La consellera de Educació, Esther Niubó, ha revelado que ha sido operada por un cáncer de timo, una glándula situada entre los pulmones y el corazón, y ya está dada de alta. Niubó había estado los últimos dos meses de baja por enfermedad y se reincorporó al trabajo este martes en el Consell Executiu del Govern, ya "bien", con el alta y "en plenas condiciones". La titular del Departament d'Educació i Formació Professional no había hecho pública la patología para proteger a su familia de la angustia ante la perspectiva de una operación "compleja", según ha explicado este jueves en una entrevista en la Cadena SER. 

Niubó ha relatado que todo se remonta a diciembre, cuando empezó a presentar problemas de visión. Lo notó el mismo día de Navidad, cuando en el homenaje a Francesc Macià advirtió que un ojo no le enfocaba bien. La afectación continuó en las semanas posteriores, con episodios como no poder enfocar bien sus manos a pesar de tenerlas delante de la cara o lo mismo con los folios que leía. La consellera ha explicado que la enfermedad podría haber implicado una afectación en órganos importantes y que afortunadamente no ha sido así. Fue operada en el Hospital de Bellvitge con éxito. "Ahora me siento con la obligación de poder explicarlo, porque muchas personas lo pueden estar pasando", ha apuntado Niubó en la entrevista.

La titular del Departament d'Educació tuvo que ser operada de urgencia a principios de febrero. Durante la recuperación, sus funciones recayeron en el plano ejecutivo sobre los tres secretarios —la secretaria general, Teresa Sambola; el secretario de Millora Educativa, Ignasi Giménez; y el secretario de Formació Professional, Francesc Roca—, mientras que la representación de Educació la ha ejercido el conseller de la Presidència, Albert Dalmau. Niubó ha explicado que durante este tiempo ha estado "en contacto permanente" con ellos, a pesar de que ha sido complicado estar pendiente desde casa y con dolores.

La baja de la consellera ha coincidido con uno de los momentos más convulsos en las aulas catalanas, con la movilización masiva de docentes el 11 de febrero en una huelga unitaria y con paros del 16 al 20 de marzo, también con manifestaciones que resultaron multitudinarias. A esta nueva semana de huelgas de marzo no se sumaron, sin embargo, CC. OO. y UGT, que unos días antes habían llegado a un acuerdo con el Govern para incrementar un 30% el complemento salarial y bajar la ratio de alumnos por profesor. Los sindicatos USTEC —el mayoritario en la educación catalana— Professors de Secundària y la CGT no firmaron el acuerdo, al considerarlo insuficiente y pactado a escondidas de la Mesa Sectorial, y han mantenido las movilizaciones. Desde el Govern, sin embargo, sostienen que el acuerdo con CC. OO. y UGT ya responde a las necesidades de la educación catalana y, si bien están abiertos a hablar, rechazan reabrir negociaciones.

La consellera descarta cambiar el polémico acuerdo con CC. OO. y UGT

Sobre las movilizaciones, Niubó ha valorado que no hay ninguna novedad en las demandas y que son déficits históricos que ya había cuando era diputada en la oposición. "He tenido la percepción de que hay una especie de toma de conciencia colectiva, que ha contribuido a que se haya ensanchado el movimiento", ha apuntado sobre las últimas movilizaciones masivas. Sin embargo, sobre las amenazas desde el colectivo docente de no corregir las PAU o no ir a excursiones, Niubó ha afirmado que confía en la "profesionalidad" para no "colapsar" el sistema educativo. También ha hecho un llamamiento a garantizar "la convivencia" en los centros y ha desaconsejado "poder romperla" implicando a los alumnos en las reivindicaciones docentes.

La consellera se reunirá este jueves en el Departament con USTEC, si bien enmarca el encuentro en las rondas de contactos habituales con todos los actores del sector educativo "dentro de la normalidad de cada curso" y ha apuntado que van con la voluntad de escuchar. Con todo, Niubó mantiene el pulso y ha reiterado que no se plantean tocar el acuerdo que está sobre la mesa, sino que quieren desplegarlo, y ha invitado a los sindicatos críticos a sumarse a la ejecución. "Cuanto antes se noten las mejoras, mejor", ha añadido.

La consellera ha defendido que el acuerdo cerrado con CC. OO. y UGT es global, sin precedentes y da respuesta a la mayoría de las reivindicaciones, como una reducción progresiva de ratios, más recursos para la escuela inclusiva, la desburocratización y la demanda principal sindical: la mejora de la retribución de los docentes, que recibirán unos 3.000 euros anuales más para 2029 y "pasarán a ser los terceros mejor pagados del Estado". También ha asegurado que este septiembre habrá los recursos necesarios y se acabará con las sobrerratios en los municipios con más matrícula viva —alumnos llegados a mitad de curso—. "Ha habido un problema de que no ha llegado a todo el mundo la concreción del acuerdo", ha valorado, para añadir que "no se le ha dado suficiente valor" a lo que se ha pactado.