“Algunos vagones han quedado en una situación muy deteriorada, muy lamentable. Me dicen que aquello es un amasijo de hierros (...) Hay que usar medios mecánicos y maquinaria pesada”, avisó en primer término el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, que se desplazó anoche a Adamuz. El escenario que relatan a los medios de comunicación supervivientes del accidente de tren y los servicios de emergencias desplazados al lugar es escalofriante y, condicen en definir algunos pasajeros y autoridades, “dantesco”. Mientras tanto, familiares de los pasajeros se han acercado a la localidad o se han agolpado en las estaciones de tren a la espera de conocer noticias sobre sus seres queridos, con quienes en algunos casos no han podido contactar aún.
Por el momento hay 39 muertos confirmados por los servicios de Emergencias, si bien el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha avisado de que la cifra “no es definitiva”. Más de 70 personas permanecen ingresadas, 24 de ellas en estado grave —cuatro de las cuales son menores—. El accidente tuvo lugar este domingo a las 19:45 horas, cuando un tren de Iryo, el 6189 Málaga—Puerta de Atocha con 317 personas a bordo, descarriló en los desvíos de entrada de vía 1 de Adamuz y e invadió la vía contigua, por la cual circulaba un convoy de Alvia (Renfe), el LD AV 2384 Puerta de Atocha—Huelva con 200 personas, que también descarriló. La peor parte del choque se la han llevado los dos primeros vagones del Alvia, en los que viajaban unas 53 personas. Los dos coches han caído por un barranco adyacente de unos cuatro metros de profundidad. El lugar del incidente es una zona escarpada y de difícil acceso, a unos cuatro kilómetros de la parte urbanizada del municipio. Por ahora se desconocen las causas de lo sucedido y una comisión independiente deberá investigarlo. Puente ha avanzado que se trata de un accidente “raro y difícil de explicar” porque el tren era nuevo, la vía había sido renovada recientemente y ha ocurrido en una recta. Desde Renfe, por su parte, descartan que haya habido un exceso de velocidad del convoy.
Algunos de los pasajeros han relatado a los medios desplazados a Adamuz que se produjeron dos frenazos importantes en el tren de Iryo y que después “se desató el caos” con “personas cayendo al suelo”, recoge EFE. “El tren se empezó a mover de lado a lado hasta que paró. Cuando salí del tren vi una persona muerta e intentamos ir al vagón número uno, pero era un amasijo de hierros. La gente estaba pidiendo socorro e intentamos sacarlos”, ha explicado, en declaraciones a El País, Santiago, un hombre de 44 años residente en Huelva. El vecino onubense ha admitido que ha pasado “mucha angustia”.
Otra pasajera ha relatado al citado diario que de repente ha empezado a haber “muchos golpes” y han caído las maletas hasta que el tren se ha frenado. Al salir, se ha encontrado los vagones “retorcidos” y “volcados”. El director de los Bomberos en Córdoba ha explicado en declaraciones a Televisión Española que los heridos presentaban cortes, contusiones y hasta fracturas abiertas. El alcalde de la Adamuz, Rafael Moreno (PSOE), ha afirmado que en el lugar del accidente ha visto algunos cadáveres, incluido un cuerpo “cortado por la mitad”. “Hemos visto muertos”, afirman al diario ABC Ana y Rosa, dos pasajeras que viajaban en el séptimo vagón del Iryo.
“Estoy en shock. He vuelto a nacer. He visto a personas muy jodidas. Gritos horribles. Estoy temblando”, ha expresado a El País María, que iba en el vagón cuarto. Allí también iba Inmaculada, que en declaraciones a El Mundo ha relatado como ha visto asientos que han salido “despedidos” y cuando ha sido evacuada ha intentado no mirar porque estaba todo lleno de heridos. “He vuelto a nacer”, afirma también en declaraciones a este diario Francisca, que ha salido por las ventanas tras romperlas con un martillo.
Llamamientos en redes sociales de personas que aún no han encontrado a sus familiares
Familiares de los pasajeros se han acercado a la localidad o se han agolpado en las estaciones de tren a la espera de conocer noticias sobre seres queridos, con quienes en algunos casos no han podido contactar. Como Ramón, también de Huelva, quien ha explicado a El País que se ha desplazado hasta la localidad cordobesa buscando a su mujer, que iba en el Alvia accidentado: “Estoy muy nervioso, aún no he podido localizarla”. En las redes sociales también han aparecido mensajes de personas que aún no han podido contactar con sus familiares y no los han encontrado en los centros médicos a los que han sido enviados los heridos, por lo que han subido fotos pidiendo cualquier información útil. Entre quienes sí han encontrado a los suyos, ha habido abrazos de alivio y agradecimiento por la “suerte” inmensa que han tenido.
