El cáncer de páncreas es uno de los más temidos y letales que existen, agresivo y con peor pronóstico. Este tipo de cáncer suele diagnosticarse tarde y responde poco a los tratamientos actuales, que se basan sobre todo en quimioterapia tradicional y ofrecen una supervivencia muy limitada. La supervivencia en el cáncer de páncreas continúa siendo muy baja, en parte porque la mayoría de los casos se detectan cuando el tumor ya no es operable. Además, a diferencia de otros cánceres, hay muy pocas opciones de terapias dirigidas o de inmunoterapia. En este contexto, cualquier mejora tiene un gran impacto. Por eso, noticias como la que explica La Vanguardia son alentadoras. Un fármaco llamado daraxonrasib, que se toma por vía oral una vez al día, “marcará un antes y un después en el tratamiento del cáncer de páncreas; es el inicio de la era de las terapias dirigidas” para una enfermedad que hasta ahora se ha tratado con quimioterapia, explica al diario barcelonés Jaume Capdevila, del Vall d’Hebron Institut d’Oncologia (VHIO), que ha coordinado la participación del hospital barcelonés en el ensayo clínico internacional.
El estudio sobre el daraxonrasib (también llamado RMC-6236) en cáncer de páncreas metastásico ha sido liderado por Revolution Medicines, una compañía biotecnológica norteamericana con sede en Redwood City (California), especializada en terapias dirigidas contra mutaciones RAS. En el ensayo clínico han participado 501 pacientes de Estados Unidos, Europa y Japón. El estudio ha contado con la implicación de cuatro hospitales españoles: el Vall d’Hebron de Barcelona, el Clínic Universitari de València, el Doce de Octubre de Madrid y la Clínica Universitat de Navarra. Todos los participantes padecían cáncer de páncreas con metástasis y ya habían recibido tratamiento con quimioterapia. Aproximadamente la mitad continuó con este tratamiento, mientras que la otra mitad lo sustituyó por el daraxonrasib.
Una nueva vía terapéutica
Lo más destacado es que logra duplicar la supervivencia de los pacientes, tanto en términos de tiempo de vida como en el período en que la enfermedad no progresa. Además, se trata de una terapia más dirigida, que actúa de manera más específica sobre el tumor y, por lo tanto, podría tener menos efectos secundarios que los tratamientos convencionales. El cáncer de páncreas ha quedado al margen de muchas innovaciones que sí han funcionado en otros tumores, como la inmunoterapia o las terapias celulares. Por ello, este nuevo tratamiento no solo mejora los resultados actuales, sino que abre una nueva vía terapéutica que podría transformar la manera de abordar esta enfermedad en el futuro. Cabe tener en cuenta que el cáncer de páncreas es el séptimo más común entre la población española (en 2025 tuvo 10.338 diagnósticos), pero, en cambio, es el tercero que más muertes causa, con 8.140 muertes en 2023, según informa la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), según explica el diario, que ha consultado a diferentes oncólogos que sostienen que el daraxonrasib augura un cambio en este escenario. El daraxonrasib no cura la enfermedad en pacientes con metástasis, pero abre la vía a una supervivencia más larga y con una calidad de vida mejor.
Resultados esperanzadores
El daraxonrasib ha duplicado la supervivencia en pacientes con cáncer de páncreas metastásico en un ensayo clínico de fase 3, pasando de una mediana de 6,7 meses con quimioterapia a 13,2 meses. Este inhibidor de las proteínas RAS, mutadas en más del 90% de estos tumores, reduce la mortalidad en un 60%. A pesar del optimismo, los investigadores mantienen cierta prudencia, ya que el fármaco aún se encuentra en fases de estudio y será necesario confirmar los resultados con más ensayos clínicos antes de que se pueda aplicar de manera generalizada. Según los primeros resultados anunciados por Revolution Medicines en un comunicado, se ha registrado una reducción de la mortalidad del 60 % en el grupo tratado con daraxonrasib. Es decir, por cada 100 pacientes tratados con quimioterapia que han muerto durante el ensayo clínico, 60 han sobrevivido con el inhibidor de RAS. En cuanto a los efectos secundarios, Revolution Medicines solo ha avanzado que en el ensayo clínico “el daraxonrasib ha sido generalmente bien tolerado, con un perfil de seguridad manejable, y no se han detectado nuevas señales de seguridad”. El efecto adverso más común reportado en ensayos anteriores con menos pacientes son las erupciones cutáneas, seguidas de úlceras bucales, diarrea, náuseas y vómitos.
¿Cómo actúa el fármaco?
La clave de este avance es que el fármaco actúa sobre el gen KRAS, una mutación muy frecuente en el cáncer de páncreas y responsable del crecimiento tumoral. Durante décadas, este gen se había considerado prácticamente “intocable” desde el punto de vista farmacológico, ya que era muy difícil de bloquear con medicamentos. El hecho de que ahora se haya conseguido inhibirlo de manera efectiva representa un cambio importante en la investigación oncológica. Las mutaciones de las proteínas RAS son el motor de más del 90 % de los cánceres de páncreas (más exactamente, de los adenocarcinomas de páncreas, que representan casi la totalidad de los cánceres que se inician en este órgano). También aparecen en cerca del 40 % de los cánceres colorrectales, el 30 % de los de tiroides y el 25 % de los de pulmón, entre otros tumores, de manera que los fármacos inhibidores de RAS pueden aportar beneficios más allá del cáncer de páncreas.
¿Cuándo podría estar en el mercado?
Los resultados detallados del ensayo de fase 3 se presentarán a la comunidad científica en el congreso de la Societat Americana d’Oncologia Mèdica, que se celebrará a finales de mayo, según ha informado la compañía. Revolution Medicines está intentando agilizar el proceso, a través de designaciones prioritarias de la FDA y avales especiales para acelerar la revisión. “Nos estamos moviendo con urgencia hacia la presentación [de estos datos] a las autoridades reguladoras globales”, declara en el comunicado Mark Goldsmith, consejero delegado de Revolution Medicines. En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) ha otorgado al daraxonrasib el Sello de Prioridad Nacional, una nueva calificación destinada a acelerar la aprobación de terapias prioritarias.
La compañía ha obtenido la designación de Terapia Innovadora (Breakthrough Therapy), revisión prioritaria y un Commissioner’s National Priority Voucher (CNPV), que reduce el tiempo de revisión estándar de 10-12 meses a solo 6 meses o menos. Tienen previsto presentar la solicitud de aprobación (BLA) a la FDA inmediatamente después de los resultados positivos de fase 3 del ensayo RASolute 302, con un sello prioritario para necesidades médicas no cubiertas en el cáncer de páncreas metastásico. El objetivo es llevar el fármaco al mercado tan pronto como sea posible para los pacientes con mutaciones RAS (el 90 % de los casos), duplicando la supervivencia y mejorando la calidad de vida en comparación con la quimioterapia estándar, dada la urgencia de este cáncer letal.