La fuerte tormenta que ha descargado este lunes en Sant Feliu de Guíxols ha dejado imágenes impactantes en las calles del municipio, con el agua bajando con fuerza hacia primera línea de mar y acumulaciones que han llegado a cubrir parte de las ruedas de algunos vehículos aparcados en el paseo. Según los datos recogidos, la lluvia ha superado los 90 litros por metro cuadrado entre el mediodía y primera hora de la tarde, aunque algunos pluviómetros particulares han llegado a marcar hasta 120 litros.
El Ayuntamiento ha suspendido las clases de la tarde en los centros escolares como medida preventiva en el momento de máxima intensidad de la lluvia, mientras que los Bomberos han recibido una sesentena de avisos en solo tres horas en la zona, 34 de los cuales en Sant Feliu y 10 en Caldes de Malavella. Uno de los servicios más destacados ha sido el rescate de los ocupantes de un vehículo que había quedado atrapado por el desbordamiento de la riera en la calle de Cristòfor Colom; la actuación se ha hecho sin incidencias y ninguna persona ha resultado herida. El aguacero también ha provocado pequeñas inundaciones en locales comerciales, aparcamientos, el pabellón polideportivo y la piscina municipal, sin que consten daños relevantes. En el edificio del Ayuntamiento también se ha acumulado un dedo de agua en la planta baja, aunque fuentes municipales lo atribuyen a una incidencia con las tuberías. Más allá de Sant Feliu, la lluvia también ha dejado registros destacados en Llagostera, con 62,4 litros, y en Sant Pere de Riudebitlles, con 50,4.
