Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Catalunya y en Aragón desarrollan dispositivos de bajo coste para el diagnóstico rápido del coronavirus, que además podrían indicar en qué etapa de la enfermedad se encuentra el paciente y monitorizar así su progreso.

Se trata de dispositivos que buscan detectar biomarcadores específicos del virus y que serán aplicables cerca del punto de atención al paciente, señala en una nota el CSIC, que explica que estos están basados en tecnología electroquímica y nanoestructuras.

El proyecto, que cuenta con financiación de una donación de Aena, tiene previsto tener los dispositivos disponibles en un año.

Los equipos de investigación pertenecen al Instituto de Química Avanzada de Catalunya (IQAC-CSIC), al Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM-CSIC) y al Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA).

Los tres equipos científicos han diseñado dos dispositivos que podrán detectar de forma simultánea y rápida varios biomarcadores de la infección por SARS-CoV-2. Permitirán conocer si el paciente está infectado y además en qué etapa se encuentra la enfermedad, cosa que permitirá monitorizar su progreso.

Fabricar masivamente a bajo coste

La detección de estos biomarcadores se realizará en base a la utilización de bio-reactivos específicos (anticuerpos, antígenos o sondas de ADN) que facilitarán el reconocimiento concreto de antígenos virales, inmunoglobulinas IgG o IgM, producidas por el paciente como respuesta a la infección o ARN viral, respectivamente.

"Lo que ofrecemos son dispositivos de diagnóstico que se puedan fabricar de forma masiva a muy bajo coste y que permitan la realización de análisis rápidos y fiables, por parte de personal técnico en ambulatorios o unidades de emergencia, con un entrenamiento mínimo", detalla M. Pilar Marco, investigadora del CSIC en el IQAC y una de las coordinadoras del proyecto.

Listo para de aquí un año

Según esta científica, la intención es avanzar en este tipo de herramientas con respecto a las que hay en el mercado ofreciendo una tecnología más sensible, específica y mucho más versátil. "Esperamos poder disponer de ellos en el plazo de un año, aunque las primeras medidas podrían realizarse en un plazo de seis meses", apunta.

En el proyecto colaboran el Hospital del Mar de Barcelona, a través del Servicio de Enfermedades Infecciosas y el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, a través de su Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud.