La tradicional 'Madrugá' de la Semana Santa de Sevilla ha registrado varías estampidas que han interrumpido a algunas de las cofradías que desfilaban. Si bien no ha habido ningún herido, las carreras han tenido lugar en puntos próximos a la carrera oficial.
Ocho personas han sido detenidas por los incidentes, el juez ha ordenado prisión provisional para tres de ellos, los que portaban barras metálicas, los otros cinco han quedado en libertad con cargos.
Al menos ocho personas serán puestas a disposición judicial por los incidentes. Así lo ha indicado el servicio municipal de Emergencias de Sevilla desde su perfil de Facebook. Desde el Ayuntamiento de Sevilla, se ha emitido un comunicado oficial en que se explica que a partir de las 4 de la madrugada "se han producido situaciones de pánico en diferentes puntos de los recorridos de las fraternidades".

Las autoridades han señalado que estas estampidas han sido una reacción por miedo, y han insistido en que no hay ningún origen de amenaza real. Según testigos de los hechos, el público ha respondido con aplausos y palabras de ánimo hacia los participantes de la procesión.
Finalmente se ha concluido que se trataba de vandalismo; de hecho, tres de los detenidos son delincuentes comunes de la ciudad, y uno de ellos ya acumula 36 detenciones.