Este domingo por la noche la historia del tráfico ferroviario de alta velocidad español cambió. Un accidente con un descarrilamiento y un brutal choque entre dos trenes ha dejado, como mínimo, 39 personas muertas, en Adamuz, a tocar de Córdoba. El accidente ha dejado las dos primeras unidades de uno de los dos trenes, el Alvia, completamente destrozadas y es donde se han tenido que rescatar más víctimas mortales y donde los servicios de emergencia siguen trabajando para recuperar más. Pero, por ahora, ¿qué se sabe? ¿Y qué todavía no?
¿Cómo fue el accidente? El siniestro se produjo este domingo, 18 de enero, a las 19.39 horas. Un tren de Iryo que había salido de Málaga a las 18.40 con 317 pasajeros en dirección a Puerta de Atocha (Madrid) descarriló los tres últimos vagones a la altura de Adamuz. A consecuencia del descarrilamiento, estos vagones invadieron la vía contigua, por donde en ese mismo momento circulaba un Alvia de Renfe con destino a Huelva, con cerca de 200 personas a bordo. Los vagones de Iryo impactaron de lleno contra la cabecera del tren de Renfe. La peor parte del choque se la llevaron las dos primeras unidades del Alvia, que salieron disparadas y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros, quedando gravemente destrozadas.
¿Cuántas personas han muerto? El balance actual es de 39 personas muertas. Entre las víctimas se encuentra el conductor del tren Alvia. Se trata de uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en el Estado español en las últimas décadas.
¿Puede haber más víctimas? Sí. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha advertido que la cifra de muertos podría aumentar. Los equipos de emergencia continúan trabajando en la recuperación de cuerpos, una tarea muy compleja por el estado en que han quedado algunos vagones, “una auténtica bola de hierro”, según ha explicado. Por ello, no se descarta que el número de víctimas mortales se incremente en las próximas horas. En los hospitales de la zona quedan todavía muchas personas heridas, algunas de ellas críticas.
¿Qué provocó el accidente? Por ahora, se desconocen las causas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reconocido que el siniestro es “extraño, muy extraño y difícil de explicar”. Ha asegurado que no se puede especular si el origen es el material rodante (los trenes) o la infraestructura, y que todos los expertos ferroviarios con los que ha hablado están “tremendamente extrañados”. Tal como determina la ley, una comisión independiente investigará el accidente para determinar qué ha fallado y evitar que se vuelva a repetir.
¿El tren y las vías eran antiguos? No. Precisamente este es uno de los factores que hace el accidente aún más incomprensible. El tren de Iryo tiene solo unos cuatro años y la infraestructura de la línea Madrid-Sevilla fue renovada recientemente, con obras finalizadas el pasado mayo y una inversión de 700 millones de euros. Además, el punto del descarrilamiento es una recta, lo que descarta, de entrada, problemas asociados a curvas o trazados complicados, según ha detallado también el ministro español Óscar Puente
¿Qué afectaciones tendrá este accidente en la red ferroviaria española? El impacto será importante. A corto plazo, habrá afectaciones a la circulación de trenes en el eje andaluz mientras se retiran los convoyes siniestrados y se revisa toda la infraestructura. A medio y largo plazo, el sector ferroviario y el gobierno español deberán afrontar una revisión profunda de los protocolos de seguridad y del mantenimiento del sistema, en función de lo que determine la investigación. La oposición ya ha pedido una investigación a fondo para poder aclarar qué ha fallado
¿Es el primer accidente de la alta velocidad? Sí. Es el primer accidente mortal en la red de alta velocidad española, un hecho que ha conmocionado al sector y a la opinión pública. Además, es uno de los siniestros ferroviarios más graves del siglo XXI en el Estado español, tanto por el número de víctimas como por el alcance de la tragedia.