A finales de mes de octubre, nace la alerta ante el número creciente de personas que celebran la tradición adoptada de Halloween en lugar de la tradicional castañada, hasta el punto que las dos tradiciones que se han visto obligadas a convivir los últimos otoños.

Muchos se han visto seducidos por la tradición foránea que tiene como principal incentivo el terror. Sin embargo, hay una gran apuesta para mantener la tradición catalana que va más allá de casa nuestra.

Nos lo demuestran una cuarentena de catalanes que se han reunido en Miami, Florida, para celebrar la castañada este pasado fin de semana, una semana antes de la fiesta que se celebra en el país, Halloween.

Bajo el clima tropical

A pesar del sol despampanante y una temperatura que no acompañaba demasiado a comer alimentos calientes, el grupo de catalanes en el parque urbano de Crandon Park en Key Biscayne, han querido cumplir con la tradición y han cocinado castañas, boniatos y panellets.

Una idea que surgió del encuentro de nueve catalanes que vivían en los Estados Unidos con la intención de discutir temas que afectaran a la comunidad catalana de Miami. Se dieron a conocer y de este encuentro, que no llegaba a la decena de personas, ha salido un grupo oficial que reunió a cuarenta personas, que celebraron esta tradición.

Un encuentro que, además, reunió diferentes nacionalidades a quien dieron a conocer la tradición: cubanos, franceses y colombianos.

El origen 

La castañada es una tradición que se deja ver en plazas y calles, donde durante los meses de otoño es habitual encontrar paradas de boniatos y panellets, sin embargo, lo que todavía se desconoce y discute es su origen.

Una de las teorías explica que, antes de que se empezara a celebrar Todos los Santos, las familias se reunían en torno al fuego para velar a los difuntos. Para hacerlo, se aprovisionaban de los alimentos más típicos del otoño como los boniatos y las castañas, que cocinaban al fuego con moscatel mientras rezaban.

Otra leyenda explica que durante la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre los campaneros no dejaban de repicar  las campanas para que todas las familias recordaran que tenían que rezar por el alma de sus seres amados difuntos. Cuando descansaban, recuperaban fuerzas comiendo lo que la ciudadanía les traía, que normalmente eran castañas, los primeros frutos del otoño.

¿Y la Castañera?

Si hay alguna protagonista indiscutible de esta festividad es la Castañera, una figura tradicional representada por una vieja vestida con una falda larga y un pañuelo en el pelo, que tuesta castañas delante de una brasa para venderlas en papelinas de papel de diario.

Hoy en día, la costumbre de vender castañas en las calles sigue vigente y es un claro símbolo de esta estación.

Imagen principal: Encuentro del grupo de catalanes en Miami / Cedida