La AP-7 está cortada en ambos sentidos en Gelida, en el Alt Penedès, por el incendio de un camión, que también ha obligado a interrumpir la circulación de la R4 de Rodalies entre Sant Sadurní d'Anoia y Martorell Central. El vehículo quema en la calzada en sentido sur, pero la gran humareda ha forzado a cortar también la circulación en dirección norte. La afectación viaria provoca seis kilómetros de cola en cada sentido y se está gestionando un servicio alternativo por carretera para los usuarios del tren.
En sentido norte, las retenciones de la AP-7 se extienden entre Gelida y Sant Sadurní d'Anoia, mientras que en dirección sur llegan desde Gelida hasta Martorell.
⚫ Tallada en els dos sentits l'AP-7 a Gelida per incendi de camió#SCT pic.twitter.com/YRQvvA3shj
— Trànsit (@transit) August 19, 2026
El fuego también ha afectado vegetación situada cerca de la autopista. A petición de los Bombers, se ha ordenado interrumpir la circulación ferroviaria de la R4 en el tramo afectado entre Sant Sadurní d'Anoia y Martorell Central.
Aparte de esta incidencia, un accidente en otro punto de la AP-7 ha obligado a cortar un carril y provoca unos cinco kilómetros de congestión en sentido norte entre Sant Feliu de Buixalleu y Sant Celoni.
La AP-7 reabre al tráfico con el incendio ya controlado
La AP-7 ya ha quedado reabierta al tráfico en ambos sentidos a la altura de Gelida después del corte provocado por el incendio de un camión. Los Bombers han conseguido controlar el fuego, que había afectado también vegetación próxima a la autopista, y la circulación de vehículos se ha podido reanudar después de las restricciones aplicadas durante la tarde. El incidente había obligado a interrumpir completamente el tráfico, a pesar de que el camión incendiado se encontraba en la calzada en sentido sur, ya que la gran cantidad de humo también afectaba los carriles en dirección norte.
Una semana después de una jornada complicada en las carreteras y en el ferrocarril
La incidencia llega una semana después de las importantes afectaciones de movilidad registradas el 12 de agosto coincidiendo con el eclipse solar. Aquella noche, centenares de personas se concentraron en el exterior de la estación de Tarragona para intentar volver hacia Barcelona, hasta el punto que la policía cerró los accesos y reguló la entrada de viajeros para evitar riesgos en los andenes. La situación se produjo después de que unas 15.000 personas siguieran el fenómeno en la zona de la Marina Port Tàrraco.
La circulación por carretera también sufrió complicaciones durante aquella jornada. El aumento del tráfico en sentido sur afectó especialmente a vías como la AP-7, la N-340, la C-32 y la C-31. En la AP-7, dos accidentes en Castellbisbal y el Papiol llegaron a provocar hasta diez kilómetros de cola, mientras que otro siniestro en la C-31, en las Costes del Garraf, generó más de diez kilómetros de retenciones de salida de Barcelona. A partir de las 19 horas, el volumen de vehículos empezó a disminuir y hacia las 20 horas la circulación estaba prácticamente normalizada.
