La Fàbrica Moritz de Barcelona acogió el pasado lunes 28 de noviembre "Los métodos de cultivo del presente y del futuro", la tercera sesión de Les Claus de l'Alimentació, un ciclo de charlas organizado por Bonpreu i Esclat que pone sobre la mesa las tendencias que marcan el presente y el futuro de la alimentación. Los tipos de cultivo que se trabajan en Catalunya, las diferencias entre ellos, el papel relevando del campesinado o la adaptación de los cultivos al cambio climático sueño solo algunas de las cuestiones que se debatieron y de las cuales se pudo dar información de calidad y contrastada de la mano de algunos de los actores claves del negocio de la alimentación en Catalunya.
La jornada, presentada por la periodista Xantal Llavina, contó con la presencia de Joan Sabartés, director de operaciones del Grup Bon Preu, Jordi Balari, director de la Cooperativa social Mans, Josep Ferrer, gerente de la Cooperativa Conca de la Tordera, Maite Ros, técnica del Consell Català de la Producció Integrada, y Joaquim Bas, cofundador de Groots. Joan Sabartés destacó que Bon Preu está "directamente ligado con el concepto de proximidad, ya que es clave en nuestra propuesta comercial y nuestra razón de ser. Es por eso que en nuestros establecimientos apostamos por productos de la tierra, que cuentan con un distintivo de km0 o de producción ecológica". Además, también puso énfasis en la apuesta para "aumentar el número de colaboraciones con proveedores que diseñan su estrategia de trabajo en torno a un compromiso social".
Una agricultura ecológica y respetuosa
Jordi Balari explicó que "en MANS generamos sitios de trabajo para personas en situaciones laborales, sociales y económicas vulnerables con el objetivo de mejorar sus condiciones de vida para que tengan acceso a un futuro mejor. Lo hacemos trabajando la tierra bajo la técnica de la agricultura ecológica, siendo esta la más respetuosa con el medio ambiente, ya que garantizamos la ausencia de contaminantes en los productos que trabajamos cuidando la salud de las personas y ayudando a paliar los efectos del calentamiento global". El director de la Cooperativa social Mans subrayó el hecho que "son cultivos libres de residuos químicos, somos sostenibles con el medio ambiente y lo respetamos, así como también favorecemos la biodiversidad y contribuimos a un desarrollo rural sostenible. Preservamos el territorio y el campesinado fomentando los productos ecológicos de temporada y proximidad poniendo en valor al campesinado de casa. Tenemos claros los valores que caracterizan nuestro proyecto y damos gracias para compartirlos con todos vosotros", finalizó Balari.
Por su parte, Josep Ferrer puso en valor el papel del campesinado catalán. Además, destacó que los "productores de la Conca de la Tordera son pequeños campesinos que también cuidan, y mucho, del medio ambiente: los caminos, los bosques, los acuíferos, en definitiva, del mundo rural. ¿Si ellos desaparecen, quién vivirá en las masías y en los pueblos? No podemos imaginarnos un país sin campesinos". Por su parte, Maite Ros destacó la importancia de "consumir productos de proximidad que, al mismo tiempo, hayan sido producidos respetando al máximo el medio ambiente, como garantiza la certificación de producción integrada exigida por Bonpreu i Esclat en los productos de km0".
Los retos de futuro, definidos
Maite Ros también habló de los retos de futuro, como por ejemplo, medir a través de indicadores el impacto ambiental de la acción de los productores. En relación a eso manifestó que podía garantizar que "las explotaciones certificadas en producción integrada sacarán muy buena nota porque todas las prácticas que hacen para minimizar el consumo de agua, fomentar el uso de métodos alternativos a la lucha química y favorecer la fauna y la flora auxiliar, entre muchos otros aspectos, comportan un impacto ambiental muy bajo". Para acabar, puntualizó que, como todas las actividades humanas, la agricultura tiene un impacto pero que la producción integrada "lo minimiza garantizando la viabilidad de las explotaciones catalanas".
Finalmente, Joaquim Bas enfatizó que "gracias a la evolución de la tecnología y la energía renovable, ya es viable cultivar una parte de los alimentos en granjas verticales, donde se ahorra agua, no se hace uso de insecticidas y se recupera el valor nutritivo que tenían los alimentos de antes." Los asistentes del público, que estaba conformado por clientes y clientas de Bonpreu i Esclat, tuvieron también la oportunidad de trasladar sus dudas y preguntas en los ponentes. La primera jornada se celebró el pasado 26 de septiembre y se rompieron tópicos en torno a la proteína animal y la proteína vegetal. Con respecto a la segunda jornada, se realizó el pasado 24 de octubre y centró el debate en la leche de vaca y las bebidas de origen vegetal.