ha sido un trabajo añadido...

El Faqs. Este documento se hizo porque yo pedí que se hicieran unas preguntas frecuentes para aclarar quién podía salir y cuando. Pero cuando empezaron a hacer todos los BOE se desmadró, porque teníamos muchas situaciones incongruentes. No puedo salir con el niño pero si lo llevo al supermercado, sí. Y los primeros días incluso se podía ir a la peluquería. No puedo salir pero si voy al supermercado, del supermercado a la farmacia, a la peluquería... vuelvo a mi casa por la noche. Entonces explicar todo eso es vital. Y el esfuerzo que hemos hecho, no sólo los técnicos de Protección Civil, del departamento y los territoriales, todo el mundo participa, porque necesitas un volumen de gente muy importante porque el BOE sale el domingo a última hora para aplicarse el lunes, de manera que lo tienes que resolver en un momento. Ojalá esta emergencia se hubiera podido dirigir desde Catalunya, desde nuestro país porque hacer un BOE para tantas realidades y a 800 kilómetros de distancia, ajustarlo después a nuestra realidad... No se conocen los flujos de tráfico, los movimientos de las personas, es muy complicado.

Ojalá esta emergencia se hubiera podido dirigir desde Catalunya

En Protección Civil ha habido capacidad de anticipación. Hay dos ejemplos claros: las franjas de salida y las mascarillas. El Gobierno no estaba de acuerdo con las franjas horarias y después acaba cogiendo la propuesta que se hace desde Catalunya. ¿Esta capacidad de anticipación es lo más importante en momentos de emergencia?

Hay comunidades que no tienen un plan de emergencia, entonces, al principio ya estábamos en alerta y en el resto de España no habían activado nada porque era un tema sanitario. El estado español no tiene un plan de pandemias, de manera que ha ido improvisando. Nosotros nos hemos podido avanzar porque aquí hay ingenieros, físicos, psicólogos que están trabajando desde hace muchos años dibujando escenarios en los planes de emergencias. La protección civil de Catalunya es muy singular y peculiar, y muy avanzada. Nos podemos adelantar porque este trabajo ya lo hemos hecho y ya nos lo sabemos. Después de un desconfinamiento ni puedes abrir la puerta para que salga todo el mundo ni negar la salida a todo el mundo. Es una emergencia muy inesperada, poco conocida, y tenemos que ir haciendo una aproximación desde la perspectiva de salud y los epidemiólogos, pero lo que es un desconfinamiento y lo que es un desalojo, todo eso sí que lo hemos trabajado. Por eso nos hemos podido avanzar, porque todo este trabajo previo está hecho. La protección civil está transferida pero no todas las comunidades lo trabajan de la misma manera y por eso ponernos en un mismo saco nos ha llevado tantos problemas.

Isabel Ferrer Proteccio Civil - Sergi Alcàzar

La vacuna que tenemos en este momento es la mascarilla

Y las mascarillas, cuando Protección Civil ha apostado siempre desde el primer momento por llevar la mascarilla e incluso desde el mismo Gobierno no se veía; el Departament de Salut no lo dejaba claro y a veces el mensaje era contradictorio.

En el ámbito de Salut todas las referencias son a través de la OMS, los organismos europeos y las recomendaciones que se estaban haciendo desde allí. Ellos son los expertos en salud pero nosotros sí sabemos cómo funcionan las emergencias y el comportamiento en todo el ámbito comunitario e individual de las personas. Nuestra posición siempre ha sido: si nosotros hacemos una incidencia grande en el tema de distancia, manos, mascarillas, las restricciones no serían tan contradictorias porque la vacuna que tenemos en este momento es esta, la mascarilla cuando no hay suficiente distancia. Nosotros sabemos que aunque mantengas la distancia, esta distancia se rompe porque inconscientemente te acercas al otro. Son costumbres y hábitos que tenemos, pero como hay riesgo de que esta distancia se rompa, pues, mascarilla. Si hubieran aplicado esta máxima distancia-manos-mascarilla quizás las restricciones de movimiento no hubieran sido tantas. Porque hacer énfasis en eso es la manera de protegernos a nosotros y a los otros. Esta emergencia es la primera que nos afecta a todos. Es la primera vez después de 25 años de trabajar en emergencias que vivo una en la que toda la población está afectada, no se escapa nadie.

¿También habéis tenido que resolver algún aspecto de la crisis en las residencias?

Hemos tenido que gestionar las desinfecciones porque las peticiones se hacían a través del CECAT. Pero no hemos tenido que intervenir porque desde el primer momento es un tema que ha llevado Assumptes Socials i Família y después Salut. Nos han llegado peticiones de municipios que necesitaban hacer desinfecciones y entonces han ido los Bomberos de la Generalitat pactado con Assumptes Socials y Salut que era quien coordinaba qué era prioritario y qué no.

¿Y con qué previsión trabajáis? ¿Cara al otoño os estáis preparando?

Hay un equipo que está dentro de la parte de planificación, al que llamamos grupo avanzado, que trabaja los escenarios que vendrán. Están trabajando qué hacer en la fase 3, cómo trabajaremos para que todo el mundo entienda que serán vacaciones pero que seguimos sin tener vacuna, cuáles serán las medidas... Trabaja también cara al otoño, las escuelas... Eso no se acaba. Es verdad que no estamos como al principio que todo era desconocido pero nos hemos adaptado a esta situación de emergencia porque hace muchos meses que estamos, pero no podemos dejar de trabajar para prever qué pasará, no en otoño, sino en Navidad. Tenemos que ir mucho más adelante preparando las cosas que nos pueden llegar y qué situaciones habrán. Incluso puede ser que se produzca otra gran emergencia que genere, por ejemplo, inundaciones importantes y que se tenga que hacer un desalojo importante. ¿Cómo lo hacemos? Porque la gente no podrá ir a un polideportivo y ser acogida. Todo eso lo trabaja el grupo avanzado, que es el encargado de planificar los escenarios que vendrán.

¿Estamos más preparados ahora?

Yo creo que sí. Primero porque hay todo un tema de sensibilidad y autoresponsabilidad de la ciudadanía, aunque haya un porcentaje de personas bajo que no lo acabe de entender, pero a nivel de Govern estamos muy preparados. A nivel de salud lo tienen claro, los epidemiólogos han trabajado mucho. Pienso que sí que tenemos capacidad para afrontar lo que vendrá. Lo que no sé, porque no lo sabe nadie, es qué consecuencias tendrá todo eso. Ahora no somos capaces de saber en qué situación estaremos en Navidad y qué consecuencias tendrá eso sobre el sistema social, sobre el comportamiento de las personas, sobre las relaciones, eso es lo que empezamos a trabajar y es difícil de prever porque es una emergencia muy novedosa, pero es la fase de recuperación que normalmente no se trabaja. ¿Y ahora qué? ¿Qué impacto tendrá todo eso para las personas que han perdido familiares y no se han podido despedir? ¿Y qué impacto tendrá sobre los niños la falta de sociabilización? Todo eso es lo que estamos trabajando.

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