El Pirineu y las Tierras de Lleida han convertido el turismo activo en una de sus grandes señas de identidad. Cuarenta años después de las primeras bajadas comerciales de rafting por el río Noguera Pallaresa, esta actividad pionera en el Estado continúa siendo uno de los principales motores económicos y turísticos del territorio y simboliza un modelo que hoy evoluciona hacia un turismo sostenible, regenerativo y arraigado al territorio.
El Patronat de Turisme de la Diputació de Lleida ha querido aprovechar este aniversario para reivindicar el liderazgo de la demarcación como destino de referencia en turismo activo en Europa. En una presentación celebrada este miércoles en el Centre Comarcal Lleidatà de Barcelona ante una veintena de periodistas especializados, el vicepresidente del Patronato, Juan Antonio Serrano, ha asegurado que “el turismo activo nos permite posicionar el Pirineo y las Tierras de Lleida como un destino de referencia en Europa”.
Serrano ha remarcado que el 40º aniversario del rafting en el Noguera Pallaresa es “una oportunidad para demostrar nuestro liderazgo en este sector” y ha defendido el papel del turismo activo como herramienta estratégica para desestacionalizar la demanda y alargar la temporada más allá del invierno. “Entendemos el turismo activo como una vía para avanzar hacia un modelo sostenible y regenerativo, arraigado al territorio y basado en experiencias auténticas”, afirmó.
El territorio ofrece una combinación de actividades de agua, tierra y aire que va mucho más allá del rafting: barranquismo, kayak, senderismo, cicloturismo, esquí o parapente, con puntos destacados como Àger u Organyà, referentes en vuelo libre. Esta diversidad permite configurar un producto turístico activo durante todo el año.
Sostenibilidad y respeto por el territorio
Según el vicepresidente del Patronat, el modelo turístico de Lleida también se basa en la sostenibilidad y el respeto por el territorio. En este sentido, parques naturales como el Cadí-Moixeró y el Alt Pirineu cuentan con la Carta Europea de Turismo Sostenible, y la demarcación suma 65 espacios naturales protegidos. El territorio se define como un espacio de contrastes: de las cumbres del Pirineo a la plana de Ponent, de la berrea del ciervo a la floración de les Garrigues, con algunos de los cielos nocturnos más limpios de Europa para la observación astronómica.
Deportes de aventura
Actualmente, la demarcación cuenta con 280 empresas de deportes de aventura, con una fuerte concentración en el Pallars Sobirà, la Val d’Aran y el Pallars Jussà. El sector combina consolidación económica con proyección internacional, con acciones de promoción en mercados europeos y españoles.
El presidente de la Asociación de Empresas de Deportes de Aventura del Pallars Sobirà, Flórido Dolcet, uno de los pioneros del sector, ha recordado cómo el rafting llegó a la Noguera Pallaresa hace cuarenta años, cuando prácticamente no existía en Europa. A partir de la tradición del kayak, se introdujo esta nueva actividad con las primeras embarcaciones procedentes de los Estados Unidos, hecho que convirtió el Pallars en un referente estatal.
Dolcet también ha destacado que el río, con 150 kilómetros navegables de aguas bravas y una gran calidad ambiental, mantiene unas condiciones excepcionales gracias a la ausencia de industria contaminante y a la gestión coordinada del caudal durante la temporada turística.
Este entorno ha permitido que la Noguera Pallaresa sea reconocida como Wild River Site, el primer río de la península Ibérica con esta certificación internacional, y que se haya desarrollado la conocida “técnica pallaresa”, hoy utilizada en diferentes destinos de todo el mundo.
Cuatro décadas después, el rafting sigue siendo mucho más que una actividad deportiva: es el punto de partida de un modelo turístico que ha transformado el Pirineo y las Tierras de Lleida y que hoy busca consolidarse como referente europeo en turismo activo, sostenible y de calidad.
