2025 ha sido un año cinematográfico excepcional para el cine catalán, con títulos que han destacado tanto en festivales internacionales como en las propias nominaciones de los Premios Gaudí 2026. Desde el documental Tardes de soledad de Albert Serra —que tras ganar la Concha de Oro en San Sebastián se ha convertido en uno de los documentales más nominados de la temporada— hasta la emotiva comedia dramática Wolfgang (Extraordinari), que ha encontrado eco entre público y crítica por su humanidad y humor sensible. El debut de Gerard Oms con Molt lluny (Zo ver weg), protagonizado por Mario Casas, ha cautivado por su exploración de la identidad y la supervivencia. Además, Romería de Carla Simón, Sorda de Eva Libertad y Sirat de Oliver Laxe lideran varias candidaturas importantes, mientras que títulos como Frontera, Estrany riu, La furia y Esmorza amb mi han sido reconocidos por su calidad narrativa e interpretativa en múltiples categorías. Esta colección de películas refleja un momento de buena salud creativa para el cine catalán, con obras que van desde la experimentación documental hasta la ficción profunda y emotiva.

Tardes de soledad

«No me interesan las causas ni las ideologías, solo el cine», afirmaba, aparentemente ajeno a la polémica. Con esta premisa, Albert Serra se adentra en un terreno espinoso y cargado de simbolismo: la tauromaquia. El cineasta de Banyoles retrata como nadie hasta ahora aquello que se denomina la fiesta nacional, siguiendo el torero peruano Andrés Roca Rey de plaza en plaza y de corrida en corrida. Tardes de soledad se construye como un documental de enfoque antropológico y radicalmente artístico, alejado del reportaje convencional y fiel al estilo contemplativo y exigente de Serra. La cámara observa rituales, silencios y gestos, y defiende la poética de un arte ancestral que convive, inevitablemente, con la violencia y la barbarie. Galardonada con el premio del Jurado al Festival de San Sebastián, la película puede incomodar tanto los animalistas como los antitaurinos e incluso los forofos, pero se erige como una experiencia estética extrema, incómoda e hipnótica que interpela el espectador más allá del debate moral.

Tardes de soledad

 

Wolfgang (Extraordinario)

Adaptación de la novela homónima de Laia Aguilar, esta película supone la primera incursión en catalán de Javier Ruiz Caldera, conocido por títulos populares como Superlópez. El film adopta los códigos de la feel-*good movie para explicar una historia de crecimiento y aceptación protagonizada por un niño con un coeficiente intelectual de 152, un talento prodigioso para el piano y un trastorno del espectro autista. Lejos de caer en el melodrama fácil, la propuesta apuesta por una mirada sensible y empática, poniendo el foco tanto en el mundo interior del menor como en el impacto que tiene en su entorno familiar. Miki Esparbé encarna el padre, mientras que el joven Jordi Catalán debuta con un papel de alta exigencia emocional e interpretativa. Según el mismo director, la película quiere “explorar un personaje poco habitual a la pantalla y transmitir con imágenes la mente extraordinaria del niño, sus deseos, obsesiones y su manera singular de entender el mundo”, incorporando recursos visuales y narrativos que traducen el pensamiento abstracto y la sensibilidad del protagonista.

Miki Esparbé y Jordi Catalán en Wolfgang 

La furia

Ángela Cervantes i Àlex Monner encabezan el reparto del primer largometraje de ficción de la cineasta catalana Gemma Blasco, una tragedia contemporánea que aborda la violencia sexual desde una óptica íntima, incómoda y profundamente personal. La película se aleja de los relatos convencionales centrados exclusivamente en la agresión para poner el foco en las heridas invisibles, los silencios y las consecuencias emocionales y sociales que se extienden mucho más allá del hecho traumático. Con una puesta en escena austera y una apuesta clara por el punto de vista de los personajes, Blasco construye un relato que interroga las dinámicas familiares, la culpa y la dificultad de reparar el daño. “Todavía falta profundizar en todas las ramificaciones y consecuencias de los actos de violencia sexual. Hay que abrir nuevos caminos narrativos, y nosotros queremos aportar esta mirada femenina, sucia y rabiosa”, explica la directora, que reivindica un cine valiente capaz de sacudir el espectador y generar debate.

Ángela Cervantes

Sorda

“Hace unos cuántos años, mi hermana empezó a plantearse la posibilidad de ser madre y me compartió sus temores, dudas y expectativas sobre la maternidad en un mundo pensado mayoritariamente para personas oyentes”. Así explica Eva Libertad el origen del proyecto, que nació como un cortometraje y ha acabado convirtiéndose en un largometraje profundamente personal y comprometido. Protagonizada por Miriam Garlo, hermana de la directora, que se convierte en la primera actriz sorda a encabezar un largometraje de ficción en el Estado español, la película aborda los conflictos íntimos y sociales de una pareja que desea tener un hijo en medio del choque, a menudo invisible, entre el mundo silencioso y el mundo oyente. El relato pone el foco en las barreras de comunicación, los prejuicios y las tensiones familiares, pero también en el amor, la cura y la necesidad de reconocer la diversidad. Álvaro Cervantes interpreta la pareja de la protagonista, mientras que Elena Irureta completa el reparto con un papel clave, aportando matices generacionales a una historia que reivindica la representación y la accesibilidad dentro de y fuera de la pantalla.

sorda

 

Muy lejos (Zo ver weg)

Mario Casas se expresa por primera vez en catalán en el debut como director de Gerard Oms, uno de los coach de actores más reconocidos del cine español, habitual colaborador de intérpretes de primer nivel. Acompañado por David Verdaguer, el film propone el viaje iniciático de un joven que se desplaza en Utrecht con su familia y que, a raíz de sufrir un ataque de pánico, toma una decisión radical: quedarse en los Países Bajos y cortar de manera abrupta cualquier vínculo con su entorno y con el pasado que deja atrás. La película construye un relato íntimo y contenido sobre la fragilidad emocional, el desarraigo y la necesidad de reinventarse lejos de las expectativas familiares. Con una puesta en escena austera y una mirada muy centrada en el cuerpo y el silencio, Olmos concibe el film como “una historia de supervivencia, un viaje exterior que sirve para emprender una investigación interior”, explorando los límites de la identidad y la posibilidad de empezar de nuevo.

Muy lejos Mario Casas y David Verdaguer

 

Romería

Después del impacto internacional de Verano 1993 y del Oso de Oro a la Berlinale con Alcarràs, Carla Simón vuelve al cine con una nueva película profundamente arraigada a la memoria personal y colectiva. La directora subraya que “no es solo la historia de mi familia, sino también la de una generación entera truncada por el sida, y la de todos aquellos huérfanos que quedaron vivos pero desposeídos de orígenes, de pasado y de recuerdos”. Romería sigue el viaje íntimo y emocional de una chica, interpretada por la debutante Llúcia Garcia, que se desplaza en Galicia para reconstruir su identidad después de la muerte de sus padres a causa del sida. A través de esta investigación de los orígenes, Simón vuelve a explorar temas recurrentes en su filmografía, como la familia, el luto, la infancia y la transmisión de la memoria, combinando una mirada delicada con una puesta en escena naturalista y una fuerte conexión con los espacios y los recuerdos. La película se perfila como un nuevo capítulo en el universo íntimo de la cineasta, donde aquello personal se convierte en relato generacional y político.

'Romería' de Carla Simón 

 

Frontera

La presidenta de la Academia del Cine Catalán vuelve a situarse detrás la cámara para firmar una de las grandes apuestas del cine catalán del 2025. Judith Colell, autora de títulos como Elisa K, dirige Frontera, un drama de época que propone un viaje en los primeros años de la posguerra española para revisitar un episodio a menudo silenciado de la memoria histórica. La acción se sitúa en 1943 en un pequeño pueblo del Pirineo leridano, en llena Segunda Guerra Mundial, cuando el régimen franquista ordenó el cierre de fronteras para impedir la entrada de judíos que huían de la persecución nazi.

La película pone el foco en un grupo de aldeanos anónimos que, desde la clandestinidad y con un alto riesgo personal, hacen frente a la dictadura y colaboran en la red de evasión que permitía a los fugitivos atravesar la frontera y escapar de una muerte casi segura. Frontera combina los códigos del cine histórico con una lectura claramente contemporánea, reflexionando sobre la solidaridad, la desobediencia civil y la responsabilidad moral ante la injusticia. El reparto está encabezado por Miki Esparbé, Morena Cusí y Maria Rodríguez Soto, que dan vida a unos personajes atrapados entre el miedo, el silencio impuesto y la necesidad de actuar, en un film que reivindica la memoria y la resistencia desde los márgenes.

Miki Esparbé, amb Maria Rodríguez Soto a 'Frontera'

 

Esmorza amb mi

La película construye una historia coral de vidas cruzadas alrededor de cuatro personajes que luchan para recuperar la fe en ellos mismos, en los otros y en la posibilidad del amor como refugio. Natalia, interpretada por Anna Alarcón, es una madre separada que arrastra graves dificultades económicas y una profunda fragilidad emocional. Un accidente de tráfico repentino puede dejarla paralítica y la sitúa en un límite vital que lo cambia todo. Durante el ingreso hospitalario, Natalia se reencuentra con Salva (Iván Massagué), un antiguo amigo marcado por un pasado de delincuencia juvenil que ha intentado redimirse encontrando sentido en su vida a través de la ayuda a los otros y el compromiso social.

El deseo de Salva es abandonar la ciudad y empezar de cero con su pareja, Carlota (Marina Salas), una mujer que intenta reconstruirse después de años de excesos, abandono y autodestrucción. Aun así, este proyecto de fuga choca con sus propias contradicciones y con la obsesión persistente por Omar (Álvaro Cervantes), un compositor de música publicitaria inmerso en una crisis creativa y existencial, incapaz de encontrar sentido tanto en su trabajo como sus relaciones personales. A través de estos personajes, el film dibuja un retrato íntimo de la precariedad emocional, la necesidad de redención y la fragilidad de los vínculos humanos, apostando por un realismo sensible que observa como, incluso en los momentos más oscuros, todavía puede emerger la esperanza.

'Esmorza amb mi'

Sirat

Dirigida por Óliver Laxe y escrita por el mismo cineasta junto con Santiago Fillol, Sirat es una propuesta radical e inmersiva que vuelve a situar Laxe en el centro del cine de autor europeo. Protagonizada por Sergi López y el joven Bruno Núñez, la película sigue un padre y su hijo en una investigación desesperada a través de las fiestas rábano que atraviesan los desiertos del Marruecos, en busca de la otra hija de la familia, desaparecida en este entorno tan hipnótico como peligroso. El viaje acontece tanto físico como espiritual, y convierte el desierto en un espacio de confrontación con el luto, la culpa y los límites de la paternidad, en la línea del cine contemplativo, sensorial y exigente que caracteriza el autor de Mimosas y O que arde.

La película se estrenó mundialmente en el Festival Internacional de Cine de Cannes de 2025, donde recibió el premio del Jurado, consolidando el prestigio internacional de Laxe y su capacidad para dialogar con el cine contemporáneo más arriesgado. Posteriormente, Sirat fue seleccionada por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas para representar España a la categoría de Mejor Película Internacional a los Premios Oscar de Hollywood. El anuncio se hizo público el 17 de septiembre de 2025 a la sede de la Academia de Cine, en un acto presidido por el director Pablo Berger, después de imponerse a las otras dos candidatas finalistas: Sorda, de Eva Libertad, Romería, de Carla Simón. La cinta competirá a la 98.ª edición de Oscar, que se celebrará el 16 de marzo de 2026, como una de las apuestas más personales y singulares del cine español reciente.

Sergi López en Sirat

Estrany riu

Esta película marca la ópera prima de Jaume Claret Muxart y se presenta como un drama de raíces profundamente poéticas y sensoriales, que apuesta por un lenguaje cinematográfico sugerente, cargado de simbolismo y de una poderosa fuerza visual. El protagonista es Dídac, un chico de dieciséis años que emprende un viaje en bicicleta siguiendo el curso del Danubio junto a su familia, en un verano de días largos y calurosos que parecen suspender el tiempo. El trayecto, inicialmente concebido como una experiencia de convivencia y descubrimiento, se ve alterado por un encuentro inesperado: la aparición de un joven misterioso entre las aguas del río, una presencia tan enigmática como inquietante.

Este encuentro actúa como un detonante íntimo que despierta Dídac emociones y deseos hasta entonces desconocidos, a la vez que empieza a tensar y transformar la relación con sus padres y hermanos, poniendo en evidencia fracturas latentes dentro del núcleo familiar. El film construye su relato más a través de sensaciones que no de palabras, confiando en el silencio, los gestos y la mirada para hablar del paso de la adolescencia a la madurez, de la identidad y del despertar emocional. Las interpretaciones, contenidas pero hipnóticas, refuerzan esta atmósfera delicada, mientras que la fotografía convierte el paisaje fluvial y los espacios naturales en un personaje más, cargado de significado. Una obra misteriosa y elegante que confirma el talento emergente de Claret Muxart y que ya apunta como una de las joyas del cine catalán reciente.

'Estrany riu' de Jaume Claret Muxart