Las dos denunciantes de Julio Iglesias declararán ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional como testigos protegidos, tal como pedían sus abogadas. Este martes se hicieron públicas las acusaciones de las dos mujeres, que habían trabajado para el cantante en sus mansiones del Caribe, que narran agresiones sexuales, humillaciones constantes y maltratos físicos. Los hechos tuvieron lugar en el año 2021 (el cantante tenía entonces 77 años y la más joven de las denunciantes, 22)  y las mujeres presentaron la denuncia el pasado cinco de enero. "El denunciado ostenta un poder diametralmente distinto al de las denunciantes, derivado de su capacidad económica y también de su influencia, lo cual fundamenta nuestra solicitud de medidas de protección", ha añadido la directora ejecutiva de Women's Link Legal, Jovana Ríos Cisnero. Los delitos por los que acusan a Iglesias, son, entre otros, agresión sexual, contra los derechos de los trabajadores y trata de seres humanos.  

Todo ello nace de un reportaje conjunto de Eldiario.es y Univision Noticias, donde estas dos mujeres exponen con todo detalle las agresiones que sufrieron en la mansión de Julio Iglesias de Punta Cana, donde trabajaban, una como trabajadora doméstica y la otra como fisioterapeuta. También cómo estas se producían bajo la supervisión de dos encargadas que lo controlaban todo y obedecían las órdenes de Iglesias. Estas dos mujeres también han sido denunciadas. Según Women's Link Legal, otras mujeres que han trabajado por el cantante se han puesto en contacto con ellos, pero no han dado más detalles.

Unas declaraciones aun sin fecha 

Por el momento, estas declaraciones no tienen fecha y, según informan las abogadas, podrán ser a través de medios telemáticos, ya que ambas mujeres no viven en España. Aunque los hechos ocurrieron fuera del Estado español, concretamente en República Dominicana y las Bahamas, los servicios jurídicos tienen claro que este caso, que afecta a una de las personas más populares del país, es "competencia" de la justicia española. Según detallaron, optaron por presentar la denuncia ante la Fiscalía para que fuera el ministerio público quien liderara la acción penal si se entiende que existen indicios de delitos. Sin embargo, no descartan otros escenarios, como presentar una denuncia ante un juzgado. Hasta ahora, las dos extrabajadoras han aportado documentos laborales, fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp... que acompañan a su relato donde hablan de penetraciones sin consentimiento, vejaciones y humillaciones laborales constantes, también a otras compañeras.