El Ripollès se ha despertado este lunes con los efectos de la ventolera del domingo aún visibles. Las fuertes rachas de 170 km/h barrieron casi toda la comarca y ha dejado destrozos importantes en varios municipios, como árboles caídos y edificios dañados, y aún hay vecindarios enteros sin luz ni comunicaciones. Molló, al norte de la comarca, ha sido uno de los pueblos más afectados y este lunes solo el núcleo dispone de electricidad gracias a un generador, mientras que los diseminados continúan sin suministro. Esto ha hecho que la semana empiece a medio gas para los vecinos del pueblo, mientras la brigada municipal trabaja desde esta mañana para restablecer la movilidad en diferentes puntos del municipio. 

Preocupan especialmente los vecinos con acceso muy difícil o prácticamente aislados, donde viven muchas personas mayores y usuarios de teleasistencia. Los vendavales han hecho caer numerosos árboles que bloquean caminos y accesos a diversas masías y, por eso, el alcalde de Molló, Josep Coma, afirma en declaraciones a la ACN que "tendremos trabajo durante toda la semana para abrir caminos y garantizar que se pueda llegar a todas partes". Más allá de los accesos cortados para llegar a los núcleos diseminados del municipio, el temporal también ha causado daños en edificios municipales y explotaciones agrarias: en el polideportivo municipal el viento ha arrancado parte de la cubierta —nueva de hace tres años y con placas solares instaladas— y una granja del municipio ha sufrido desperfectos en el tejado y buena parte de las paredes. Aun así, su propietario explica a la ACN que no ha habido heridos ni daños en el ganado y ahora tendrá que iniciar los trámites con el seguro para evaluar los daños. 

Desperfectos en el Ripollès por el temporal de viento / ACN


Más de 30 horas sin luz

La otra gran preocupación, una vez pasado lo peor, es poder recuperar el suministro eléctrico en los núcleos diseminados del municipio, donde hace más de 30 horas que los vecinos no tienen luz. Es el caso del copropietario del restaurante Les Planes d'Espinavell, Marc Azcona, que relata a la ACN que si se alarga más el corte de suministro se estropearán los alimentos que necesitan refrigeración. "Estamos preparando Semana Santa y tenemos los congeladores llenos. De momento el congelado se ha mantenido, pero en la cámara tendremos que comprobar si la comida se puede servir o si la tendremos que tirar", ha señalado. El principal problema, por ello, ha sido la incomunicación, dice. "Ayer intentamos llamar al 112 y no funcionaba ni desde Molló ni desde Espinavell", destaca. Esto hizo que algunos vecinos se tuvieran que desplazar hasta Camprodon para poder llamar al teléfono de emergencias. 

El núcleo urbano sí que ha recuperado la electricidad después de un domingo sin suministro, que dejó más de 5.000 abonados de las comarcas gerundenses sin luz este domingo, casi la mitad en el Ripollès. La instalación de un generador este lunes ha hecho que volviera la electricidad y que los establecimientos del pueblo hayan podido volver a funcionar, como el hotel-restaurante Calitxó, que ha reabierto "a medio gas", ya que el generador no permite una potencia muy alta y "no funciona el ascensor, ni la caldera de biomasa", pero al menos han salvado el género de las neveras y los congeladores, indica una de las trabajadoras. Varios alcaldes de la comarca han reclamado más inversiones para reforzar las infraestructuras básicas. En declaraciones a Catalunya Ràdio, el alcalde de Planoles, David Verge, lamentaba que las grandes empresas eléctricas y de telefonía no hagan un mantenimiento constante de las líneas de suministro. 

Desperfectos en el Ripollès por el temporal de viento / ACN


"Parece que haya pasado una guerra"

También se han registrado daños importantes en Campelles, en la Vall de Ribes, donde la alcaldesa Judit Cornellà describe el día después del temporal como una situación inédita en el municipio: "Parece que haya pasado una guerra". Cornellà asegura que el episodio generó una sensación de miedo poco habitual y ha dejado ventanas arrancadas y el alumbrado funcionando al 50%. Desde que el viento amainó el domingo al mediodía, bomberos y vecinos trabajan conjuntamente para retirar árboles y desperfectos. Por su parte, Endesa trabaja para normalizar del todo la situación en las comarcas del Ripollès y el Baix Empordà. El domingo por la noche, unos 3.000 clientes continuaban sin luz y fuentes de la compañía han explicado a la ACN que la afectación este lunes por la mañana es “notablemente inferior” gracias al trabajo que han hecho los técnicos durante la noche a pesar de la escasa visibilidad.