Aena ha decidido finalmente implicarse en el conflicto entre la empresa Eulen y sus trabajadores y ha convocado para este viernes a las 9 de la mañana al comité de huelga de los trabajadores y a representantes de la directiva de Eulen, concesionario de los filtros de seguridad del aeropuerto, para sentarse a negociar.

Después de días de inhibirse de entrar en lo que consideraba un asunto interno de Eulen, el operador aeroportuario ha dado este paso a raíz de la convocatoria de huelga parcial para este fin de semana (4, 6 y 7 de agosto) y de paro indefinido las 24 horas del día a partir del 14 de agosto, para exigir más efectivos y una mejora de sus condiciones laborales.

Desde Aena se espera que las dos partes lleguen a un acuerdo para evitar las largas colas de las últimas semanas en los puestos de control del aeropuerto de El Prat y los "perjuicios" que eso ocasiona a los pasajeros. El encuentro entre las dos partes tendrá lugar en las instalaciones del aeropuerto.

El comité de huelga ha asegurado que se ha enterado de la convocatoria por la prensa, pero sin embargo se ha mostrado "sorprendido" y "encantado" ante este paso para facilitar el diálogo.

A pesar de todo, la huelga para este viernes continúa en pie, con paradas parciales convocadas en las franjas de 5.30 h a 6.30 h, de 10.30 h a 11.30 h, de 16.30 h a 17.30 h y de 18.30 h a 19.30 h. Para esta jornada y las siguientes, la Delegación del Gobierno español ha decretado unos servicios mínimos del 90%.

Multa de 300.000 euros

La implicación de Aena en el conflicto ha empezado este jueves con una sanción en la empresa encargada de la seguridad del aeropuerto de El Prat, Eulen, de 300.000 euros, una cuantía que se extraería de dos procesos abiertos relacionados con la calidad del servicio y las condiciones del pliego del contrato público, cada uno sancionado con 150.000 euros.

Según ha podido saber El Nacional, Aena ha requerido la penalización económica, que está prevista en el contrato público entre ambas empresas. Según han explicado fuentes de Aena, la razón expresada sería el incumplimiento de los "parámetros de calidad del servicio", entre los cuales está el tiempo de espera de los usuarios. Ahora, la empresa afectada, Eulen, tiene unos cuantos días para presentar alegaciones al expediente abierto.

La decisión ha llegado justo a las puertas de la convocatoria de paros parciales para este viernes y el anuncio de huelga indefinida a partir del 14 de agosto.