Es Sant Jordi y las calles están vacías. Jornada atípica provocada por la pandemia del coronavirus. Este jueves los autobuses y el metro de Barcelona han salido desde primera hora de la mañana con rosas de Sant Jordi en los asientos reservados. Las dos entidades se han coordinado para rendir un homenaje a las personas mayores, el colectivo más castigado por la crisis del coronavirus. Por este motivo, se han depositado rosas rojas en los asientos reservados con un punto de libro donde se explica el sentido de la acción. Este homenaje ha contado con la colaboración del Mercado de Flor y Planta Ornamental de Catalunya y de Mercabarna, que han coordinado junto con el Gremio de Floristas la recopilación de rosas de producción local del Maresme.

Efe
Rosas para los sanitarios
El Gremio de Floristas también ha coordinado el envío y reparto de 8.000 rosas al Hospital Clínic de Barcelona y al Hospital de Bellvitge. Es un gesto simbólico, según han explicado a través de un comunicado, para reconocer el trabajo del personal sanitario, y han lamentado, así, no tener rosas suficientes para todos los que están en primera línea.
Floristas sin rosas
El Gremio de Floristas impulsó la semana pasada la campaña #rosadesantjordiacasa, con un mapa con la distribución geográfica de las floristerías que ofrecen el servicio con el objetivo de cubrir la mayor parte del territorio y evitar grandes desplazamientos de los floristas.
Una campaña que ha desbordado el sector y ha superado todas las previsiones. La mayoría de floristas que participaban en la entrega de rosas a domicilio el día 21 de abril por la tarde agotaron existencias.
Sin embargo, la iniciativa prevé vender sólo unas 300.000 unidades, que representan un total del 5% total. "Será un Sant Jordi de mínimos", explicaba en conversación con ElNacional.cat el presidente del Gremio de Floristas, Joan Guillén.