El Reino Unido sigue una campaña de vacunación contra el coronavirus diferente de la de Catalunya. La estrategia es vacunar a tanta gente como sea posible con una sola dosis. Así, un estudio financiado por el gobierno sobre personas mayores que viven en residencias ha descubierto que su riesgo de infección de Covid, sea asintomático o sintomático, ha disminuido en un 62% cinco semanas después de recibir la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca o Pfizer.

La investigación, de la cual se hace eco el The Guardian, muestra que aquellos que se infectaron después de recibir la vacuna también pueden tener menos probabilidades de transmitir el virus, según han demostrado los datos iniciales. El estudio, financiado por el departamento de Salud, es clave porque la mayoría de ensayos clínicos y estudios observacionales han evaluado el impacto de las vacunas en las infecciones sintomáticas. Ahora bien, si las vacunas pueden reducir las infecciones asintomáticas, todavía no está claro del todo, pero sí se sabe que juegan un papel importante en la propagación del virus.

Como se ha hecho el estudio

"Es útil observar que las personas no tienen síntomas porque lo que se quiere hacer es reducir el número total de personas que se han infectado", explicaba al rotativo la autora del análisis, Laura Shallcross. Los investigadores han rastreado a más de 10.400 residentes con una edad media de 86 años, entre los meses de diciembre y marzo, comparando la cantidad de infecciones que se desarrollan en grupos vacunados y grupos que no lo están y utilizando pruebas PCR mensuales.

Ambas vacunas han reducido el riesgo de infección de aproximadamente el 56% a los 28-34 días después de la primera dosis y un 62% a los 35-48 días. El efecto se mantiene así durante, como mínimo, unas siete semanas, según los autores. A pesar de todo, el estudio no ha sido revisado todavía.

Los datos son relevantes porque, tal como expone el rotativo, las personas mayores han sido excluidas de la mayoría de ensayos de vacunas. Y según la administración, también avala la decisión de extender los intervalos de dosis más allá de lo que se ha estudiado en los ensayos clínicos.

Además, el impacto beneficioso en la transmisión también se ha visto reforzado por los hallazgos de una carga viral más baja en las pruebas positivas posteriores a la vacunación; si se detecta menos material viral, implica un nivel más bajo de infecciosidad, que está relacionado con la transmisibilidad.

Por qué es importante el hallazgo

Hasta ahora se ha demostrado que las vacunas son seguras para reducir el riesgo de enfermedad grave o muerte. Pero no si también pueden frustrar la propagación del virus. Un dato importante, viendo los problemas de distribución que está habiendo con las vacunas y también sobre las posibilidades de hacer frente a nuevas variantes que vayan apareciendo.

 

 

Imagen principal: una caja con viales de la vacuna de AstraZeneca / Efe