El catalán también retrocede en la Catalunya Nord, donde solo un 3% de la población lo habla habitualmente

Nuevo mazazo para la lengua catalana este martes. Después del anuncio ayer lunes del retroceso de la presencia del catalán en Andorra, hoy martes se han hecho públicos los resultados de la Encuesta de Usos Lingüísticos de la Oficina Pública de la Lengua Catalana (OPLC), donde se constata un retroceso general en el uso de la lengua en la Catalunya Nord, solo cuatro días antes de la diada del país. Según estos resultados, solo el 3% de los norcatalanes habla habitualmente el catalán, a pesar de que un 44% de los habitantes de la región indican que entienden la lengua. El informe también evidencia cómo, a pesar de no hacer uso de ella en su día a día, tan solo un 15% de los encuestados habla bien el catalán. En el año 2015, este porcentaje era del 35%. El dato positivo lo pone el interés creciente para que la lengua sea "más presente". Lo quieren seis de cada diez encuestados.

Los resultados de la encuesta, realizada a 1.800 residentes del departamento francés de los Pirineos Orientales, y constata un retroceso claro tanto en el uso como en la comprensión de la lengua catalana. Si hace una década, seis de cada diez habitantes de la zona (el 61%) manifestaban que entendían el catalán, ahora es únicamente el 44% los que dicen que lo entienden. Hace una década, un 35% de los norcatalanes afirmaban saber hablar "bien" el catalán y ya entonces solo un 5,7% decía que lo utilizaba habitualmente. En esta nueva ronda de la encuesta, los datos dibujan un escenario todavía más grave. Solamente el 15% lo sabe hablar y ha caído hasta el 3% los habitantes que usan el catalán de forma habitual en su día a día.

La encuesta también establece un ranking entre hablantes. Por un lado, los que aseguran que lo hablan sin dificultades o lo suficientemente bien para mantener una conversación "simple" (15%). Por otro lado, los que no lo hablan o bien solo saben "algunas palabras", pero sí que entienden el sentido "global" (30%). Y finalmente, los que no hablan catalán ni entienden absolutamente nada (36%) y los que no lo hablan, pero sí que entienden algunas palabras (19%). Y entre los que entienden la lengua, la edad juega un papel relevante porque el 51% tiene más de 65 años; el 46% entre 45 y 65 años, y un 33%, entre 15 y 29 años. Por zonas de residencia, donde más se entiende el catalán es en la zona del Conflent (53%) y el Vallespir (53%) y la plana del Rosellón (45%). En Perpiñán, se aglutina el 39%.

Los datos positivos

Sin embargo, si hay un dato positivo entre los que se han hecho públicos, es que el 57% de los habitantes de más de 15 años piden que el catalán esté más presente en la Catalunya Nord, a pesar de que la gran mayoría no lo hable. En el último estudio de 2015, este porcentaje tan solo se situaba en el 27%. Además, la encuesta revela que, entre los no hablantes, un 74% habría querido aprender la lengua o saber hablarla. También ha crecido hasta el 59% el número de encuestados que se consideran "sobre todo o bastante catalanes" cuando se les pregunta por su sentimiento de pertenencia, ocho puntos por encima de los resultados de hace diez años. Asimismo, es destacable la cifra del 63% de los habitantes que reclaman que el catalán sea cooficial en la Catalunya Nord y el 79% que se dice favorable a la enseñanza bilingüe en catalán y en francés en las escuelas del departamento y el 78% que pide reforzar este bilingüismo en la vida pública.

En cuanto a la transmisión de la lengua, la encuesta señala un cambio generacional. Si entre las personas mayores de 65 años, la herencia familiar, es decir, aprender la lengua de los padres, es el papel que tiene más importancia, entre los más jóvenes lo ha sido el de la escuela. Los resultados constatan, pues, un cambio generacional en el que se evidencia, en parte, una pérdida de la transmisión familiar de la lengua.

Plataforma per la Llengua pide medidas urgentes

Con estos datos en la mano, Plataforma per la Llengua ha pedido actuar para evitar un punto de no retorno con respuestas inmediatas que eviten que el territorio entre en una fase de sustitución lingüística irreversible, más aún teniendo en cuenta la demografía envejecida de los hablantes del catalán en esta zona. Y más aún si se tiene en cuenta que la sociedad norcatalana muestra una predisposición mayoritaria a la preservación y el refuerzo del catalán. En primer lugar, piden que se abra un debate político sobre el estatus del catalán que permita avanzar hacia la oficialidad de la lengua en la Catalunya Nord, teniendo en cuenta la apertura del proceso de encaje de la singularidad de Córcega en el estado francés. 

En segundo lugar, la entidad exige una ampliación ambiciosa de la oferta educativa en catalán y del modelo bilingüe francés-catalán que garantice itinerarios continuos desde preescolar hasta secundaria y asegure los recursos para que ninguna familia que quiera educar a sus hijos en catalán se quede sin plaza. Finalmente, la entidad reclama una financiación estable para el aprendizaje de adultos y para la creación de espacios de uso social de la lengua. Los cursos deben ir acompañados de grupos de conversación, actividades culturales, espacios de ocio e iniciativas económicas que permitan transformar a los aprendices en hablantes habituales.

Para Plataforma per la Llengua, las conclusiones de la encuesta son inequívocas: la lengua retrocede en los usos y en la transmisión, pero el apoyo social al catalán es hoy más amplio que nunca. La entidad considera que las instituciones ya no pueden alegar falta de interés ciudadano para justificar la pasividad. La sociedad norcatalana está expresando de manera clara que quiere más catalán en las escuelas, en las administraciones y en el espacio público.