La detención de Jonathan Andic, hijo mayor del fundador de Mango, ha dado un giro de guion a una investigación que, desde hace meses, se mueve entre el secretismo judicial y las sospechas de un posible homicidio contra quien fue el hombre más rico del Estado. Los Mossos d’Esquadra han arrestado este martes a primera hora de la mañana al primogénito de Isak Andic, fallecido el 14 de diciembre de 2024 tras precipitarse por un barranco en la montaña de Montserrat. Jonathan Andic ha sido detenido acusado de un supuesto delito de homicidio y trasladado hasta los juzgados de Martorell, que dirigen la investigación, donde se le ha podido ver por primera vez, esposado, entrando en la sede judicial. Antes, ha pasado por la comisaría de Martorell, epicentro de la investigación.
La policía catalana se ha presentado a primera hora de la mañana en el domicilio de Jonathan Andic, en la zona alta de Barcelona, muy cerca de la calle de Ganduxer. Dos agentes de paisano le han comunicado formalmente su detención y lo han trasladado en un vehículo policial sin logotipos hasta la comisaría de Martorell. El abogado de él, Cristóbal Martell, acompañado de otros letrados de su despacho, se ha desplazado también hasta la comisaría de Martorell, donde lo ha asistido, después de ser fotografiado y reseñado, tal como marca el protocolo. En comisaría no ha declarado y ha sido trasladado, con un coche policial, hasta los juzgados, donde ha accedido alrededor de la una del mediodía, cuatro horas después de ser arrestado. Por ahora, se desconoce si el letrado tenía conocimiento de la detención y si se había pactado con los Mossos. Andic, con pantalones y americana, ha sido trasladado desde su casa hasta la comisaría de Martorell, y después, hasta los juzgados. Martell, en la comisaría, ha evitado comentar la situación con la prensa, a la espera de saber, si la jueza levanta el secreto de sumario, qué novedades han aportado los investigadores de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos.
Las instalaciones de los juzgados de Martorell no han permitido, aseguran fuentes policiales, que el detenido entrara por un lugar que no fuera fotografiado esposado, como se hace habitualmente con los detenidos. Las cámaras de televisión han podido registrar las imágenes de Andic entrando, escoltado por agentes uniformados y los investigadores de los Mossos, en dependencias judiciales. Antes que él, otros agentes con las cajas que contienen toda la documentación de esta investigación que se ha alargado más de un año y medio, también han entrado en los juzgados de Martorell.
El hijo del fundador de Mango ya había declarado anteriormente ante los investigadores. Los Mossos ya habían intervenido su teléfono móvil y estaba investigado desde hacía meses en el marco de unas diligencias que continúan bajo secreto de sumario. El abogado Martell, quien ha llevado la defensa del hombre desde el momento en que se sospechó que podría ser arrestado, ha asegurado que la detención ha sido una decisión de los Mossos y que, por ahora, no hay ningún indicio que implique a Andic júnior en la muerte de su padre, más allá de estar allí en aquel momento. Ahora será el juzgado de Martorell quien deberá decidir en las próximas horas si Jonathan Andic queda en libertad, si se le imponen medidas cautelares o si ingresa provisionalmente en prisión mientras avanza una investigación que continúa llena de incógnitas. La familia Andic, a través de portavoces autorizados, ha asegurado esta mañana que la colaboración con la justicia "ha sido y será máxima" e insiste en que no pueden dar más detalles por el secreto de sumario que todavía pesa sobre el caso de este, aseguran, "accidente".
La muerte de Isak Andic en Montserrat
La muerte de Isak Andic, fundador y máximo accionista de Mango, se produjo durante una excursión familiar en Montserrat. La versión defendida hasta ahora por Jonathan Andic siempre había sido la de un accidente: el empresario habría caído accidentalmente por una zona escarpada mientras caminaban juntos por la montaña. Sin embargo, la investigación judicial no se dio nunca del todo por cerrada. Aunque inicialmente el caso se encaró como una muerte accidental, posteriormente se reabrieron diligencias para aclarar si realmente había indicios compatibles con una acción criminal. El caso ha estado rodeado de máximo hermetismo desde el primer momento.
La jueza que instruye la causa ha mantenido todas las actuaciones bajo secreto, y hasta ahora no han trascendido públicamente indicios que apunten hacia el entorno familiar y, concretamente, al hijo. Diversas fuentes, sin embargo, admitían desde hacía semanas que la situación procesal de Jonathan Andic se había complicado y que la posibilidad de una detención estaba sobre la mesa. Fuera por novedades en el caso o para que pudiera declarar ante el juzgado que ha llevado la instrucción. Fuentes de la defensa de Andic incluso habían asegurado que esperaban, si no era la detención, que fuera citado como investigado para declarar. Habrá que ver si la detención de hoy responde a novedades en el sumario, que sigue secreto, o si es la parte final antes de cerrar el caso, como espera la familia.
