El móvil económico del caso Andic, desmontado por la defensa. Las hijas de Isak Andic, Judith y Sarah Andic Raig, han exculpado a su hermano Jonathan, acusado de haber matado a su padre, ante la jueza de Martorell, que investiga la muerte del fundador de Mango, que cayó por un barranco cuando paseaba con su hijo por Montserrat, el 14 de diciembre de 2024. En su declaración como testigos, este viernes, Judith, la hermana mediana, y Sarah, la pequeña, han contestado a las preguntas que les han hecho la jueza Raquel Nieto, la fiscal Teresa Yoldi y los dos abogados defensores, Cristóbal Martell y Sebastián de Juan. Han asegurado que la relación de su padre con su hermano era normal y que el empresario era muy claro y les había explicado sus voluntades con relación a su patrimonio, valorado en unos 4.500 millones de dólares. Han detallado que los tres hermanos estaban al corriente del reparto del patrimonio familiar, que su padre aprobaba hacerles “donaciones”, que cada año lo revisaba y, si a uno de los tres se le había entregado dinero, se le restaba del testamento para mantenerlo equitativo, según fuentes judiciales. La tesis de la Fiscalía es que el primogénito mató a su padre cuando estaban en el camino de Collbató y por motivos económicos, mientras la defensa reitera que fue una caída “accidental”.
Las dos hermanas de Jonathan han llegado juntas al juzgado, acompañadas de la penalista Maria Saló, del equipo de defensa. La primera en declarar ha sido la pequeña, Sarah, de 29 años y que iba con camisa blanca y tejanos. Después lo ha hecho Judith, de 42 años, con chaqueta y pantalón de color beige. Ambas llevaban gafas de sol y no han mirado a las cámaras en el obligado paseíllo hacia los juzgados, situados en unos bajos de un bloque de pisos. La declaración judicial de cada una ha durado una hora.
En su interrogatorio, Judith y Sarah también han aclarado que sabían que su hermano quería dejar la responsabilidad ejecutiva de Mango, y quedarse de consejero delegado, y que lo había hablado con su padre, según fuentes judiciales. Una nueva afirmación exculpatoria que contradice la de los investigadores, que aseguran que era el empresario que lo quería fuera de Mango, planteándole “un año sabático” desde enero de 2025, tal como recogen unos mensajes que intercambió con la terapeuta familiar.
Clonan el móvil del psiquiatra
Antes de la declaración de las hermanas, lo ha hecho el psiquiatra Antonio Bulbena Vilarrasa, que trató en una única sesión a los Andic. Primero a Isak y Jonathan por separados y después los dos juntos. El psiquiatra ha declarado porque Jonathan lo ha eximido de guardar el secreto profesional. Además, ha explicado que no compartía el posicionamiento de la primera terapeuta familiar sobre la herencia en vida y que padre e hijo lo fueron a verlo juntos porque querían arreglar las cosas. El profesional también ha aceptado que se le clonara el móvil, acotado a las conversaciones que mantuvo con el empresario textil y su hijo, según fuentes judiciales.
La jueza de Martorell ya ha hecho clonar los móviles de la pareja de Isak Andic, Estefania Knuth y de los excursionistas que se encontraron a Jonathan minutos después de la caída mortal de Isak Andic. Los investigadores quieren reconstruir todas las comunicaciones porque solo han podido examinar el móvil del creador de Mango, que tenía en un bolsillo del pantalón, en el levantamiento del cadáver. El móvil de Jonathan no ha sido examinado al completo, ya que el que tenía en el momento de ocurrir los hechos le fue hurtado en Quito, en marzo de 2025, según ha explicado. Además, al hacer el volcado al nuevo aparato, no se completó el traspaso de la aplicación WhatsApp.
Defienden la inocencia de Jonathan
"Tras 18 meses y sin haber tenido aún el necesario espacio de sosiego para procesar el duelo por la dolorosa muerte de su padre, las hermanas Andic mantienen la absoluta convicción de que la verdad acabará prevaleciendo respecto a la inocencia de su hermano Jonathan y confían en que todo se aclarará finalmente”, ha afirmado la familia Andic en un comunicado al acabar la declaración judicial de Judith y Sarah, que afirman que seguirán colaborando con la justicia.
Tres indicios económicos
La defensa de Jonathan Andic ya explicó, en su recurso contra su orden de prisión con fianza, que la mayoría de las afirmaciones que hicieron las hijas del empresario textil a los Mossos, en septiembre de 2025, eran “exculpatorias” y que “dinamitan” la tesis de la acusación con tres indicios incriminatorios sobre el dinero.
El primer indicio incriminatorio económico es la fundación social que quería hacer Isak Andic, la cual mermaría la herencia para los hijos. La defensa, como han reafirmado las hijas este viernes, sostiene que en realidad era un proyecto que Isak Andic explicó a los hijos, a los que quería hacer patrones de la entidad, y que los tres estuvieron de acuerdo. Además, la defensa indica que “el testamento no contempla discriminar el equilibrio de los hijos”, como así se ejecutó. El problema, ya resuelto, surgió con la pareja del empresario, Estafania Knuth, que al abrirse el testamento tenía adjudicados 5 millones de euros y reclamó más. Curiosamente, antes de declarar en el juzgado como testigo este martes, trascendió que Knuth había llegado a un acuerdo con los hijos de Andic, y que ha obtenido unos 27 millones de la herencia del magnate de Mango, según diversas fuentes. La pareja también aseguró que Isak Andic quería cambiar totalmente su testamento —el último era de 2023—, pero no hay ninguna prueba documental.
Además, Knuth, tal como hizo en su declaración a los Mossos, declaró en los juzgados que la relación padre e hijo tenía altibajos y que ella les recomendó que hicieran terapia familiar con la terapeuta Julia Lüderwaldt. Los métodos de esta terapeuta provocaron dudas a la jueza y a la fiscal del caso por tratar temas económicos y proponer que Isak diera grandes cantidades de dinero a su hijo. Al final, la terapeuta no ha sido imputada en el caso, aunque podría ser denunciada por intrusismo profesional porque no está colegiada como psicóloga o médica.
El tercer indicio económico es la herencia en vida o adelanto de herencia, que proponía la terapeuta. Los abogados de Jonathan aseguran que no tenía “una obsesión por el dinero”, como afirmó la jueza de Martorell, sino que era “una herramienta de inicial independencia que pronto fue renunciada por el mismo Jonathan Andic”, según se recoge en su recurso de la defensa.
El resto de testigos aprobados del caso Andic serán citados a la vuelta de las vacaciones de verano. Además, la Audiencia de Barcelona debe resolver si da la razón a la Fiscalía o a la defensa, hecho que determinará el futuro judicial de Jonathan Andic.
