Miles de personas han vuelto a salir a la calle este 11 de Septiembre en Girona y Amposta para reclamar la independencia y reivindicar la continuidad del movimiento a pesar del desgaste de los últimos años. En Girona, la Policía Municipal ha contabilizado más de 11.000 manifestantes, mientras que los organizadores elevan la cifra hasta los 15.000. En Amposta, la ANC habla de 6.000 participantes y los cuerpos policiales rebajan la asistencia a 1.600 personas.
En Girona, la movilización ha comenzado en la plaza Catalunya después de que los Marrecs de Salt levantaran dos pilares y ha avanzado hasta la Copa, entre esteladas y consignas a favor de la independencia. En Amposta, dos columnas, bautizadas como Presente y Futuro, han recorrido diferentes puntos de la ciudad antes de confluir en la N-340 y continuar juntas hasta el Pont Penjant. La defensa de la lengua, la educación pública y la voluntad de mantener viva la reivindicación independentista han marcado buena parte de la jornada.
Cansancio, pero voluntad de continuar movilizados
En ambas ciudades, varios participantes han reconocido la desmovilización y el desencanto posterior a los años más intensos del procés, pero han defendido la necesidad de continuar saliendo a la calle. En Girona, David Martín ha afirmado a la ACN que "la llama se ha mantenido encendida" y que este año "parece que la cosa se vuelve a reactivar". Joan Costa también ha admitido que "hay un desencanto, la gente está muy cansada", pero ha reiterado el objetivo de continuar reclamando la independencia.
En Amposta, Jordi Ferré, venido de Valls, ha explicado que continúa manifestándose por las "mismas razones" que años atrás. "Las cosas no son fáciles, ya lo sabíamos y tenemos que ser resilientes", ha afirmado. Isabel Quadrat, de Alcanar, también ha expresado la esperanza de que llegue "algún punto de inflexión", mientras otros participantes han situado la defensa del catalán y de la educación pública entre los motivos para mantener la movilización.
Llamadas a superar las divisiones y defender la lengua
El manifiesto leído al final de la marcha de Girona, bajo el lema "O independencia o decadencia", ha hecho un llamamiento explícito a superar las discrepancias internas del movimiento. "Dejemos atrás los reproches, las divisiones y la desmovilización", ha proclamado el texto, que también ha reclamado recuperar "la autoestima, la confianza y la convicción". Los convocantes han vinculado la reivindicación independentista con cuestiones como la sanidad, la educación, las infraestructuras, la vivienda, el campesinado, la precariedad laboral y el retroceso de la lengua catalana.
En Amposta, el coordinador de la Columna Present de la ANC, Josep Franch, ha defendido que sin independencia no se podrán resolver problemas relacionados con la educación o la lengua y ha reclamado recuperar una mayoría independentista en el Parlament. La recta final de la manifestación también ha estado marcada por gritos de "fuera fascistas" cuando simpatizantes de Aliança Catalana han exhibido banderas de la formación. Las dos movilizaciones han acabado con el canto de Els Segadors y proclamas a favor de la independencia.