La variante ómicron del coronavirus parece que podría ser más leve, con un 20% o 25% menos posibilidades de una visita al hospital y al menos un 40% menos de riesgo de ser ingresado, como mínimo, por una noche. Estos son los datos de un informe presentado por un equipo de brotes del Imperial College dirigido por el profesor Neil Ferguson, que ha analizado las hospitalizaciones y los registros de vacunas de todos los casos de coronavirus confirmados por PCR entre el día 1 y 14 de diciembre en el Reino Unido. Unos 56.000 casos fueron provocados por la variante ómicron y 269.000 casos por la delta.

Los datos del informe

Su informe encontró que el riesgo de cualquier asistencia al hospital era entre un 20% y un 25% menor con ómicron que con delta, y entre un 40% y un 45% más pequeño cuando la visita resultó en una admisión durante al menos una noche. Para el pequeño porcentaje de personas que no habían estado previamente infectadas con covid ni estaban vacunadas, el riesgo de hospitalización fue aproximadamente un 11% menor para ómicron que para delta.

Ferguson ha dicho, según recoge el The Guardian, que si bien eran "buenas noticias", la evaluación no cambió sustancialmente el modelo de Sage que apunta a 3.000 hospitalizaciones diarias en el Reino Unido durante el pico de la ola el próximo mes sin restricciones más allá de las medidas del plan B actualmente vigentes.

Síntomas de la variante ómicron

Hasta ahora se ha dicho que las personas que han tenido esta nueva variante del coronavirus han notado síntomas más leves. Cuando menos, estas son las noticias que llegan de la Asociación Médica de Sudáfrica. Ahora bien, el dolor de cabeza, dolor de garganta, cansancio y malestar general son síntomas que todavía persisten en esta nueva variante. Algunos síntomas, sin embargo, han perdido frecuencia. La pérdida del gusto y del olfato, muy evidentes con la variante alfa y menos con el delta, podrían haber disminuido todavía más con la ómicron. Algunos estudios constatan que la tos ha desaparecido prácticamente y que la fiebre no es tan común. Otros, siguen marcando estos dos síntomas como una característica más. Según el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), la congestión o la secreción nasal, también ganarían terreno.

Algunos otros cambios radican en el periodo de incubación. Con ómicron podría ser menor, de entre 3 y 4 días, tal como subraya la investigación de Discovery –aseguradora de salud privada mayor de Sudáfrica- y se hace eco lo mismo digital –hasta ahora era variable, de entre 5 a 7 días, con una media de 5,1 días según el mismo ECDC-. La incertidumbre, sin embargo, hace que todo lo que venga de esta nueva variante se coja con pinzas y toda precaución es poca. En este sentido, la Comisión de Salud Pública acordó que todo el mundo que hubiera mantenido contacto con una persona contagiado con la variante ómicron tendría que guardar una cuarentena de 10 días. 

 

 

Imagen principal: una chica en un autobús de Londres, Reino Unido, durante esta última nueva ola de coronavirus que afecta al país / Efe