La transformación de un hospital no se produce de un día para otro. Es el resultado de una evolución en la que se incorporan nuevas capacidades, se amplían las áreas de conocimiento y se buscan nuevas formas de mejorar la atención a los pacientes. Ese es el proceso que explica el paso de Clínica Diagonal a Diagonal Hospital Universitari, una nueva etapa que culmina un proyecto desarrollado progresivamente durante los últimos años.
El cambio de denominación, efectivo en septiembre de 2026, pone nombre a esta evolución y amplía la dimensión del centro. A su actividad asistencial se suman de forma más estructurada la investigación, la innovación y la docencia universitaria, tres ámbitos estrechamente relacionados con la práctica clínica y con la generación y transferencia de conocimiento.
Más que un cambio de nombre, se trata de la consolidación de un modelo en el que la experiencia asistencial del hospital se conecta con la investigación y la formación de nuevos profesionales, con el objetivo de seguir avanzando en una atención sanitaria cada vez más preparada para los retos del futuro.

Un proyecto que empezó antes del cambio de nombre
La transformación hacia Diagonal Hospital Universitari tiene su origen en un proceso que comenzó antes de la nueva denominación. En 2023, Clínica Diagonal y la Universitat Abat Oliba CEU firmaron un convenio general de colaboración docente e investigadora. El acuerdo contemplaba la participación del hospital en la formación de estudiantes de grado, posgrado y doctorado, así como el desarrollo de líneas de investigación conjuntas y la posibilidad de ampliar la colaboración a nuevos ámbitos académicos y científicos.
Un año después, en mayo de 2024, el proyecto dio un nuevo paso: Clínica Diagonal manifestó formalmente su voluntad de iniciar el procedimiento para convertirse en hospital universitario y la UAO CEU se comprometió a colaborar en el proceso.
Desde entonces, el centro ha continuado desarrollando sus capacidades asistenciales y ampliando su actividad, incorporando nuevas especialidades y tecnología y reforzando los recursos necesarios para responder a las necesidades de salud de sus pacientes. La nueva categoría de hospital universitario llega así como la culminación de una evolución progresiva.
Investigación e innovación: conocimiento que vuelve a la práctica clínica
La dimensión universitaria permite reforzar especialmente la conexión entre asistencia, investigación e innovación. La práctica clínica plantea constantemente nuevas preguntas: cómo mejorar un tratamiento, cómo optimizar un proceso, cómo detectar antes una determinada patología o cómo ofrecer una atención más segura y eficiente.
Cuando estas cuestiones se conectan con la investigación, la propia actividad asistencial puede convertirse en una fuente de conocimiento. Y ese conocimiento, a su vez, puede regresar al hospital y contribuir a mejorar la práctica clínica.
Esta relación permite avanzar hacia un modelo en el que asistencia, investigación e innovación forman parte de un mismo circuito. Los profesionales pueden compartir conocimiento, los equipos investigadores trabajar sobre cuestiones que surgen de la realidad asistencial y los resultados obtenidos encontrar una vía para trasladarse de nuevo a la práctica.
La investigación, por tanto, no se plantea como una actividad independiente de la atención sanitaria, sino como una herramienta para seguir mejorándola. Es en este punto donde la dimensión universitaria adquiere especial relevancia: facilita la conexión entre el conocimiento científico, la actividad clínica y la formación de los profesionales que deberán afrontar los retos sanitarios del futuro.
La dimensión universitaria también llega a la formación
Junto a la investigación, la nueva etapa incorpora una dimensión docente vinculada al Grado en Medicina de la Universitat Abat Oliba CEU. El grado se imparte en el Campus Esplugues de la universidad, situado en un entorno del área metropolitana de Barcelona que concentra una importante actividad sanitaria, universitaria, farmacéutica y de investigación.
Esta proximidad facilita que la formación universitaria pueda acercarse a la realidad asistencial. Para los estudiantes, supone tener contacto con el entorno clínico y con los profesionales sanitarios; para los equipos del hospital, incorporar una dimensión docente a su actividad cotidiana y participar en la preparación de las nuevas generaciones de médicos.
La formación universitaria se integra así en un entorno en el que los conocimientos académicos pueden ponerse en contacto con situaciones clínicas reales. El hospital se convierte también en un espacio de aprendizaje y de intercambio de conocimiento, complementando la formación que los estudiantes reciben en las aulas.

Una evolución que también se refleja en el centro
La transformación hacia Diagonal Hospital Universitari llega después de 15 años de trayectoria y coincide con una etapa de crecimiento de las capacidades del centro. Entre las actuaciones más recientes destaca la apertura del nuevo edificio de Consultas Externas, que amplía la capacidad asistencial, agiliza los circuitos y busca mejorar el confort y la experiencia de los pacientes.
El proyecto mantiene, al mismo tiempo, uno de sus pilares: la calidad y la seguridad asistencial. Diagonal Hospital Universitari cuenta con la acreditación de la Generalitat de Catalunya como centro de atención hospitalaria aguda, con un resultado global del 88,76 %, y destaca especialmente en ámbitos como la estrategia y los resultados orientados al cliente, con un 100 %, y el liderazgo, con un 96,39 %.
El salto hacia el modelo universitario, por tanto, no sustituye la esencia asistencial del centro, sino que la amplía. La atención al paciente continúa siendo el eje de la actividad, pero alrededor de ella se incorporan nuevas herramientas para seguir avanzando: investigar, innovar, formar y favorecer que el conocimiento generado pueda llegar a la práctica clínica.
La nueva identidad de Diagonal Hospital Universitari visibiliza así una evolución que comenzó años atrás. Un hospital que mantiene su compromiso con la atención sanitaria y que, al mismo tiempo, amplía su capacidad para investigar, generar conocimiento, formar profesionales y contribuir a construir la medicina del futuro.