Catalunya propone cambiar el acceso a la universidad para garantizar plazas de Medicina a sus estudiantes

El distrito universitario abierto para todo el Estado se ha convertido en una cuestión espinosa en cuanto al acceso a las carreras más solicitadas, ya que muchos alumnos de una comunidad autónoma se quedan sin plaza en su casa por el acceso de alumnos de otras comunidades que traen mejor nota y que quizás no han conseguido entrar en un centro de donde son o, sencillamente, deciden estudiar fuera. Es el caso de Medicina, donde tres de cada diez alumnos de las universidades catalanas son de fuera de Catalunya. El Consell de Col·legis de Metges de Catalunya lleva tiempo alertando de esto: muchos alumnos catalanes se quedan fuera de estos estudios y, a la vez, hay una falta estructural de profesionales en el sistema sanitario catalán. "La inmensa mayoría de estos estudiantes que provienen de otras comunidades, cuando terminan los estudios, se van", explicó el doctor Jaume Sellarés, vicepresidente del Col·legi de Metges de Barcelona, en declaraciones a ElNacional.cat. Ahora, el Govern trata de ponerle remedio y, para ello, el Departament de Recerca i Universitats ha propuesto al Gobierno una reforma del acceso a la universidad para hacerlo más equitativo y darle la vuelta a la situación.

Aunque el Gobierno establece un marco común para la selectividad, después cada autonomía elabora unos exámenes diferentes y presenta sus particularidades en cuanto al currículum de bachillerato. Esto implica que a veces existan diferencias en el nivel de dificultad de la prueba o criterios de evaluación diferenciados. De esta manera, se pueden generar perjuicios entre comunidades cuando después los alumnos, sean de la comunidad que sea, pueden acceder a cualquier universidad del Estado.

Y el Govern catalán es consciente de esto: "Diversos estudios e informes de expertos en evaluación educativa han sugerido que podrían existir diferencias en el nivel de dificultad de las pruebas, en el grado de opcionalidad, en los criterios de corrección y puntuación, así como en la manera de aplicarlos. Estas diferencias podrían influir en las calificaciones obtenidas por el alumnado", admiten fuentes del Departament d'Universitats. Hace tiempo, de hecho, que la cuestión es motivo de debate político, y formaciones como Junts abogan por eliminar el distrito único, mientras que otros como el PP apuestan por una selectividad unificada e igual en todo el Estado.

Para corregir estos posibles agravios comparativos, el Departament de Recerca i Universitats, a cargo de la consellera Núria Montserrat, ha propuesto al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades que dirige Diana Morant una alternativa para cambiar cómo funciona el acceso a la universidad, tal como ha avanzado este viernes el 3Cat y ha podido confirmar ElNacional.cat de fuentes de la conselleria. El nuevo modelo, que ya fue puesto sobre la mesa el año pasado por el Consell de Col·legis de Metges de Catalunya, consiste en un sistema de percentiles. Esto significa tener en cuenta la posición relativa en la que se sitúa la nota de cada estudiante en su respectiva comunidad autónoma.

El sistema funcionaría de la siguiente manera: un estudiante de la comunidad A obtiene un 8,2, que lo sitúa en el percentil 95 de su territorio. Otro estudiante de la comunidad B obtiene un 8,8, pero esta calificación corresponde al percentil 88 de su comunidad. Con el sistema actual, el segundo estudiante tendría prioridad porque presenta una nota más alta. En cambio, con un sistema basado en percentiles, se consideraría que el primero ha tenido un rendimiento relativo mejor dentro de su contexto y, por lo tanto, podría tener preferencia en el proceso de admisión.

El Ministerio estudiará la propuesta

Esta propuesta permitiría comparar a los estudiantes según su posición relativa en su comunidad y no únicamente según la nota numérica, que puede estar sesgada por el nivel de dificultad que se haya encontrado cada uno en el examen de selectividad o en el bachillerato de su comunidad. Se trata, pues, de un modelo que continúa situando la equidad en el acceso al centro, ya que compararía el rendimiento de los estudiantes respecto a su propio sistema educativo. "Se trata de una metodología estadística ampliamente empleada en el ámbito de la educación y la psicometría, y que ya se ha planteado en diversos contextos de admisión universitaria, así como en convocatorias de ayudas para la formalización de contratos predoctorales", apuntan fuentes del Departament.

Según estas mismas fuentes, el responsable de Universidades del Ministerio, Francisco García Pascual, se ha comprometido a crear un grupo de trabajo para estudiar esta propuesta. Sin embargo, desde la conselleria catalana admiten que todavía es pronto para que haya una respuesta.