La primera llamada que hizo Jonathan Andic cuando su padre Isak, de 71 años, cayó por un barranco en Montserrat fue a Estefanía Knuth, la pareja del fundador de Mango. Una información que Knuth ratificó este martes en su declaración como testigo ante la jueza de Martorell, que investiga a Jonathan por la muerte de Isak Andic, el 14 de diciembre de 2024, y cuyo móvil criminal —sostiene— es el económico. La mujer le contestó y le dijo que “inmediatamente” llamara al 112, tal como hizo, según fuentes de la investigación han confirmado a ElNacional.cat este jueves. Por ello, la jueza Raquel Nieto, a petición de la fiscal Teresa Yoldi, pidió a la empresaria si podía hacer un volcado del contenido de su móvil para poder ratificar esta llamada.
Para los investigadores de los Mossos, el volcado del móvil de la pareja de Isak Andic es importante porque el primogénito asegura que le robaron su móvil en Quito y en el volcado en el nuevo aparato no se pudieron localizar los mensajes antiguos por falta de copia de seguridad de WhatsApp. De momento, los Mossos continúan trabajando en el encargo de la instructora para identificar si, como sostiene la defensa, Jonathan conectó el aparato en su viaje relámpago a Ecuador en marzo de 2025. Y si se pueden recuperar los mensajes de WhatsApp para contrastar sus explicaciones. La jueza también pidió el historial médico del que fue el hombre más rico de Catalunya para comprobar si padecía artrosis en ambas rodillas, hecho que podía haber favorecido su desequilibrio y caída mortal en el camino de Montserrat, como argumenta la defensa.
El tiempo de las llamadas
En los atestados de los Mossos, se indica que la primera llamada que hizo Jonathan Andic, después de la caída mortal de su padre, fue hacia las 12:33 horas a Estefania Knuth. Es decir, unos 4 minutos y 34 segundos después de la precipitación mortal, según detalló la jueza de Martorell en la resolución del 19 de mayo que imputaba un delito de homicidio del empresario a su hijo. La llamada impactante de Jonathan al 112 fue difundida recientemente. Después, Jonathan llamó a emergencias a las 12:36:24 horas, según recoge el servicio de Emergencias. Pasados unos ocho minutos de hablar con Emergencias, llegaron los dos excursionistas que lo atendieron y aseguraron que estaba en “estado de shock” en su declaración que hicieron el martes también ante la jueza de Martorell. También aceptaron que se hiciera un clonado de su móvil para comprobar que se habían intercambiado los teléfonos con una llamada perdida, como explicó la defensa.
Paseos juntos y disputas por la boda
Fuentes cercanas a la familia indican que Knuth “animaba” a Isak a dar paseos con su hijo Jonathan para fortalecer la relación, y que ambos los hacían a menudo para hablar temas personales y empresariales. También que hicieran una terapia familiar y les puso en contacto con Julia Lüderwalt. Una versión confrontada con la acusación que sostiene que meses antes de la caída mortal mantenían desavenencias, tal como se refleja en las conversaciones que Isak Andic mantenía con la terapeuta Júlia Lüderwaldt, que declaró durante cerca de tres horas a las preguntas de la jueza, la fiscal y los abogados defensores, Cristóbal Martell y Sebastián de Juan. Aunque se destacó la influencia de la terapeuta para que el empresario entregara la herencia en vida a su hijo, finalmente, no fue imputada en relación con el supuesto crimen.
En las conversaciones recogidas por los Mossos del móvil recuperado del empresario, a los que ha tenido acceso ElNacional.cat, el empresario habla con la terapeuta familiar y se queja de que incluso discutió con su hijo por el dinero de su boda con la empresaria e influencer Paula Navarro, conocida por Paula Nata, seis meses antes de su caída mortal. En el mensaje, el empresario se queja de que aceptó pagarles la boda, pero no hablaron de ninguna cifra concreta.
Tres meses después de este conflicto, el septiembre de 2024, Jonathan Andic y Paula Nata se casaron, de forma discreta, por la vía civil. Ella salió en un reportaje en una revista del corazón, y fue criticada porque no llevaba ropa de Mango, la firma creada por su suegro, según explican periodistas de la prensa rosa. Añaden que, finalmente, la pareja se reconcilió con el padre, que les habría pagado una boda social de lujo en Ibiza o en la finca que la familia Andic tiene en Formentera. La muerte del padre, el diciembre pasado, truncó esta fiesta, y la celebración fue más discreta. Un año después de su boda, nació el primer hijo de la pareja.
Desde la defensa se insiste en que en el momento de los hechos, en diciembre de 2024, entre Isak y Jonathan “no había ningún conflicto” y mantenían una buena relación, y que desde los Mossos se ha inflado esta supuesta influencia de la terapeuta familiar. Las hermanas de Jonathan, Judith y Sarah Andic Raig, han sido citadas a declarar como testigos este viernes en el juzgado. También el psiquiatra que colaboró puntualmente con la terapeuta de los Andic. Serán las últimas declaraciones, de las que ya están acordadas por la jueza, antes del verano. Las siguientes aún no tienen fecha.