Ayer, las farmacias se ofrecieron a Salut para convertirse en nuevos puntos de vacunación, una posibilidad que ya se ha declinado. Aunque desde el Departament han agradecido esta propuesta, finalmente la han descartado, ya que no creen que sea necesaria, defendiendo la estrategia actual. Esta continúa centrada en la atención primaria y los puntos de vacunación masiva.

En este sentido, desde la Generalitat han argumentado que "en estos momentos por todos los lugares de Catalunya hay disponible una red de puntos de vacunación muy extensa, con un despliegue logístico y de profesionales que garantiza la administración de la gran cantidad de vacuna disponible". El objetivo, han añadido fuentes de la conselleria, no es tener más puntos donde vacunarse sino que la población que no tiene la vaccinia o solo tiene una dosis reciba la pauta este mes de agosto.

Conseguir la inmunidad

La propuesta de las farmacias se debe a la voluntad de hacer aumentar la ratio de población vacunada contra el virus hasta llegar al 85% de ciudadanos, cifra que podría ser el nuevo umbral necesario para conseguir la inmunidad de grupo ante el variante delta.

Aunque desde Salut indican que la red ya es suficientemente extensa, trabajadores del 061 han explicado a este diario que muchos catalanes no tenían la intención de moverse de su municipio para vacunarse, motivo por el cual iban posponiendo la inyección. En este sentido, la federación catalana indicó que "la capilaridad, proximidad y accesibilidad" de las farmacias las sitúan como puntos sanitarios "idóneos", dada la "frecuencia" y "relación de confianza" con los usuarios.

Durante agosto el ritmo de vacunación se ha desacelerado con respecto a otros meses donde se batían récords de vacunación día tras día. Este frenazo, que ha tenido lugar a Catalunya, pero también de manera generalizada por el resto del Estado, no parece que se deba a una falta de vacunas (aunque llegan menos) ni a una falta de profesionales que las puedan inocular.

Prisas en septiembre

Desde el 061 y Salut señalan que muchas personas no se están poniendo la segunda dosis porque han priorizado sus vacaciones a protegerse contra la covid. De hecho, hasta un 10% de las personas que tienen la cita programada, finalmente no se presentan. Para paliarlo, ahora el Departament ha decidido abrir la vacunación sin cita y así recuperar el buen ritmo de vacunación.

Ayer, el conseller de Salud, Josep Maria Argimon, fue más allá y aseguró que "el jueves 12 se quedaron sin poner la mitad de las primeras dosis en la Fira de Barcelona, el punto de vacunación masiva donde hemos puesto más recursos humanos. Y entre los que habían concertado cita para la segunda dosis, más del 14% no se presentó". Por este motivo quiso dejar claro que "todo el esfuerzo, con muchas renuncias a días de vacaciones, se ha quedado a medias. En septiembre quizás habrá prisas".

Una enfermera vacuna un joven al punto de la Farga, en l'Hospitalet / Montse Giralt