¿Qué son las cascadas terapéuticas y por qué representan un peligro?

Alguien puede experimentar en determinado momento un nuevo síntoma y este síntoma no tiene por qué estar realmente relacionado con una enfermedad concreta. El origen del mal, en algún caso, podría estar en el efecto adverso de un fármaco que ya se está tomando. Ante esto, si un profesional sanitario prescribe una medicación para hacer frente a un síntoma que nace por el efecto de otro, se puede producir lo que se denomina una cascada terapéutica: el efecto adverso de un medicamento se confunde con una nueva enfermedad o problema de salud y se prescribe otro fármaco para tratarlo. El segundo medicamento puede causar nuevos efectos adversos que abran la puerta a nuevas prescripciones. Para el Departament de Salut, existe un riesgo evidente de que, al final del camino, el paciente acabe tomando más medicamentos de los que necesita. El fenómeno afecta sobre todo a personas que acumulan enfermedades crónicas y que reciben diversos tratamientos farmacológicos.

Salut ha puesto en marcha una campaña, con el título Pastillas, solo las necesarias, para evitar que situaciones como esta se produzcan. Parece que entre el 5 y el 10 % de los ingresos hospitalarios están relacionados con efectos adversos de los medicamentos y Salut cree que casi el 50 % se podrían evitar. Una posibilidad, apunta Salut en un comunicado este jueves, es hacer una revisión periódica de los tratamientos, ya que contribuye a evitar medicamentos innecesarios y a mejorar la seguridad de los pacientes. La campaña pretende que cale entre la ciudadanía y los profesionales sanitarios que, cuando aparece un nuevo síntoma, hay que valorar, antes de empezar un nuevo tratamiento, si puede estar relacionado con alguno de los medicamentos que ya se toman.

Los datos que maneja Salut apuntan a que aproximadamente uno de cada veinte pacientes sufre algún daño prevenible relacionado con la medicación y es precisamente por eso que defiende que la identificación precoz de los efectos adversos y la revisión de los tratamientos "son herramientas fundamentales para reducir riesgos y mejorar la calidad asistencial".

Las recomendaciones de Salut

Salut recomienda estar alerta ante cualquier síntoma nuevo, sobre todo si aparece después de iniciar un medicamento o de incrementar la dosis. Cuando esto ocurre, hay que informar al profesional sanitario de referencia para que pueda valorar la causa y determinar si es necesario ajustar, sustituir o retirar algún tratamiento. También se recomienda no modificar ni interrumpir ningún tratamiento por iniciativa propia sin consultar previamente a los profesionales sanitarios. La revisión periódica de los tratamientos contribuye a reducir la prescripción de medicamentos innecesarios, evita visitas médicas e ingresos hospitalarios y ayuda a las personas a comprender mejor su medicación y a mantener una mejor calidad de vida.