El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha confirmado que la aseguradora del cazador que mató dos agentes rurales en Aspa (Segrià) el 21 de enero de 2017 tiene que pagar 300.000 euros de la responsabilidad civil a las familias de las víctimas.
La aseguradora defendía que el momento concreto del crimen no es un acto de cazar y que por lo tanto no podía estar asegurado en la póliza. Según fuentes judiciales, el TSJC ha desestimado los argumentos presentados por Mussap al juicio de apelación celebrado el 15 de julio y ha confirmado la sentencia de la Audiencia de Lleida. La decisión todavía se puede recurrir al Tribunal Supremo.
El TSJC ha confirmado la sentencia emitida en febrero por la Audiencia de Lleida, que ordenaba al autor del crimen, Ismael Rodríguez, a pagar una indemnización de 990.439 euros a los familiares de las víctimas y que parte de ella, unos 300.000 euros, lo asumiera la compañía aseguradora del cazador, Mussap.
La acusación particular, representada por el abogado Pau Simarro, ya dejó patente después de la vista de hace diez días que el argumento de la aseguradora era "absolutamente absurdo" porque "no podemos hacer un paréntesis en la vida del cazador cuando aparecen los agentes rurales y cerrarlo cuando los mata", explicó.
Simarro defendía que el crimen es un acto doloso e intencionado y que por lo tanto la aseguradora se tenía que hacer cargo de parte de la indemnización (que subía a casi un millón de euros en total) y después, si quiere, reclamarle su importe al cazador.
La sala condenó a 45 años de prisión al cazador acusado de matar dos agentes rurales en Aspa (Segrià), el 21 de enero de 2017. El jurado popular ya lo declaró culpable de asesinato con alevosía y atenuante de confesión y descartó ninguna alteración psíquica que lo impidiera saber qué estaba haciendo cuando disparó.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, la Audiencia decidió imponer a Rodríguez 22 años de prisión por cada uno de los dos asesinatos, un año de prisión por un delito de tenencia ilícita de armas, ya que disparó con una escopeta para la cual no tenía licencia, y 1.080 euros de multa por un delito contra la fauna.
