Los establecimientos de restauración del Eixample barcelonesa se han tomado a rajatabla las indicaciones del Govern de cerrar las terrazas para evitar la expansión del coronavirus. Ahora bien, este sábado por la mañana, la mayoría de cafeterías y bares seguían abiertos, a pesar de la orden de cerrarlos desde la medianoche.

La medida indica que podrán permanecer abiertos sólo aquellos espacios que estén integrados en un establecimiento hotelero o en centros sanitarios o sociales residenciales, según la disposición que se ha publicado en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC). Sin haber recibido todavía una orden directa, algunas cafeterías han montado la terraza a primera hora de la mañana. "Enseguida ha venido la Guàrida Urbana, que ha hecho una ronda de reconocimiento por el barrio" y ha obligado a desmontar mesas y sillas inmediatamente.

Los empleados de las cafeterías tienen la nueva indicación de desinfectar el local cada hora y aumentar los turnos de limpieza. Coinciden, además, en que durante la semana han experimentado una caída progresiva de clientes, especialmente después del cierre de las universidades y la instauración del teletrabajo por parte de las empresas.

La fotografía barcelonesa en la primera mañana de confinamiento es homogénea. Locales gastronómicos abiertos, pero vacíos y sin terraza.

Con respecto a los restaurantes, muchos han optado por sustituir el servicio de desayuno y comida para el servicio take away. Mantienen la carta, pero cocinan sólo para llevarse o reparto a domicilio.

La Federación Catalana de Asociaciones de Actividades de Restauración y Musicales (Fecasarm) ha recomendado a la población que se confine en casa a fin de que la medida de cerrar bares y restaurantes no quede anulada por el contacto en las calles. La entidad ha calculado en 25.000 los establecimientos afectados por la orden del Gobierno en el ámbito de la lucha contra el coronavirus.

Algunos comercios han decidido no subir la persiana la primera mañana de confinamiento en Catalunya. Un cartelito anuncia que el establecimiento permanecerá cerrado hasta próximo aviso.

Para los que quedan abiertos, Protección Civil ha pedido hoy a los ciudadanos que, dentro de los comercios, respeten la distancia mínima de 1,5 metros entre las personas para evitar el contagio del coronavirus. Han ha distribuido a las redes sociales un cartel en que pide a los responsables de los comercios que puedan quedar abiertos que cuelguen en lugares bien visibles un cartel que lleva impreso su logotipo y el del teléfono de emergencias 112, en qué se pide a los clientes que, dentro del local, se mantenga la distancia de prevención recomendada por las autoridades sanitarias.

El gobierno catalán, que ya había clausurado los centros de educación el viernes, cerró ayer también centros comerciales, discotecas, gimnasios, salas recreativas y casinos o bingos, a excepción de las tiendas de alimentación y farmacias. El pequeño comercio, pues, queda fuera de la medida y puede abrir la tienda al cliente si le parece oportuno.

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