Investigadores de la famosa Clínica Mayo han encontrado la combinación que puede explicar por qué el Alzheimer se ensaña con las mujeres, según un estudio publicado en JAMA Network Open. La realidad es que, en el caso de Estados Unidos, casi dos tercios de las personas que padecen la enfermedad son mujeres, y ahora una investigación ha observado una relación para ayudarnos a comprender esta diferencia: los cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer progresan hasta veinte veces más rápido en mujeres que tienen niveles anormales de una proteína relacionada con el Parkinson, la alfa-sinucleína —en cambio, no se ha identificado ningún patrón similar en hombres—.
Según los científicos, los hallazgos sugieren que cuando la alfa-sinucleína se acumula con la proteína característica del Alzheimer, la proteína tau, se puede impulsar una progresión más rápida de la enfermedad entre las mujeres. "Reconocer estas diferencias específicas por sexo nos podría ayudar a diseñar ensayos clínicos más específicos y, en última instancia, estrategias de tratamiento más personalizadas", dice el autor principal del estudio, Kejal Kantarci, que añade: "Cuando vemos que los cambios relacionados con la enfermedad se desarrollan a ritmos drásticamente diferentes, no podemos seguir abordando el Alzheimer como si se comportara exactamente de la misma manera en todo el mundo. Las copatologías pueden afectar el proceso de la enfermedad".
Conocer la diferencia entre sexos
Hay que entender que la enfermedad de Alzheimer se caracteriza por la acumulación de la proteína tau en el cerebro, mientras que hay personas que durante el proceso desarrollan una agregación anormal de alfa-sinucleína —una proteína asociada, como hemos dicho, a enfermedades como el Parkinson—. La realidad es que ambas proteínas se encuentran de manera natural en el cerebro, pero en el caso de las enfermedades neurodegenerativas pueden formar depósitos anormales que interrumpen la comunicación entre las células cerebrales y contribuye al deterioro cognitivo. Ahora, los investigadores se habían propuesto determinar si tener acumulaciones anormales de proteínas altera la manera en que progresa la enfermedad y si este efecto difiere entre mujeres y hombres. Y la respuesta, como hemos visto, es que sí.
El equipo analizó datos de 415 participantes de un consorcio nacional de investigación que rastrea los cambios cerebrales a lo largo del tiempo. Los participantes se sometieron a pruebas de líquido cefalorraquídeo para detectar alfa-sinucleína anormal, y a imágenes cerebrales para medir los cambios en la acumulación de tau. Alrededor del 17% de los participantes mostraron evidencias de alfa-sinucleína anormal. Pero lo más importante es que entre los participantes con patología relacionada con el Alzheimer y anomalías de la alfa-sinucleína, las mujeres acumulaban tau mucho más rápido que los hombres con los mismos cambios proteicos coexistentes. El primer autor del estudio, Elija Mak, explica que "esto abre una dirección completamente nueva para entender por qué las mujeres soportan una carga desproporcionada de demencia". "Si pueden desentrañar los mecanismos que hay detrás de esta vulnerabilidad, podríamos descubrir objetivos que no habíamos considerado antes", añade. Con todo, ahora es el momento de examinar si estos efectos específicos del sexo también aparecen en pacientes de otras enfermedades para saber si la diferencia es exclusiva del Alzheimer o si se trata de una vulnerabilidad específica del sexo más amplia en las patologías neurodegenerativas.
