El cáncer de mama triple negativo (CMTN) es poco frecuente pero muy letal en comparación con otros subtipos de cáncer de mama. Es considerado el tumor mamario más agresivo y de peor pronóstico, con la mayor tasa de recaídas, debido a su rápido crecimiento. El CMTN supone alrededor del 10-15% de todos los cánceres a escala mundial, y en el ámbito del Estado español, representa en torno al 15-20% de los cánceres de mama, y afecta a más de 5.000 mujeres, con más frecuencia mujeres jóvenes y premenopáusicas. En cáncer de mama triple negativo metastásico, la supervivencia a cinco años es muy baja: alrededor del 11–12% según datos de asociaciones de pacientes y sociedades científicas españolas. En España se estima que el cáncer de mama (todos los subtipos) tiene una supervivencia global a cinco años próxima al 83%, pero en el triple negativo metastásico solo alrededor de 1 de cada 10 mujeres está viva cinco años después del diagnóstico. Es por ello que una nueva investigación publicada en la revista Nature abre una puerta de esperanza para esta enfermedad: una vacuna personalizada de ARN mensajero (ARNm) ha conseguido que 11 de las 14 pacientes que participaron en el estudio hayan conseguido una respuesta completa y lleven seis años sin recaídas, un verdadero hito en un subtipo de cáncer donde las recaídas se producen frecuentemente durante los primeros tres años.
Nature research paper: Individualized mRNA vaccines evoke durable T cell immunity in adjuvant TNBChttps://t.co/abMCO4cvVl
— nature (@Nature) February 18, 2026
¿Cómo actúa la vacuna ARNm?
El ensayo presentado por científicos de la compañía BioNTech es una vacuna individualizada y personalizada de ARN mensajero contra el tumor de cada paciente. BioNTech es una empresa alemana de biotecnología especializada en desarrollar tratamientos basados en ARNm, sobre todo inmunoterapias contra el cáncer y vacunas. Se hizo mundialmente conocida por desarrollar la primera vacuna de ARNm contra la COVID-19 (Comirnaty), cuyo desarrollo y fabricación masiva llevó a cabo en alianza con Pfizer. Su modelo científico se basa en “programar” con ARNm el organismo para que produzca antígenos específicos (de virus o de tumores) y así activar una respuesta inmune dirigida. Este estudio muestra que es posible hacer vacunas de ARNm “a medida” para cada paciente con cáncer de mama triple negativo y que estas vacunas pueden despertar una respuesta defensiva muy fuerte y duradera de las células T, con pocos efectos secundarios importantes. Las células T son un tipo de glóbulos blancos clave del sistema inmune que actúan como “asesinos” especializados contra amenazas como virus o células cancerosas. En el contexto del cáncer de mama triple negativo (CMTN) y las vacunas de ARNm de BioNTech, se “programan” para reconocer y destruir las células tumorales específicas de cada paciente.
Vacuna personalizada contra el cáncer de mama triple negativo: cómo funciona y por qué podría cambiar el tratamiento en cuatro años.
— Enrique Coperías (@CienciaDelCope) February 18, 2026
🩺💉El primer ensayo en pacientes confirma el éxito inicial de una vacuna personalizada contra el cáncer de mama triple negativo, el más agresivo.… pic.twitter.com/QtbAoZ2wxL
¿Cómo se ha hecho el estudio?
El estudio, hecho en Alemania y Suecia, probó una vacuna hecha a medida para cada paciente, utilizando ARN mensajero para atacar su tumor concreto. En este primer ensayo clínico con personas, se testó por primera vez un tratamiento de este tipo en casos de cáncer de mama triple negativo para comprobar si se podía aplicar con seguridad, si era bien tolerado y si funcionaba. Para hacerlo, los científicos seleccionaron 14 pacientes que ya habían recibido el tratamiento habitual para el cáncer de mama triple negativo —quimioterapia y cirugía para extraer el tumor principal— y crearon vacunas personalizadas según las características genéticas del tumor de cada una.
Identificaron hasta 20 proteínas propias de cada tumor, llamadas neoantígenos, y a partir de aquí desarrollaron vacunas de ARN mensajero. Estas funcionan dando instrucciones al cuerpo para que fabrique linfocitos T, estas células de defensa capaces de reconocer y destruir las células cancerosas. Los resultados fueron prometedores. En casi todas las pacientes se detectaron respuestas muy potentes de los linfocitos T en la sangre, activadas por la vacuna, contra diversos neoantígenos del tumor. Además, estas defensas se mantuvieron activas durante varios años. Los efectos secundarios más habituales fueron fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas y cansancio, síntomas típicos de una vacuna que provoca una respuesta inmune intensa. La mayoría fueron leves o moderados, aparecieron entre el primer y el tercer día después de la inyección y se resolvieron rápidamente con medicación para bajar la fiebre. Dicho de otra manera, la vacuna se toleró bien y consiguió activar con fuerza el sistema inmunitario, que era el objetivo principal del tratamiento.
¿Qué resultados se han obtenido?
Once de los catorce pacientes consiguieron una respuesta completa contra el tumor y continuaron sin cáncer durante seis años. Tres pacientes sufrieron una recaída y, en cada caso, los investigadores identificaron un posible mecanismo de “escape” del tumor. En un caso, la respuesta de las células T generada por la vacuna fue la más débil de todas. Aun así, la paciente consiguió una remisión completa posteriormente con un tratamiento de inmunoterapia anti-PD-1. En otro caso, el tumor tenía una expresión muy baja de MHC I —la molécula que permite a las células mostrar sus antígenos a las células T—, y las células que no expresaban MHC I crecieron después de la vacunación. La tercera paciente era portadora de una mutación BRCA y la recaída no correspondía al mismo tumor, sino a un nuevo tumor primario, genéticamente diferente.
Aunque se trata de un estudio pequeño y en una fase inicial, los resultados apuntan a que este tipo de vacunas podría ayudar a reducir las recaídas en algunas pacientes. Además, ofrece pistas sobre cómo algunos tumores consiguen escapar del sistema inmunitario, lo que puede servir para diseñar tratamientos combinados más efectivos en el futuro. Según los investigadores, el estudio demuestra que es posible aplicar este tipo de vacuna personalizada con seguridad y que genera una respuesta inmune sólida en pacientes con cáncer de mama triple negativo después del tratamiento habitual.