Todos algunos vez nos hemos preguntado cómo es posible que para determinadas personas parece que no pasen los años. Aunque el envejecimiento es irreversible, la verdad es que no todo el mundo lo hace de la misma forma. La causa por la que se produce esto ha sido el objetivo de una investigación realizada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford en California, que analizó un grupo de 43 personas sanas entre los 34 y 68 años que aceptaron someterse a una evaluación de marcadores de biología molecular al menos cinco veces diferentes durante 2 años.

El estudio, que aparece publicado en la revista Nature Medicine, identificó cuatro vías biológicas diferentes que caracterizan cuatro tipos principales de envejecimiento. Al comprender los tipos, de envejecimiento a los que una persona está predispuesta, es posible encontrar formas de retrasar o ralentizar esa forma de envejecimiento, o al menos eso creen los científicos.

Mujer

Lo cierto es que se han encontrado cuatro tipos, que permiten analizar cómo las personas experimentan el envejecimiento a nivel molecular y, según ellos mismos concluyen, hay bastante diferencia entre unos y otros. Para localizarlos, se tuvieron en cuenta los resultados de una gran variedad de muestras biológicas, incluidas sangre y heces de los participantes. El objetivo era buscar cambios en la presencia y actividad de varios microbios y moléculas indicadoras, incluidas proteínas, metabolitos y grasas. 

Los cuatro tipos son: los metabólicos (relacionados con la acumulación y descomposición de sustancias en el cuerpo), los inmunes (relacionados con las respuestas inmunes), los hepáticos (relacionados con la función del hígado) y los nefróticos (relacionados con la función renal).

Los expertos afirman que las personas con predisposición al envejecimiento metabólico pueden tener un mayor riesgo de desarrollar afecciones como la diabetes. A medida que envejecen, estos individuos también pueden tener niveles elevados de hemoglobina A1c, que es una medida de los niveles de azúcar en la sangre.

También es interesante el apunte que realizan respeto a que las personas pueden estar predispuestas no solo a uno sino a dos o más tipos de envejecimiento, por lo que enfrentan un riesgo combinado de diferentes problemas de salud. Se trata de unos hallazgos, importantes, porque permiten ofrecer a las personas mucha más información acerca de su salud y de su organismo y, por lo tanto, más control sobre sus vidas. 

Anciana

Como aseguran los autores, “si entendemos a qué forma o formas de envejecimiento estamos predispuestos, también estamos capacitados para idear una estrategia para prevenir problemas de salud específicos y posiblemente retrasar ciertos procesos de envejecimiento”.

Porque, al fin y al cabo, esta clasificación es más bien una etiqueta, no una condena, y se puede hacer mucho para revertir la situación. El objetivo es que las personas puedan centrarse en los factores de riesgo para su salud y encontrar las áreas en las que es más probable que encuentren problemas en el futuro. Lo más importante, como dicen los expertos, es que tenemos capacidad de acción para envejecer mejor.