La investigación del accidente de trenes de Adamuz, en Córdoba, sigue, de manera paralela, una de las tareas más crudas de este tipo de siniestros: la que debe servir para identificar, de manera oficial, los restos mortales de la casi cuarentena de víctimas de este fatal accidente. Los familiares de los pasajeros que han perdido la vida ya han sido citados por la Guardia Civil para hacer entrega de muestras de ADN para poder hacer la identificación oficial y judicial de los restos humanos que se han podido ir retirando de la zona cero del accidente.

Agentes del Instituto Armado, que se ha hecho cargo de la investigación del accidente, además de facilitar la identificación de las víctimas, ya ha desplegado efectivos de la policía científica para recoger evidencias de los hechos y poder redactar un primer atestado para ser reenviado al juzgado de guardia de Montoro, municipio del que depende el partido judicial de Adamuz, y que será quien asumirá las complejas diligencias que se deberán practicar a partir de ahora para aclarar los hechos. En estas imágenes aéreas, las primeras de día que se pueden ver de la zona cero, se pueden ver los agentes de la Guardia Civil desplegados en la zona haciendo estas tareas, que fuentes policiales alertan que serán lentas

Recogida de ADN

La Guardia Civil ha abierto una oficina específica en la Comandancia de Córdoba capital para que los familiares directos de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz puedan presentar denuncia y aportar muestras de ADN para facilitar la identificación de los fallecidos. El espacio se ha habilitado en la sede situada en el número 2 de la avenida de Medina Azahara y permite centralizar todas las gestiones relacionadas con el proceso de identificación, que se está haciendo de manera coordinada con el Instituto de Medicina Legal. Sobre el terreno, la Guardia Civil mantiene un despliegue de más de 220 efectivos de Seguridad Ciudadana, Tráfico y GRS, con apoyo de drones y helicóptero, así como el Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística. También se han incorporado especialistas en identificación que ya participaron en la DANA, con expertos en ADN y huellas dactilares, para agilizar el reconocimiento de las víctimas de un siniestro que ha dejado, como mínimo, 39 muertos y decenas de heridos, una docena de ellos en estado crítico en la UCI.


Primeras hipótesis descartadas

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha advertido de que todavía harán falta días para conocer las causas del accidente ferroviario de Adamuz y también para poder reabrir la línea de alta velocidad entre Andalucía y Madrid. El máximo responsable de Renfe ha asegurado que se trata de un siniestro “en circunstancias extrañas” —repitiendo el argumento del ministro español, Óscar Puente— y que lo peor que se puede hacer ahora es especular, mientras la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente, analiza lo que ha pasado con toda la información que le facilitan Renfe e Iryo. Fernández Heredia ha descartado que la velocidad fuera la causa, ya que el tramo permite 250 km/h y los trenes circulaban por debajo de este límite, y también ha recordado que la vía había sido reparada recientemente y dispone de sistemas de seguridad que evitan errores humanos.

 

Según el máximo responsable de Renfe, todo apunta a que el origen del siniestro podría estar en un problema del material móvil o de la infraestructura, pero habrá que esperar días para tener conclusiones sólidas. Ha explicado que entre el descarrilamiento de un tren y el paso del otro en sentido contrario solo hubo unos 20 segundos, un margen insuficiente para que el sistema de seguridad pudiera actuar y ordenar la parada automática. También ha avanzado que es previsible que aumente el número de víctimas, ya que el acceso a los primeros vagones, completamente desintegrados, es muy complicado, y que la recuperación del tráfico ferroviario no será posible hasta dentro de varios días, mientras se retiran restos, se analizan los daños y se rehace la infraestructura.