El Govern de la Generalitat no quiere que la “crisis sanitaria” -como ya la define-, por el brote de peste porcina africana (PPA) que se ha detectado en la sierra de Collserola se le escape de las manos. Controlar el brote y evitar que se extienda la enfermedad es la prioridad absoluta en estos momentos, y tal como ha reconocido el conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, hará lo que sea necesario para evitar la propagación del virus. Entre las medidas, el conseller ha confirmado lo que esta mañana era una posibilidad: el Govern ha pedido ayuda al ejecutivo español para que movilice al ejército, en concreto las unidades especializadas en el control cinegético de la Unidad Militar de Emergencias (UME), para ayudar en las tareas para impedir la propagación de la PPA. En una comparecencia ante los medios en la sede del departamento en Lleida, Ordeig ha confirmado que han hablado con el ejecutivo español, que ha aceptado la petición para movilizar el máximo de unidades posibles, y ha afirmado que “las primeras informaciones nos dicen que mañana los podemos tener aquí”, por lo que este mismo lunes ya llegarían a Cataluña para ayudar en estas tareas específicas. El conseller ha destacado la importancia de trabajar de manera “rápida y coordinada” movilizando todos los recursos disponibles para controlar el radio de riesgo “es vital” y ha destacado la importancia de aumentar los efectivos y aumentar los expertos.

Evitar el “baile de cifras de positivos”

De momento, las medidas aplicadas en los últimos días, desde que el jueves se confirmaron los primeros positivos, han conseguido contener el virus. El consejero ha explicado que se han encontrado más animales muertos, todos ellos en el radio de Cerdanyola del Vallès donde se encuentra el foco del virus, y que se están analizando las muestras para determinar si son positivos. “Esto confirma que en ningún caso el brote ha llegado a las granjas y estamos hablando de positivos en jabalíes salvajes”. Sobre estos positivos, Ordeig considera importante “no hacer bailes de cifras” porque la Comisión Europea tiene que recibir la notificación oficial, así como los 100 países de fuera de la UE a los que se exportan productos porcinos, y ha remarcado que la cifra oficial la debe ofrecer el laboratorio central del Ministerio de Agricultura. Algunas informaciones durante la mañana han asegurado que se habían encontrado ocho positivos más aparte de los seis que se contabilizaron ayer, pero el consejero no ha confirmado la cifra exacta. Ordeig ha recordado que no se pueden utilizar los cazadores para abatir los jabalíes dentro de los radios de la zona afectada, para evitar que los animales se asusten y puedan salir y esparcir la enfermedad, pero que sí que se harán batidas fuera del radio. “Hemos pedido a todos los cazadores que ayuden a reducir la densidad de jabalíes”.

Tolerancia cero con los infractores

En cuanto a las restricciones a la ciudadanía y las prohibiciones de ir a las zonas del parque de Collserola, Ordeig ha vuelto a pedir colaboración y ha dicho que habrá “tolerancia cero” con aquellos que no cumplan las normas, que serán sancionados si incumplen las medidas. “Aquellos que pongan en riesgo las actuaciones de control cinegético o la propagación tendrán consecuencias”, ha advertido, y ha recordado la necesidad de llamar al 112 si alguien encuentra animales muertos, ante una situación que ha calificado de “crisis sanitaria”. 

Dispositivo para una zona de 8.300 hectáreas

Los controles afectan a un primer perímetro de seis kilómetros alrededor del lugar donde se encontraron los dos primeros animales muertos, al que se ha prohibido el acceso excepto para los residentes. También se ha diseñado un segundo perímetro de veinte kilómetros, denominado de vigilancia, en el que se han prohibido las actividades al aire libre organizadas, como excursiones a pie o en bicicleta. Para la contención del brote se ha diseñado un dispositivo que lideran los departamentos de Agricultura, Interior y Presidencia de la Generalitat y en el que participan ayuntamientos, consejos comarcales y otros entes públicos. Este dispositivo incluye el operativo desplegado este fin de semana en la sierra de Collserola, una zona boscosa y natural de unas 8.300 hectáreas que integra los municipios de Barcelona, Cerdanyola del Vallès, Esplugues de Llobregat, Molins de Rei, Montcada i Reixac, el Papiol, Sant Cugat del Vallès, Sant Feliu de Llobregat y Sant Just Desvern, en la que se calcula que viven unos 900 jabalíes.