Un grupo de investigadores alemanes ha detectado un indicador precoz de enfermedades degenerativas crónicas, como la enfermedad de Parkinson, en las heces de los afectados. En concreto, han podido demostrar que los agregados de alfa-sinucleína (α-sinucleína), principal responsable de la degradación selectiva de las neuronas en la enfermedad de Parkinson, se expulsan a través de los excrementos, y que se pueden cuantificar, un hallazgo que puede servir en el diagnóstico temprano de la enfermedad. El estudio se ha publicado en la revista npj Parkinson's Disease, y lo han elaborado una veintena de autores del Instituto de Investigación Jülich, la Universidad de Colonia y la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf.
Detectan concentraciones elevadas de α-sinucleína en las heces
Los investigadores recolectaron muestras de excremento de más de 200 personas. En concreto, de 94 pacientes con la enfermedad de Parkinson, 72 con el trastorno idiopático del comportamiento del sueño de movimientos oculares rápidos (iRBD por sus siglas en inglés) y de 51 pacientes sin ningún trastorno neurológico, que servían como grupo de control, para determinar cuántos agregados de α-sinucleína contenían. Para detectar y cuantificar las partículas individuales de agregados de esta proteína utilizaron el análisis de distribución de intensidad de fluorescencia basado en la superficie (sFIDA).
El trastorno iRBD es un factor de riesgo de la enfermedad de Parkinson y de otras sinucleopatías, como la demencia con cuerpos de Lewy (DCL), y es un trastorno por el cual se pierde la parálisis muscular habitual durante la fase más profunda del sueño —la fase REM— que lleva a hacer movimientos físicos bruscos que pueden ser peligrosos. Es frecuente que las personas con un diagnóstico de iRBD desarrollen años más tarde la enfermedad de Parkinson. Los resultados mostraron concentraciones elevadas de agregados de la proteína en los pacientes con iRBD, en comparación con los afectados de Parkinson y los pacientes sanos.
"Somos los primeros en demostrar la presencia de agregados de α-sinucleína en muestras de excremento. Nuestros resultados muestran un nivel significativamente mayor de agregados de α-sinucleína en pacientes con iRBD en comparación con individuos sanos o pacientes con Parkinson. Estos hallazgos podrían conducir a una herramienta diagnóstica no invasiva para las sinucleinopatías prodrómicas —incluido el Parkinson—, cosa que al mismo tiempo podría permitir iniciar terapias en una fase temprana antes de que aparezcan los síntomas", ha destacado Erdem Gültekin Tamgüney, a uno de los autores de la investigación.
A pesar de todo, todavía quedan muchas incógnitas por resolver y hay que hacer más investigación antes de que el proceso pueda encontrar su camino a la práctica clínica. Así, por ejemplo, habría que investigar por qué el nivel es más bajo en los pacientes de Parkinson.